Una de las recetas más fáciles del mundo es la que incluye marisco, entre otras cosas porque es suficiente con ponerlos sobre una fuente y esperar a que nuestros invitados se pongan a comer sin tener que cocinar.
Sin embargo, hoy quiero acercaros una receta en la que sí que habrá que hacer algo más que comprarlos, pero de forma muy sencilla.
Se trata de unas tartitas de marisco que os servirán para presentarlas como entrante o primer plato, incluso como aperitivo.
Si os gusta el marisco esta receta es única, porque además de gambas cuenta con chipirones, mejillones, etc.
¡Una auténtica delicia marina! ¿No os apetece probarlo?
Generalmente cuando nos disponemos a comer salmón lo hacemos ahumado, y por regla general en forma de canapés.
Rara es la vez que decidimos hacerlo como primer plato o como segundo. Por eso hoy quiero reivindicar precisamente eso, que el salmón puede convertirse en una comida deliciosa y sencilla de preparar pero que puede aportarnos además de un delicioso sabor, numerosas proteínas y nutrientes necesarios para mantener un estado de salud óptimo.
Así que sin querer aburriros mucho más, os animo a que probéis esta receta de salmón al horno con patatas porque estoy seguro que vuestra idea sobre el salmón cambiará para siempre.
Recordad que para que las recetas de pescado salgan todavía mejor, es necesario explicarle a vuestro pescadero qué es lo que vamos a hacer con ello, de ese modo nos lo preparará para que no tengamos que encontrarnos con espinas en el momento menos indicado.
Cuando escuchamos a alguien hablar de que ha preparado una dorada, generalmente lo ha hecho a la sal, y aunque es cierto que hay que cogerle el punto, esa receta tampoco cuenta con demasiado mérito.
Por eso hoy, para los fanáticos de este tipo de pescado, traigo una receta de lo más curiosa, sencilla y sabrosa, pero sobre todo con un nombre que dejará boquiabiertos a vuestros invitados: la dorada a la tunecina.
¿Exótico verdad? Pues sí, el nombre desde luego lo es, aunque sus ingredientes son de lo más sencillo que podemos encontrar y su preparación muy muy fácil.
Así que no os entretengo más. A continuación os explico la mejor manera de poner en práctica vuestras dotes culinarias (que al igual que las mías, seguro que son pocas, pero por lo menos lo estamos intentando).
¡Qué ricas están las salchichas! ¿Os acordáis? A mí de pequeño me encantaban. Las cenaba muy a menudo y cuando tuve unos años más y descubrí el perrito… (se me hace la boca agua). En fin, como ya os habréis imaginado, sigo comiéndolas ahora que ya me he independizado porque son sencillísimas de hacer.
No os creáis que os voy a hablar de cómo se hace un perrito, ¡no! Os voy a hablar de una receta un tanto diferente, rica y sencilla: salchichas al vino. ¿Las habéis probado alguna vez? Para empezar, he de deciros que si queréis hacer esta receta, tendréis que hacerla con salchichas frescas. A mí me gustan mucho más, ya sean de pollo o de cerdo. Seguro que vuestro carnicero las tiene. Comprárselas porque esta receta no se puede hacer con las salchichas industriales y envasadas que todos conocemos. Yo esas prefiero utilizarlas para otros platos como, por ejemplo, para unos macarrones con tomate.
Soy Javi, tengo 26 años y me acabo de independizar. Me gusta comer bien pero cocinar era para mí todo un calvario. Sin embargo, gracias a las recetas y consejos de mamá y de mi abuela he sido capaz de desenvolverme en la cocina y de decirle adiós a los espaguetis con tomate y a la comida preparada. Cocinar las recetas que siempre he comido en casa es más fácil de lo que imaginamos. ¡Toma nota!
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