Los pestiños son típicos cuando llegan las fechas de Semana Santa, sobre todo en Andalucía y Extremadura. Seguro que los que tenéis familia por allí, lo sabéis muy bien. Yo los he probado varias veces y siempre me han gustado pero como soy novel en esto de cocinar, he creído que es complicado hacerlos. Pero realmente estaba equivocado. Con pocos ingredientes se hacen los pestiños y quedan muy buenos. Y si os lo cuento es porque ya lo he probado.
Encontraréis infinidad de recetas de pestiños porque cada uno los hace a su manera. Para mí todos están buenos pero, evidentemente, no voy a contaros las múltiples maneras de hacerlos. La receta que me han dado es bien fácil y sencilla. Lo único que tendréis que buscar es el ajonjolí o sésamo. Es el ingrediente más raro de la receta pero lo podéis comprar en herboristerías. El resto los encontraréis en cualquier supermercado.
¿Os imagináis ahora que llega la Semana Santa hacerlos para que los prueben vuestra familia y amigos? Se van a quedar asombrados y pensarán que sois expertos en la cocina por hacer esta receta. Pues bien, si queréis impresionarlos con una receta bien sencilla, no perdáis tiempo y tomad nota de cómo se hacen, ya veréis que estoy en lo cierto.
En un bol colocad la manteca de cerdo, el anís, la ralladura de naranja, el azúcar vainillada, la sal y el vaso de agua. Movedlo todo muy bien e id añadiendo la harina hasta formar una masa.
Espolvoread esta masa con el ajonjolí y estiradla con un rodillo hasta que quede más o menos fina.
Cortad cuadrados de unos 5 cm x 5 cm.
Ahora mojaros los dedos en agua y unid las puntas de esos pestiños para que queden como una especie de tubos.
Después freídlos en abundante aceite caliente.
Una vez fritos y bien escurridos de aceite en un papel de cocina, rebozad la mitad en azúcar glas.
Pintad el resto de los pestiños con miel. ¡Así tendréis dos tipos diferentes!
He de reconocerlo: aún no he sido capaz de darle ese toque tan especial a las torrijasque solo mi madre y mi abuela saben dar. Pero ellas mismas me han dicho que no me preocupe, que demasiado bien me salen para lo poco que llevo practicando y que, con el tiempo, acabaré dándoles ese toque personal.
A mí me gustan mucho las torrijas. Es un dulce muy sencillo de hacer y, sobre todo, barato. Seguro que, en cuanto leáis la receta, os animaréis a hacerla. Para ello solo necesitaréis una barra de pan del día anterior, aunque venden ya pan especial para torrijas. Podéis comprarlo pero yo, con la barra que me ha sobrado, me vale.
Como veréis a continuación, a las torrijas suelo darles un toque de miel. Este paso os lo podéis saltar o bien podéis hacer unas con miel y otras dejarlas normales. También podéis sustituir la leche por un vino dulce. ¡Como más os gusten!
Soy Javi, tengo 26 años y me acabo de independizar. Me gusta comer bien pero cocinar era para mí todo un calvario. Sin embargo, gracias a las recetas y consejos de mamá y de mi abuela he sido capaz de desenvolverme en la cocina y de decirle adiós a los espaguetis con tomate y a la comida preparada. Cocinar las recetas que siempre he comido en casa es más fácil de lo que imaginamos. ¡Toma nota!
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