Ruta de Torreznos en Madrid y parada en Treze

Torreznos en Treze Restaurante

Torreznos en Treze Restaurante

No hay nada más castizo que un torrezno. Esta afirmación irrefutable acompañada por el nuevo ensalzamiento de esta tapa de toda la vida me llevan a hacer una serie de comentarios acerca de los que me han parecido totalmente imprescindibles en Madrid en los últimos meses. Estas tiras de panceta adobada y frita que debe quedarse tierna por dentro y crujiente por fuera se han convertido en el centro de atención de todos los #yummy o/y #pornfood de nuestras redes sociales destronando claramente al aguacate, a los baos o incluso a los ceviches. La nueva era feliz para los que nos gusta comer de verdad ha llegado y las bravas, los tigres, los callos o estos torreznos de los que hablamos  están dispuestos a reclamar su trono legítimo y gritan a viva voz el: “¡No nos moverán!” Aunque bien sabemos que durante una temporada sí que lo han conseguido, los clásicos perduran y es por eso por lo que esta tapa es patrimonio gastronómico según la UNESCO.

De izq a dcha: La Raquetista, Taberna&Media, ClaXon Bar

De izq a dcha: La Raquetista, Taberna&Media, ClaXon Bar

Si queréis probar unos ricos de verdad, no dudéis en visitar La Raquetista donde los ofrecen en su diminuta pero atractiva barra a 6,50€ la ración. Son jugosos por dentro y con la piel crujiente por fuera retirada y puesta a un lado (gran idea), con un sabor suave pero que entra en toda la boca y una grasa media perfecta para convertirse en un bocado de cielo. Muy cerquita están los de Taberna & Media, también deliciosos, más claritos de color pero extremadamente jugosos y con su piel muy crujiente; la ración es ligeramente más grande que en La Raquetista pero se cobra a unos para mí excesivos 12,50€. Otros de mis favoritos los sirven en la calle Ponzano, en el bar ClaXon que casi hace esquina con José Abascal y donde los cocinan más condimentados que en los otros sitios, a baja temperatura para que sean maravillosamente tiernos y con un poco menos de grasa; también crujientes por fuera e igual de adictivos. Y volviendo a la zona de Goya, podéis hacer parada y fonda en Treze, tomar sus torreznos con una cerveza en la barra y luego subir a su agradable sala para terminar una gran comida.

 

Steak Tartare de Vaca Madurada y Cata de cecinas - Treze Restaurante

Steak Tartare de Vaca Madurada y Cata de cecinas – Treze Restaurante

Treze es uno de esos restaurantes donde sabes que no vas a fallar. Saúl cocina de verdad, sin fuegos artificiales innecesarios, con gusto y potencia. Maneja guisos y fondos de toda la vida, es famoso por la caza pero también acierta con los pescados y los postres y cuenta con dos menús degustación a 40 y 55€ ideales para dejarse llevar y disfrutar de la fiesta. La sala es cada vez más agradable con un simpático y profesional servicio y una carta que va cambiando según la estación con propuestas para que todo el mundo sea siempre feliz. Podríamos decir que Treze es una casa de comidas contemporánea donde todo el mundo se sentirá a gusto, el precio medio a la carta es imbatible y además cada uno se puede confeccionar la comanda a su medida a base de medias raciones. Además cuenta con una correcta carta de vinos, un buen servicio de pan y a mediodía un menú rápido a 13€ que para quien pase por la zona o no tenga mucho tiempo para comer es una opción perfecta.

Cangrejos en tempura y Guiso de manitas y morro con oreja crujiente - Treze Restaurante (Madrid)

Cangrejos en tempura y Guiso de manitas y morro con oreja crujiente – Treze Restaurante (Madrid)

En mi ocasión, además de sus famosos torreznos crujientitos y con la piel bien suflada, comenzamos como aperitivo con un gazpacho con sardina ahumada para dar paso rápidamente a una cata de cecina de buey VS cecina de wagyu (8€/M.R,), cortadas ambas muy finas y donde para mí gana claramente la primera por sabor. Me encantó el steak tartar de lomo de vaca madurada con trufa de verano – de poco sabor – y yema de huevo por su maravilloso sabor y su textura tremendamente cremosa al igual que su clásico guiso de de morro de ternera y manita de cerdo con oreja de cochinillo crujiente (9€/M.R) que ya había probado en una ocasión anterior.

Merluza con almejas y PIchón con gyoza de setas y oloroso - Treze Restaurante (Madrid)

Merluza con almejas y PIchón con gyoza de setas y oloroso – Treze Restaurante (Madrid)

Más desapercibidos pasaron los cangrejos mini fritos con mayonesa de kimchi, un plato divertido pero que no termino de entender dentro de la oferta del restaurante sino más bien del bar de abajo, pero del mar fue buenísima la merluza (perlada y perfecta de punto) acompañada con almejas y un excelente jugo marinero. Para terminar la parte salada llegó el pichón con gyozas de portobello y su jugo al oloroso (13€/M.R), un plato redondo con una empanadilla suave, la pechuga del ave rosada y un jugo delicioso. Buenos postres también haciendo especial mención a la tarta de queso Gamoneu atemperada y sedosa ganando enteros al tener un agradable punto salado.

Tarta de queso Gamoneu y Postre de chocolate blanco - Treze

Tarta de queso Gamoneu y Postre de chocolate blanco y menta – Treze

Si todavía queréis buscar más torreznos ricos, también los encontraréis en la carretera de Burgos en el Lagar de Milagros y en la de Barcelona, en el Área 103, dos clásicos para los conductores que sin duda tienen que tener fichado. Pero si queréis hacerlos en casa, Javier Aparicio de La Raquetista da unas pistas claras para su receta: hacerse con une buena materia prima y después cocinarlos a baja temperatura durante 12 horas a 75ºC. En este momento separan la piel de la carne y hacen una fritura final a fuego fuerte para que la corteza sufle.

¡Y que viva el #Torrezning!

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