Aperitivo o entrante de espárragos verdes con jamón. Sencillo de hacer y muy rico. Evidentemente a mas buena calidad el jamón, mas rico nos quedará el plato.
El tamaño del espárrago no es muy importante pero si hay que tener la precaución que todos sean mas o menos del mismo grosor para que se hagan por igual. Si ponemos diferentes grosores de espárragos nos encontraremos que unos se quedan mas hechos y otros mas duros así que el tamaño no importa tanto, lo que si importa es que sean todos del mismo tamaño.
Si es espárrago es fino fino, no hace falta una cocción previa, bastará con ponerlo en la plancha ya con el jamón envuelto. Si el espárrago es mas gordito, si es conveniente de cocer un poco previamente para que así no tengamos el espárrago con el jamón mucho tiempo en la plancha porque a mas tiempo el jamón en la plancha, mas se cocinará el jamón y mas salado quedará el resultado final.
Si los espárragos son como los que yo usé, que tenían un tamaño grandecito los vamos a cocer unos minutos. Para ello limpiamos el tronco y dejamos solo la parte mas tierna.
Lo coceremos en agua hirviendo unos minutos, lo justo para ablandar un poco el espárrago pero sin llegar a ponerlo demasiado tierno. Lo justo para blanquearlo, un mar de minutos, como mucho tres es suficiente.
Escurrimos y secamos bien los espárragos.
Liamos cada loncha de jamón en cada espárrago verde.
Ponemos los espárragos ya con el jamón liado en una plancha bien caliente y le damos un golpe de calor, lo justo para que el jamón se atempere y sude un poco.
Si lo tenemos mucho tiempo el jamón se pondrá muy salado así que solo un poco por cada lado.
Os presento hoy unas patatas con falso alioli de queso blanco batido. Unas patatas bien ricas que aquellos que son intolerantes al huevo las van a poder comer perfectamente porque este alioli o falso alioli no lleva ni chispa de huevo, lleva queso blanco batido. El queso blanco batido es una crema espesa de queso, baja en grasas, que se vende en formato grande de 500 gr o en conjunto de 4 unidades por 120 gramos cada unidad. Yo lo encuentro perfectamente tanto en lidl como en mercadona pero si miráis bien en la parte de quesos, seguro que lo encontraréis en mas supermercados.
El sabor es un poco mas ácido si comparamos estas patatas con unas patatas alioli cocinadas de manera tradicional pero ya os digo, para los intolerantes al huevo o simplemente para aquellas personas que quieran menos calorías, estas patatas son ideales. No dejéis de probarlas.
Los caracoles no es un plato que todo el mundo quiera pero a quien le guste, es algo que le resulta delicioso en ésta época del año que es cuando están en temporada. En el momento que se acerca la calor y los campos se quedan sin “verde”, los caracoles se ponen a invernar y ya no están buenos para comer.
Para guisar unos buenos caracoles hay que tener tres cosas claras. 1- La procedencia de los caracoles. O los cogemos nosotros o los compramos a alguien de plena confianza, unos caracoles que lleven muchos días cogidos nos pueden provocar gastroenteritis. 2- Hay que dejar un rato los caracoles en harina para que se les limpien las tripas y no amarguen y sobre todo hay que lavar muy bien los caracoles. 3- cuando comiencen a hervir, hay que espumar muy bien los caracoles, esa espuma son las babas y hay que retirarlas todas.
Teniendo estos tres puntos claros, conseguiremos cocinar unos ricos y maravillosos caracoles. Son entretenidos pero cuando ya los tenemos limpios, se cocinan de manera rápida y sencilla.
1 tarro de especias en grano surtidas especial caracoles
Aceite de oliva virgen extra
Un poco de harina
Instructions
Ponemos harina a los caracoles. Si son cogidos de ese día, los tendremos 24 horas espulgándose pero como por regla general los compramos y son cogidos del día anterior, los tenemos unas dos o tres horas comiendo harina. No hace falta poner mucha harina, solo espolvorear un poco.
