Siempre me lo recuerda mi abuela: “no hay mejor plato, más bueno y más económico, que el potaje”. Cuánta razón tiene, aunque a mí la verdad es que no me tiene que convencer, porque desde pequeño soy poco menos que un adicto a las lentejas, los garbanzos y las alubias.
Por eso, he decidido probar con mi primer potaje de lentejas con chorizo. Ya sé que lo venden preparado en el supermercado, pero no podía dejar pasar más tiempo sin aprender a hacer uno de mis platos preferidos y, siguiendo los consejos de mi querida abuela: “ningunas lentejas, ni siquiera las de un buen restaurante, están más ricas que las que se preparan en casa”.
Lo mejor de todo es que basta ponerse manos a la obra para descubrir lo fácil que es preparar esta receta. Además, permite una variante, ya que es posible hacerla poniendo la cebolla, el tomate y los ajos crudos al mismo tiempo que las lentejas y el agua. Si se opta por esta alternativa, el resultado es todavía más exquisito.
Generalmente cuando nos disponemos a comer salmón lo hacemos ahumado, y por regla general en forma de canapés.
Rara es la vez que decidimos hacerlo como primer plato o como segundo. Por eso hoy quiero reivindicar precisamente eso, que el salmón puede convertirse en una comida deliciosa y sencilla de preparar pero que puede aportarnos además de un delicioso sabor, numerosas proteínas y nutrientes necesarios para mantener un estado de salud óptimo.
Así que sin querer aburriros mucho más, os animo a que probéis esta receta de salmón al horno con patatas porque estoy seguro que vuestra idea sobre el salmón cambiará para siempre.
Recordad que para que las recetas de pescado salgan todavía mejor, es necesario explicarle a vuestro pescadero qué es lo que vamos a hacer con ello, de ese modo nos lo preparará para que no tengamos que encontrarnos con espinas en el momento menos indicado.
¿A quién no le gustan las albóndigas? Seguro que no solamente a los más peques de la casa. Aunque lo que seguramente no habéis pensado es que además de hacerlas con carne, podéis hacerlas con pescado.
La manera perfecta de tomar pescado prácticamente sin darnos cuenta. A los niños les encantarán porque no sabrán que están tomando merluza, rape o cualquier otra variedad de pescado.
La elaboración es muy sencilla, pero además cuenta con la ventaja de ser una de las recetas más nutritivas que podemos encontrar, no solo por las proteínas del pescado, sino por las del huevo con el que rebozaremos las albóndigas.
Así que si os apetece probar una receta de siempre pero hecha de manera mucho más original poneos el delantal y ¡manos a la obra!
¡Cuántas cosas ha aportado Navarra a la gastronomía española! Los cogollos de Tudela, la chistorra, los espárragos… Y también este fantástico plato, casi obligatorio en la mesa de cualquier romero durante la festividad de San Martín, el 16 de junio.
Si el cordero ya de por sí es un manjar, imaginadlo aliñado con aceite de oliva, manteca de cerdo, pimientos, cebolla y ajo. Una increíble salsa que antiguamente se aprovechaba para hacer sopa tras añadirle agua y rebanadas de pan seco. Y si además sois incondicionales de los tubérculos, podéis acompañar esta magnífica fritada de cordero conpatatas fritas.
Puede que creáis que soy todo un optimista pero realmente creo que soy un “as” en la cocina. ¡En serio! He ido mejorando mucho y por ello he decidido lanzarme a preparar uno de los platos más deliciosos y con los que mejor podemos combatir el frío: el potaje. Hoy quiero hablaros del potaje de coles, una especialidad que seguro habréis probado alguna vez en casa de vuestros abuelos en alguna que otra ocasión. Así que, ¿os atrevéis a hacerlo vosotros? Además, como todo lo retro se lleva hoy… ¿ qué os parece si lo preparáis como comida de Navidad?
Esta receta es un poco complicada pero si lleváis ya meses como yo practicando… ¡lo será menos! Creedme, merece mucho la pena…
¡Claro que sí! Los filetes rusos no tienen ningún secreto. Son filetes hechos a base de carne picada, como la que solemos comer en las hamburguesas o unas riquísimas albóndigas. Así que, con esta nueva receta, vais a conocer otra comida más con la que seguro triunfaréis porque… ¿a quién no le gusta la carne picada en cualquiera de sus formas cocinadas?
Pero he de advertiros una cosa. En muchos supermercados, podéis encontrar los filetes rusos ya hechos y envasados. Haced lo que queráis pero a mí me parece que es muchísimo mejor que compréis la carne picada a vuestro carnicero. Pedidle mitad de ternera y mitad de cerdo para que os salgan unos filetes rusos bien ricos y jugosos.
Y ahora… os tengo que confesar una cosa. Bien es verdad que la receta es muy sencilla de hacer pero tendréis que preparar la carne picada de un día para otro. Os explico. Una vez compréis la carne picada y lleguéis a casa, la metéis en un tupper. Le añadís un huevo batido, un diente de ajo muy, muy picado (quitándole la parte central), un poquito de perejil también muy picado y un poco de pan rayado. Romoved la carne picada muy bien con todos estos ingredientes. Tendréis que meter la carne en la nevera y dejadla reposar hasta el día siguiente para que coja todo su sabor. Y… ¡ya podréis hacer los filetes!
Si hay una comida que suele gustar a todo el mundo, es un buen plato de patatas fritas. A mí particularmente me encanta tomarlas junto a mis amigos, unas cervecitas y una tarde de fútbol. Y si encima gana nuestro equipo, ¿qué más puedo pedir?
Las patatas son un aperitivo que todos creemos saber hacer, no tiene mucha ciencia. Pero no siempre conseguimos darle nuestro toque personal. Y es que los detalles cuentan.
Por eso hoy me he propuesto ayudaros a personalizar vuestras patatas fritas gracias a una de mis salsas estrella: crema a las finas hierbas. Por supuesto, todo depende del gusto de cada uno y seguro que todos tenéis en la cabeza cuál es vuestra salsa ideal para las patatas fritas, pero hacedme caso y dadle una oportunidad a las finas hierbas, seguro que no os defrauda.
Soy Javi, tengo 26 años y me acabo de independizar. Me gusta comer bien pero cocinar era para mí todo un calvario. Sin embargo, gracias a las recetas y consejos de mamá y de mi abuela he sido capaz de desenvolverme en la cocina y de decirle adiós a los espaguetis con tomate y a la comida preparada. Cocinar las recetas que siempre he comido en casa es más fácil de lo que imaginamos. ¡Toma nota!
Comentarios