Injera. Etiopía en mi corazón

Hace unos días anuncié en mis redes sociales que el Programa Mundial de Alimentos de la ONU junto con la Ayuda Humanitaria de la Unión Europea me habían elegido como su representante española en Etiopía y que gracias a ello iba a pasar unos días en África viendo la realidad de su gente allí con una campaña asociada al hashtag #WhatFoodMeans. Impresionante, ¿verdad? La verdad es que todavía no me creo la suerte que estoy teniendo por vivir una experiencia así que me está cambiando tantísimo la vida.

No os voy a engañar, lo que he estado viendo y viviendo es lo más duro por lo que he pasado jamás y es que en Etiopía la sequía tan grande en la que viven hace que casi se pierda hasta la esperanza. Kilómetros y kilómetros de tierra de piedras sin un ápice de vida a su alrededor, pueden ser absolutamente desoladores. Pero de pronto llegas a uno de sus poblados y conoces a esa gente de mirada pura que tiene una sonrisa perenne en la cara a pesar de sus rasgos duros y recios, forzados por la situación en la que viven, y te das cuenta de que toda la pobreza que les rodea se traduce en una riqueza bestial en su calidad humana.

Injera. Mikkel. Nigysti. Ethiopia

Mikkel Kastard y yo haciendo Injera.

 

He recorrido Etiopía de norte a sur viendo las diferentes zonas afectadas y cómo el programa ayuda a la gente que está totalmente arrasada por la sequía. He escuchado sus historias y también he podido cocinar con ellos cosas como esta receta que os traigo hoy aquí, un pan que es la base de la alimentación en este país aunque sólo se consume en momentos de celebración ya que no es en absoluto económico para estos niveles de vida. He compartido el viaje con 4 chefs europeos y en concreto esta experiencia con la Injera la he podido vivir muy de cerca con Mikkel Kastard, llegado desde Dinamarca, gracias a la amabilidad de Nigysti, una mujer de 60 años viuda desde hace 20 que ha sacado adelante a una familia de más de 8 hijos y otros muchos nietos. Aquí empecé a darme cuenta del significado de #WhatFoodMeans (Qué significa la comida) y a lo largo de los siguientes días he podido comprobar que mucho más que llevarse algo a la boca: poder ir al colegio, tener un futuro mejor…etc.

Injera. Tiklay. Ethiopia

Pudimos probar la Injera y el pan de Nigysti pero también lo catamos después con la familia de Redae con la que cocinamos Sharo, el guiso típico (también os traeré la receta), y con el que pudimos charlar más a fondo. Qué queréis que os diga, me ha alucinado la calidad humana que he encontrado por todas partes. No hablábamos el mismo idioma, no teníamos los mismos gestos… pero no importa, aquí todo el mundo te abre sus puertas y su corazón y lo poco que tienen lo comparten entre todos. Sus rostros son duros, son recios, son ásperos, pero sus sonrisas nunca se esfuman y sus ojos se clavan en la memoria. Todos lo dicen: sin la ayuda que les damos no podrían seguir adelante. Haber cocinado con ellos y haber aprendido de ellos ha sido realmente revelador.

Nigysti

Este video que os muestro ahora resume muy bien cómo se hace este pan plano tan típico de esta zona de África y lo grabamos en el Campo de Refugiados eritreos de Aysaita. Esta mujer es madre de 10 niños y tuvieron que dejar su país por la fuerte represión que viven allí, obligados a cumplir con el servicio militar casi de por vida. Ahora lo han perdido todo y viven gracias a la ayuda del Programa Mundial de Alimentos financiado por la Ayuda Humanitaria de la Unión Europea. Es fascinante cómo Etiopía, pese a la tremenda sequía y escasez que sufre, sigue teniendo sus puertas abiertas para acoger a todo aquel que consiga traspasar la frontera.

Mis días en Etiopía están siendo completamente reveladores. Aquí lavarse las manos o ducharse con agua corriente es el mismo lujo que en Europa tener un yate de 25 metros amarrado en el puerto de Ibiza. Muchos niños no tienen zapatos y conseguir un bolígrafo es un sueño para ellos. Pero hay esperanza, ha habido un cambio enorme durante los últimos años y gracias a programas como los de la WFP se está consiguiendo que más de 7 millones de personas sobrevivan a catástrofes climáticas tan atroces como la sequía que se ha vivido aquí en el 2015 y en el 2016. Necesitan ayuda y nosotros podemos dársela, no os imagináis lo agradecidos que estaban todos cuando hablábamos con ellos y cómo de cerca se sentían esos abrazos que me regalaron.

Aquí os dejo la receta para que preparéis Injera en casa, recordad que encima podéis poner cualquier guiso y que siempre tendréis que comerla con la mano derecha. Sus ingredientes son muy básicos y sencillos, tendréis que mezclarlos, dejarlo fermentar y después cocinarlo sólo por un lado en una plancha muy caliente como si de una crepe se tratase. Será elástica y un poco ácida, toda una sorpresa. En las zonas más lujosas se hace con harina de Teff pero también la hemos visto hecha con harina de trigo ligeramente integral (molida a mano, recordad) en los lugares más pobres.

Espero que disfrutéis de esta receta pero sobretodo que os hayáis contagiado de cómo podemos hacer que las historias que os he contado tengan un final feliz. 

Injera
Author: 
Recipe type: Bread
Cuisine: Africana
Serves: 4-6
 
Ingredients
  • 260gr de harina de Teff o integral
  • 130gr de harina común
  • 820ml de agua
  • 1 cucharadita de sal
Instructions
  1. En un bol grande mezclar todos los ingredientes hasta conseguir una masa pegajosa. Tapar con un plástico y dejar en un sitio templado fuera de corrientes de aire durante 24h o hasta 3 días, esperando a que fermente y empiece a burbujear.
  2. Cuando haya fermentado, en una placa de hierro o una sartén caliente previamente engrasada colocamos parte de la masa fermentada y mezclada como si de una crepe se tratase. Tenemos que tapar la injera con algo para que se cocine con su propia humedad durante unos 2 minutos.
  3. Luego vamos colocando las injeras ya listas una encima de la otra y cuando terminemos las enrollamos para que no pierdan elasticidad.

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