A la hora de lavar los caracoles, paciencia y tiempo. Vamos lavando los caracoles y pasando una y otra vez de un recipiente a otro. Al final os dejo un vídeo de cuando hice caracoles con tomate que toda la primera parte de la receta es igual que la que os indico aqui y podéis ver como se lavan.
Una vez que tengamos todos los caracoles bien lavados, los ponemos en una olla y los cubrimos de agua.
Llevamos la olla a la cocina, la dejamos encima del fuego y no encendemos el fuego hasta que no veamos que los caracoles está todos con las cabezas fueras. Evidentemente tapamos la olla con una tapadera para que no se escapen pero que no nos preocupe los caracoles que se queden pegados en la tapadera que ya se caerán al agua.
Cuando levantemos un poco lentamente la tapadera y veamos los caracoles fuera, encendemos el fuego y cuando comience el agua a hervir, quitamos la tapadera y empezaremos a retirar toda la espuma blanca que se queda en la parte de arriba.
Una vez que tengamos toda la espuma quitada, hacemos una muñequilla con un trozo de tela de algodón y el tarro de las especias en grano. Podemos poner un poco menos del bote si no los queremos tan picantes o podemos agregar un par de guindillas mas si lo queremos aun mas picantes, esto va al gusto de cada uno.
Amarramos bien la muñequilla y la agregamos a los caracoles junto con la cebolla, ajo, sal y aceite de oliva virgen extra, un chorrito.
Dejamos hervir unos 15 minutos.
Listos nuestros caracoles!!!!
Se sirven en cuencos o vasos con su correspondiente caldo.
Aunque estemos en plena temporada de los espárragos verdes, no nos debemos de olvidar de los espárragos blancos, esos espárragos que encontramos de manera muy fácil en los supermercados. Al tener algún que otro bote ( o lata ) en la despensa, siempre podemos recurrir a preparar este plato, sencillo, riquísimo y de muy rápida elaboración. Así que ya sabéis, si se os cuela visita sorpresa, se acordáis de mi y de esta receta y en 5 minutos sorprenderéis a los invitados con este aperitivo.
La receta me la chivó mi cuñado David que la tomó a modo de tapa en un bar, desconozco si he clavado o no la receta con las indicaciones que el me dio pero he de decir que gustó muchísimo y que tal y como os la cuento, queda espectacular.
Es tan sencillo como envolver un espárrago blanco en una loncha de jamón cocido.
Colocamos los rollos en una bandeja.
Cubrimos con una fina capa de mahonesa de sabor suave, si la hacemos casera la haremos con un aceite de oliva virgen extra de variedad de aceituna arbequina que es el que es mas suave para hacer este tipo de salsas.
SObre la mahonesa ponemos unos hilos de reducción de pedro jiménez.
No lo puedo evitar, es ver unos champiñones grandes y estar ya pensando en que relleno le voy a poner. Esta vez, aunque repetimos con el bacon, hemos agregado el batido de huevo que aporta al champiñón relleno el que el relleno quede mas denso y no se nos derrame al cortar el champiñón.
El bacon siempre lo podemos sustituir por jamón cocido y haremos un champiñón mas light y menos graso, eso ya va a gusto de cada uno.
Al ser unos champiñones mas grandes, lo haremos en el horno , primero a temperatura baja para que se cocina sin que se nos queme. Luego ya podemos subir un poco la temperatura para aportarle un poco de color y gratinado al queso.
Deliciosos como entremeses, aperitivos, o como segundos platos.
Champiñones grandes, 1 por persona ( yo hice tres )
1 paquete de bacon en tiras
Queso rallado
1 cebolla
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta molida
1 huevo
Instructions
Quitamos a los champiñones el rabo y lavamos bien.
Ponemos los champiñones boca arriba en una bandeja apta para horno.
