Riquísima fideuá

María Victoria Moya, desde Dudeklatero, nos envía una receta de fideuá, riquísima y baja en calorías.

Dice, además, María Victoria, que la fideuá es un plato muy nutritivo y puede gustar mucho a los más pequeños de la casa. María Victoria siempre está pendiente de asegurar una alimentación sana y equilibrada para las personas que le leen. Así que procura que sus platos cumplan los requisitos de ser fáciles y rápidos de preparar además de completos y sencillos.

Una riquísima fideuá

La fideuá tiene, como ingredientes principales, la pasta, el pescado y el marisco. Según María Victoria es una interesante alternativa a la paella o que hay personas que la prefieren a ésta. Es mi caso, por ejemplo, pues me encanta la pasta de la fideuá aunque tomada con mesura. El sabor puede ser parecido al de la paella según los  ingredientes que se le agreguen. Para los mediodías de las estaciones más templadas, otoño y primavera, es ideal si se desea preparar una receta en el campo.

Lo más importante para mí es el detalle que precisa que es un plato bajo en calorías y completo. Sin grasas y fácil de digerir.  Y, como no se pasa, como el arroz, el éxito está asegurado si se desea invitar a los amigos o parientes para disfrutar de un día bien acompañados.

Os habréis dado cuenta de que procuro traer, a este diario, platos del lugar donde vivo. La palabra fideuá deriva de fideuada, gran cantidad de fideos, enorme. Fue una ocurrencia de un cocinero de barco el hecho de que este plato viera la luz: como su patrón se comía grandes cantidades de arroz cuando lo preparaba “a banda” y dejaba a los marineros sin raciones, pensó en suplirlo con fideos para restar las ganas de comer. Y el “truco” fue positivo pero por otro lado.

Ingredientes:

  • Caldo de pescado o agua con un poco de sal
  • Dos tomates grandes y cuatro dientes de ajo
  • Un paquete de fideos de fideuá
  • Colorante, sal y aceite de oliva
  • Almejas, un buen puñado o diez mejillones
  • Diez langostinos
  • Tres calamares grandes o doce rodajas de calamar cortado y limpio
  • Un lomo de bonito grande o dos si es más pequeño

Se pone agua o el caldo de pescado a calentar. El caldo se puede preparar con pescado de roqueo o morralla, cabezas de langostinos, zanahorias y puerros. María Victoria aconseja conservar el caldo de cocer los mejillones, congelado, porque da más gusto al caldo.

Mientras éste está calentándose, se ponen los tomates a hervir para quitarles la piel.  A este proceso se le llama escaldar.  En la paella -el utensilio para preparar el arroz que, vulgarmente, se llama paellera-, se agregan los ajos, cortados a pequeños trozos, sobre un chorro de aceite de oliva. Se añaden los lomos de bonito que, previamente, se habrán cortado en tacos.  Se echan los calamares y los langostinos cuando el bonito tome color; se le da unas vueltas y se agregarán los tomates, ya triturados y pelados, dejando, después, que todo se fría.

Cuando se acabe de freír, se añaden los fideos, dándole, a todo, una vuelta. Se echa la sal y el colorante mientras todo se remueve. Para terminar se agrega el caldo hirviendo, se cubre y se deja que se consuma. Posteriormente se tapa la paella y se deja reposar.

Agradecemos a María Victoria, Rosa Baena, Fátima, Maleni Pagán, Rosa Romero, Ricard, Óscar y Pringuerman, su ayuda y colaboración. Gracias, Dudeklatero.

Pd. En valenciano el acento se coloca al revés: fideuà. La “a” es una vocal abierta y siempre lleva ese tipo de acento.

Fideuà

Fideuà

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