Este postre es uno de esos postres que te cautivan por su sencillez, pero cuando los pruebas te gustan tanto que pasa a ser uno de tus imprescindibles, ¿a quien no le gusta una base dulce con relleno de natillas y unas picotas?, es un bocado al que pocos podrán resistirse, a nosotros nos encanto, es ideal como postre cuando tienes invitados en casa porque sorprende tanto su presentación como su sabor.
Incorpora en un bol la harina, pizca de azúcar y pizca de sal, mezcla todo muy bien, pon un poquito de harina en las manos y frota la levadura, asà es mas fácil a la hora de deshacerla.
Vierte el agua poquito a poco y ves amasando según vayas introduciendo el agua, yo he necesitado un poquito más de 300ml de agua, cada harina admite más o menos lÃquido.
Incorpora el aceite de girasol 3 cucharadas, y amasa hasta conseguir una masa elástica y suave.
Tapa la masa con un trapo y deja levar una media hora.
Estira la masa con ayuda de un rodillo, tiene que quedar ni muy fina ni muy gruesa, fÃjate en la foto, y corta porciones de masa ayúdate de una taza.
Coloca las porciones de masa en una bandeja de hornear que tendrás preparada con papel de hornear.
Esta entrada se publicó el Lunes, 16 julio, 2012 a las 17:15 por Cuinera y está archivada en Huevos, Lácteos, Recetas de cocina.
Puedes seguir cualquier comentario en esta entrada a través del feed RSS 2.0.
Puedes dejar un comentario, o hacer un un trackback desde tu propio blog.
[...] a empezar quÃtándole el hueso a las picotas. Las iremos cortando en unos cuatro trozos cada uno. El tamaño es importante porque parte de ellas [...]
Esto si que es una receta original!
[...] a empezar quÃtándole el hueso a las picotas. Las iremos cortando en unos cuatro trozos cada uno. El tamaño es importante porque parte de ellas [...]