EN una sartén, en un poco de aceite de oliva virgen extra y a fuego bajo, pochamos la cebolla bien picada.
Añadimos los rabos o troncos de los champiñones bien picados.
Terminamos por añadir el bacon en tiras, si queremos podemos picarlo un poco.
Salteamos y retiramos del fuego.
Rellenamos los champiñones con el relleno.
Batimos el huevo y repartimos entre los 3 huevos.
Cubrimos con el queso rallado.
Ponemos en el horno a uno 120º durante 20 minutos. Pasado ese tiempo podemos gratinar a máxima potencia para que se dore el queso si nos gusta mas dorado.
Tanto el lomo con el chorizo unen muy bien con el queso. Si el lomo es bastante curado, de buena calidad y mucho sabor, no hace falta poner un queso con mucho sabor, sino un queso flojito. SI por el contrario, el lomo es de sabor muy suave, pues le pondremos un queso con mas sabor.
Intentaremos que el queso tenga ese punto que funda un poco al dar el golpe de calor pero no un queso que funda demasiado y se nos derrame por todo el plato.
Yo usé un lomo ibérico y de queso usé el snack de aperitivo de presindent pero podemos usar un rulo de cabra por ejemplo o un semicurado, o un brie, aquí ya a gusto de cada uno.
La idea con la que quiero que os quedéis es que este aperitivo, no solo es fácil y rápido sino que queda en su conjunto muy rico. Tenerlo presente para esos momentos en los que montamos un aperitivo, lucirá muy bien en vuestra mesa.
Cortamos el queso en rodajas o trozos mas o menos del tamaño del lomo.
Yo corte la rodaja de lomo por la mitad para que fuera el tamaño mas o menos del biscotte.
Colocamos sobre cada biscotte el lomo.
Sobre cada lomo ponemos el queso.
Damos unos segundo de calor en el microondas o en el horno. Si tuvieramos el horno encendido porque hemos hecho cualquier plato, es mejor dar el golpe de calor en el horno porque queda mas rico pero si el horno lo tenemos apagado, no encender el horno para esto, le damos unos segundos de calor en el mircroondas a máxima potencia y lo tendremos listo.
El golpe de calor es para que el queso coja un poco de calor y quede semi fundido o tierno, no poner mucho tiempo de calor porque se nos derretirá el queso al completo y el lomo se cocinará y no nos interesa ese resultado porque se nos quedará el lomo un poco duro, con un acentuado sabor y el queso desaparecerá fundido. El punto justo es como veis en la foto, el queso un poco caliente y semi derretido, que al bocado esté todo tierno y templado.
Rico y sencillo aperitivo. El único problema que se nos presenta con él es que hay que comerlo en el momento justo de terminarlo de elaborar porque al enfriarse, el caramelo de la cebolla y las nueces se solidifica y se endurece y ya no queda muy elegante. Se puede comer porque queda igual de rico pero es mucho mejor tomarlo recién hecho, un poco templado.
Las nueces es unos de los frutos secos junto a las almendras y piñones que mas uso se le da en cocina, tanto en platos dulces como salados. Las nueces las solemos tener en el mercado en cualquier época del año, y siempre las podemos encontrar con cáscaras o sin cáscaras. Ya cada uno que use la que mas le guste.
Sencilla receta que os explico como elaborarla y a disfrutarla después con un buen vino dulce.
Hoy es el #DiaDeLaCroqueta en twitter, evento que se hace de vez en cuando con una temática. La temática de hoy, las croquetas. Un aperitivo rico y bastante socorrido, ya no solo para comer como aperitivo sino para aprovechar muchos de los ingredientes que se nos quedan colgados.
Mis croquetas para este evento son unas croquetas que parten de la sobra de un puchero, parte de pollo y parte de ternera a las que les pusimos unos champiñones y el resultado es el que veis.
Quiero aprovechar para enseñar una manera muy cómoda y sencilla de hacer croquetas, mas bien de liar las croquetas. Cuando tengamos la masa hecha, a la hora de poner la masa sobre una bandeja para que enfríe, la vamos a colocar en un molde cuadrado o rectangular.
Una vez fría la masa, desmoldamos la masa, como veis en las fotos, y con un corta pizza o cuchillo hacemos cuadraditos mas o menos del mismo tamaño. vamos pasando los cuadrados a la harina y cuando estén un poco impregnados en harina, ya podemos darle unas pasadas con las manos. quitaremos el exceso de harina y daremos ese toque alargado de la croqueta todo a la vez en el mismo gesto, ya solo queda huevo y pan rallado. Al tener las croquetas cortadas de esta manera, no solo vamos mas rápido sino que nos saldrán todas mas o menos del mismo tamaño.
Las canastillas es algo que da mucho juego en la cocina. Podemos rellenarlas de dulce o de salado y con ellas podemos preparar aperitivos tanto fríos como calientes. Yo lo le veo una cosa negativa, que no puede estar mucho tiempo rellena porque se pone húmeda y pierde ese toque crujiente que le da ese toque fantástico.
Se pueden hacer las canastillas de manera casera, por supuesto que si pero que quiere que os diga, yo las hago casera cuando necesito un tamaño mayor, pero si es este el tamaño que necesito, las compro ya hechas porque salen muy bien de precio, son de muy buena calidad y me ahorro mucho tiempo.
Las de hoy son saladas y en frío. Fueron uno de los aperitivos del día 1 pero que podemos hacer estas canastillas para cuando mejor nos venga, no hace falta esperar a un acontecimiento especial porque los ingredientes son sencillos, del día a día y podemos degustar estas canastillas en cualquier comida. Espero que os guste.
9 palitos de cangrejos frescos, los frescos tienen mas sabor que los congelados
½ cogollo de lechuga o endivia, lo que tengamos o mas nos guste
Salsa rosa ( mahonesa, ketchup, unas gotas de coñac, sal )
Instructions
Ponemos en un bol los palitos de cangrejos troceados junto con la lechuga troceada. Todo muy fino picado.
Hacemos la salsa rosa, al gusto de cada uno y la ponemos en el bol.
Añadimos ahora los espárragos troceados a los que hemos quitado la punta bonita para decorar.
Ligamos bien y rellenamos las canastillas.
Decoramos con las puntas de los espárragos.
Lista nuestras canastillas.
Notes
El relleno si se puede tener con tiempo preparado pero el rellenar las canastillas tiene que ser como muy pronto, 30 minutos antes de servir. Si las preparas antes corres el riesgo que la canastilla empiece a ponerse blanda.
Si hay algún acontecimiento que festejar, allá que van mis hijos y me piden esta receta. Y de reconocer que en el fondo llevan razón con pedirla puesto que es una receta bien rica la de estos huevos con bechamel. Le pones una rica salsa y es un aperitivo delicioso.
La receta en si es algo laboriosa, lo reconozco pero luego el resultado final es un aperitivo tan rico, que se te olvida de momento el tiempo que has estado haciendo los huevos.
El único truco que creo que merece la pena mencionar y tener en cuenta es que la bechamel tiene que tener un punto de espesor que quede entre espesa y líquida, me explico. Tiene que tener una textura que cuando la pongamos sobre el huevo , resbale bien por los lado para que cubra la totalidad del huevo y cubra todo su relleno para que a la hora de freir el huevo la bechamel haga de tapón y no se salga el relleno. Pero si bien digo que la bechamel tiene que resbalar bien, tiene que tener también ese punto de espesor para que la bechamel se quede sobre el huevo y no se pierda por los lados. Ese es el único secreto a tener en cuenta y evidentemente, a base de hacer muchos huevos rellenos, conseguiremos lo que os estoy explicando. Vamos con la receta!!!!
Comer con poco es un blog donde encontraréis un montón de recetas que se pueden preparar en poco tiempo y, sobre todo, a un precio asequible. Sobre María
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