Hace poco leía una entrevista a Elena Arzak (la mejor cocinera del mundo, galardón otorgado por la revista Restaurant), me la leí de pe a pa porque su titular me pareció muy goloso. Elena decía algo asi como: “Mi unico fracaso en mi profesión fue cuando mi hijo me dijo que le gustaban mas los macarrones del cole que los mios, ya lo he superado”. Me hizo mucha gracia, recordé aquella rica salsa de tomate que nos hacía mi madre cuando eramos pequeños. Una salsa perfecta, casera, con ese sabor dulce y a la vez amargo a tomate natural, con su cebollita, su aceite de oliva… ¡riquísima! Un día vi en casa de mis primos cómo mi tía abría un tetrabrik de tomate Orlando (una guarrada comparado con la rica salsa casera de mi madre) y les echaba directamente al arroz con huevos que comían mis primos. ¡Me parecio la bomba! y le dije a mi madre que yo también quería esa salsa que salía de un “paquete de leche”, mi madre con resignación me compró el dichoso tomate Orlando y asi estuvimos como un año hasta que un día le pedí a mi madre que me volviera a hacer su rica salsa de tomate. Con el tiempo la novedad pasa y te acabas dando cuenta que lo de siempre estaba genial. Que curiosos son los niños, mi pequeña Laia hace cosas parecidas, en el comedor se come prácticamente todo y en casa ultimamente la tonica general es decir: “No gusta” a todo, hasta lo que le gusta es “no gusta” y es cabezona como ella sola, no se a quien se parecerá (me hago la despistada), en eso y en parlanchina que cuando le entienda todo bien me va a volver loca. A todo esto, que me enrrollo y me pierdo, la receta de hoy es un pintxo rico, fácil y de los que seguro a nuestros pequeños mayores les va a encantar, dudo mucho que en el cole hagan este tipo de platos asi que el triunfo esta casi asegurado.
Esta receta es muy fácil, muchas veces es la idea la que puede ser diferente, que parezca complicada pero esta no lo es. Empezaremos pelando las cigalas, para esta receta no necesitamos que sean unas cigalas grandes, con las pequeñas que nos saldrán mas económicas nos quedará muy bien. Una vez tengamos las cigalas peladas las salaremos.
Los fideos de arroz los cortaremos en trozos de unos 3 centímetros mas o menos. Pasaremos la cigalas por los fiedos, tendremos que apretar para que se queden pegados. Pondremos en una sartén abunadante aceite de oliva, cuando esté caliente iremos echando nuestras cigalas. Las sacaremos en papel absorvente para quitar el exceso de grasa. Serviremos asi mismo o pinchadas en un papel absorvente. Si queremos darle un toque un poco mas diferente podemos añadirñe ralladura de lima.
¡Buen provecho! On egin!
Etiquetas: cigaas crujientes, cigalas, crujiente, fideos de arroz
Eres a la cocina lo que Maradona al fútbol, Michael Jordan al baloncesto, Carl Lewis al atletismo, Steven Spielberg al cine o Los Rolling a la música.
Jajajajaja con ese nombre y tú mensaje me lo tomaré en serio. Pero muy serio. XD
[...] estos bocaditos que la pasada semana preparé para una cena con amigos. La verdad es que la idea triunfó, gustó a todos tanto por la presentación como por el sabor, el cual os aseguro que es [...]