Un Dorayaki de película

Dorayaki

 

Nunca he sido fan de Doraemon ni le he visto comer dorayaki a dos cachetes, creo que lo ponían en la televisión justo cuando llegaba del colegio a mediodía pero cuando ya me sentaba a comer había empezado “Sabrina, cosas de brujas“, u otras series que sí que me tenían totalmente enganchadas. Realmente tampoco los he comido mucho ya que no son fáciles de encontrar en España ni se han puesto tan de moda como los deliciosos mochis pero cuando el otro día vi Una pastelería en Tokio me entraron unas ganas irrefrenables de prepararlos y es que no hay cosa más bonita que ver el arte con la que la anciana Tokue cocina el “anko” de sus dorayaki.

La película me pareció divina, con ese aire místico que los del país nipón destilan por sus artes culinarias, la filosofía de escuchar al producto por encima de todo, los rituales maravillosos que pueden llegar a envolver unas simples tortitas rellenas de pasta de judía.

Aunque originalmente sólo tenían una oblea de “kasutera” – la tortita – a principios de 1900 se comenzó a darle el formato actual que tan común es en Japón a la hora de la merienda. El dorayaki es un bollito seco que tradicionalmente se rellena con pasta de judía pero que hoy en día ya se puede encontrar de una infinidad de variedades: castaña, chocolate, nocilla, fresas con nata…etc, pero por su constitución lo mejor es siempre acompañarlos con una buena tacita de té matcha. Probablemente esta receta de dorayaki que os traigo ni se parezca a la que Tokue y Sentaro preparan en “Una pastelería en Tokio” pero os puedo asegurar que resultan fabulosos para una buen antojo de dulce inspirado en oriente.

Dorayaki
Serves: 5
 
Ingredients
  • 1 huevo
  • 100gr de harina de repostería
  • 1 cucharada de azúcar
  • 2 cucharadas de miel
  • 1 cucharada de mirin
  • 70ml de leche
  • 1gr de bicarbonato
  • 1gr de levadura química tipo Royal
  • 130gr de azuki (judía de soja roja)
  • 100gr de azúcar
  • 10gr de glucosa
  • 1 pizca de sal
Instructions
  1. Por un lado se disuelve el bicarbonato en la leche. Por otro se baten los huevos, se añade el azúcar y se bate bien. Se incorpora el mirin, la leche y la miel, se revuelve bien y por último se agrega la harina con una pizca de sal y la levadura química.
  2. Se pinta una plancha o sartén antiaderente con un poco de aceite de girasol y con cuidado ponemos dos cucharadas de la masa formando tortitas que daremos la vuelta cuando empiecen a salir burbujas por la primera parte. Dejamos enfriar una vez estén tostadas por ambas caras y cuando estén frías las rellenamos con el "anko" o pasta de judía roja.
  3. Para el anko: la noche anterior dejamos en remojo con agua las judías. A la mañana siguiente los colamos bien y los colocamos en una olla con abundante agua que calentamos al máximo. Cuando hierva los cocemos 10 minutos y los volvemos a escurrir enfriándolos con agua fría.
  4. Volvemos a poner los azuki en la olla y los cubirmos con aproximadamente 2 tazas de agua y dejamos cocer, tapados para que el fuego esté al minimo durante 1 hora y media. Hasta que estén tiernos con cuidado de que no se sequen y se peguen.
  5. Escurrimos el exceso de agua y añadimos la sal y el azúcar, removemos bien con el fuego flojo y añadimos la glucosa. DEjamos cocinar hasta que adquiera textura de pasta pero sin pegarse.
  6. Una vez frío en anko rellenamos nuestros dorayakis.

 

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*

Rate this recipe: