La canela es uno de los condimentos más típicos de los postres y es hora de que poquito a poco vayamos haciéndole algo de caso, pues ese aroma y sabor que deja en las comidas tan característico merece un postre hecho todo a base de este ingrediente, ¿verdad? Posiblemente este es un dulce algo más trabajoso de los que procuro enseñaros normalmente, pero creo que a veces merece la pena el esfuerzo. Por cierto, es el postre que más le gusta a mi padre, un gran amante de la canela.
Para esta receta necesitamos Para la masa
Un paquete de levadura Una taza de leche ½ taza de azúcar Dos huevos XL La mitad de un paquete de mantequilla pequeño Una cucharada de sal ½ taza de harina Para la cubierta
Una taza de azúcar moreno 2 cucharas soperas y ½ más de canela 1/3 de taza de mantequilla que esté derretida Una tarrina de queso cremoso tipo Philadelphia 2/3 de una taza con mantequilla que esté derretida Dos tazas de azúcar glas
Preparación paso a paso Para la masa
Poned a calentar la leche en un cazo o en el microondas y retiradla cuando veáis que empieza a hervir. Echad la leche en una taza o cuenco grandes y disolved la levadura y el azúcar en la leche caliente. Dejad que repose así aproximadamente 10 minutos hasta que se cree una masa espumosa. Echad en otra taza la mantequilla y derretidla en el microondas o en el cazo que habíais usado para la leche, tiene que salir de mantequilla derretida como 1/3 de taza. Repetir la operación con otra taza (os separo la mantequilla tanto en los ingredientes como en la forma de hacerlo, porque se irán añadiendo poco a poco). En otro bol grande romped los huevos y mezcladlos con la mantequilla derretida (una de las tazas), una pizca de sal, y otra taza de 1/4 del azúcar. Removed con las varillas enérgicamente hasta que veáis que se mezcla todo bien. Añadid la harina a la mezcla y removed a medida que vais echándola. El objetivo es que forméis con la masa una pelota más o menos pringosa, si veis que necesitáis más harina añadidla. Preparad una superficie limpia y lisa con un poco de harina y poned la bola de la masa sobre ella, amasadla durante 5 minutos sobre esta superficie. Engrasad el bol con un poco de mantequilla derretida y volved a colocar la masa dentro. Tapad el recipiente con papel de film transparente y colocadlo en un lugar caliente aproximadamente 8 horas, hasta que haya doblado su tamaño. Para la cubierta
Después, destapad la masa y dejad otros 10 minutos. En una pequeña taza, combinad el azúcar moreno y la canela. Meted el queso de crema en el microondas o en un cazo a fuego lento y calentadlo, hasta que veáis que está más o menos derretido. Poned a precalentar el horno por los dos lados a 180º. Mientras, colocad en un recipiente para horno (refractario o de cristal) y engrasado con mantequilla, la canela y el azúcar. Colocad la masa dentro del recipiente, extendedla por toda ella y rociad con la mezcla de azúcar y canela. Metedlo al horno y dejadlo cocer aproximadamente 15 minutos o hasta que veáis que está listo (para ello ya sabéis, pinchad con un palillo en el centro del pastel y si sale limpio es que está listo). Para la cubierta, mezclad el queso cremoso y la mantequilla derretida con una batidora. Cuando esté más o menos blanda, id añadiendo poco a poco el azúcar glas hasta que se haya mezclado todo bien. Cuando el pastel esté listo, desmoldadlo en una bandeja con cuidado y echad la cubierta por encima. Duración de la receta : 9 horas
Tiempo de cocción : 40 minutos
Número de comensales : 6
Dificultad : 5 de 5
Bizcochos / Comensales / leche / Más de 1 hora / Postres caseros / Postres de / Postres para seis personas / Preparación / Tartas / Tipos de Postres — Seguir leyendo
Esta receta de caramelo líquido va a cambiar vuestros desayunos para siempre. No sé a vosotros, pero a mí me encanta echar caramelo encima de las tostadas, sobre unas tortitas , unos crepés o unos gofres . Si además cualquiera de estos platos los acompañáis de un café o té y un zumo, puede convertirse en la mejor manera de comenzar un día perfecto.
Los fines de semana en los que tenéis tiempo y podéis levantaros más tarde, es uno de los grandes momentos para aprovechar y disfrutar de este delicioso desayuno.
Generalmente, suelo preparar una gran cantidad. ¡Mis padres y mis hermanos no me perdonarían que no les llevara un buen bote si les hiciese una visita! Aunque también es verdad que por muy poco que quieras hacer, siempre os va a salir mucha cantidad.
Animaros a probarla porque es muy fácil de hacer y está más rico que el que compramos ya hecho.
Para esta receta necesitamos 1 taza y ½ de leche condensada Una taza de azúcar Una taza de azúcar moreno ½ taza de mantequilla derretida Una cucharadita de vainilla Una cucharadita de bicarbonato de sodio Preparación paso a paso En una cacerola mediana, echad, removiendo poco a poco, la leche condensada, el azúcar y la mantequilla y hervid a fuego medio durante 8 minutos. Retirad del fuego y añadid la vainilla y el bicarbonato de sodio. Removed con una espátula o cuchara de madera. No os asustéis si veis una gran cantidad de burbujas porque, a medida que se enfríe, irán desapareciendo. Es una receta tremendamente sencilla y muy rápida que requiere, eso sí, que estéis atentos durante todo el tiempo y removiendo de forma constante para evitar que se queme. Lo mejor, es que tenéis la opción de servirla justo en el momento en el que se ha elaborado, en cuanto se hayan eliminado todas las burbujas, o esperar a que se enfríe y tomarla en cualquier otro momento. Ya os he comentado la forma en la que uso este caramelo, pero tenéis múltiples opciones (galletas, panqueques, bolas de helados, frutas…). No os preocupéis en exceso de su mantenimiento pues, si lo metéis en un frasco aún caliente y lo cerráis (esta es la mejor manera de conservarlo), puede durar por lo menos 2 o 3 meses en la nevera sin que se estropee. Duración de la receta : 10 minutos
Tiempo de cocción : 8 minutos
Número de comensales : 4
Dificultad : 1 de 5
Comensales / Menos de 15 minutos / Postres caseros / Postres de / Postres para cuatro personas / Postres para dos personas / Postres para seis personas / Preparación / Tipos de Postres — Seguir leyendo
Recuerdo las tardes en casa de mi abuela, mientras mi madre, mis tías y ella tomaban café y yo un chocolate caliente. Pero lo mejor era el acompañamiento de la bebida, unas deliciosas galletas de jengibre caseras y unas tartaletas que mi abuela hacía siempre que íbamos a visitarla. Recuerdo además que a unas las ponía azúcar, “para los mayores”, pero a mí me las hacía de azúcar glas de colores , dándoles a cada una de las galletas un colorido diferente.
Yo, como buena nieta, he seguido su ejemplo y hago siempre que puedo esta maravillosa receta que os dejo aquí para compartirla con vosotros. ¡Ya me contaréis que os parece!
Para esta receta necesitamos 1 huevo entero y la yema de otro huevo 250 gr. de azúcar 175 gr. de mantequilla Una cucharadita de esencia de vainilla Una cucharadita de jengibre en polvo Una pizca de sal Azúcar glas de colores (que ahora veremos cómo se prepara) Una clara de huevo 200 gr. de azúcar glass Colorantes alimenticios de colores o zumo de limón si se hace con ese tipo de glasa Preparación paso a paso Para la glasa de colores
Romped un huevo y separar la yema (que debéis reservar para las galletas), de la clara. Mezclad en un bol, ayudados por unas varillas, una clara de huevo (sin batirla) con el azúcar glas hasta obtener una crema sedosa. Separad esta mezcla en varios cuencos y tintadla de colores diferentes (así será más divertido). Haced varios cucuruchos de papel de horno y llenadlos de los diferentes colores que tengamos. Para las galletas
Para hacer las galletas, lo primero es ablandar la mantequilla (metedla 30 segundo en el microondas y listo) y mezclarla con el azúcar, la yema (la que os ha sobrado al hacer la salsa) y el huevo entero. Removed bien con las varillas hasta que esté todo bien mezclado. Añadidle una pizca de sal y la esencia de vainilla y volved a remover. Después le añadís la harina tamizada con jengibre y amasad toda la mezcla de galletas. Echadlo en un recipiente, tapadlo con film de cocina transparente y después dejadlo reservado durante media hora, tapado y en la nevera. Precalentad el horno a 180ºC por los dos lados. Poned en el horno de la bandeja un poco de papel de aluminio untado con un poquito de mantequilla. Enharinad una tabla de madera y extender ahí la masa. Recortad la masa describiendo las formas que más os gusten (si os compráis moldes para galletas mejor que mejor, pues podréis crear diferentes formas). Poned en la bandeja del horno los trozos que vayáis creando y cuando terminéis, metedlos en el horno. Coced las galletas al menos durante 15 minutos. Después se decoran con azúcar glas de colores. ¡Listas para comer!
Duración de la receta : 30 minutos
Tiempo cocción : 30 minutos
Número de comensales : 12
Dificultad : 8 de 10
Comensales / leche / Más de 1 hora / Postres caseros / Postres de / Postres para seis personas / Preparación / Tipos de Postres / vainilla — Seguir leyendo
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