Las tartas saladas junto a las empanadas y pizzas son cenas habituales en mi casa. Los pasteles salados para aprovechar algún tipo de carne que nos haya sobrado de otra comida, son mas que habituales y quedan muy ricos.
Este pastel parte de una pechuga grande que me había sobrado de un pollo asado que habíamos comido al medio día. Las croquetas es siempre una buenísima opción para aprovechar esta carne pero esta vez me decanté por un pastel salado. Como ya os he comentado varias veces, las láminas de hojaldre fresco suelen estar en mi frigorifico habitualmente porque son un ingredientes bastante socorrido tanto para recetas dulces como saladas pero a falta de lámina de hojaldre, siempre podemos hacer una masa casera quebrada que es muy sencilla de elaborar. Un rico relleno y una buena cobertura de queso rallado y tenemos una cena bien rica.
Lo que os traigo hoy, mas que una tortilla es un tortillón porque es una tortilla de 12 huevos y bien rellena. Para conseguir esta tortilla lo único que necesitamos, a parte de una buena materia prima, es paciencia porque hay que elaborar la tortilla lentamente para que se vaya cocinando de dentro hacia fuera y no se nos quede muy cruda por dentro. Hay que dejarla esponjosa y jugosa pero podemos caer en el error de dejarla por dentro muy cruda si andamos con prisas. Aquí el fuego tiene que ir al mínimo y no hay que tener prisas ninguna.
Una tortilla que quedará rellena por capas, de manera que a la hora del corte, se verás las capas y queda rica y muy bonita a la vista.
Al potaje de garbanzos, le pongas lo que le pongas en cuestión de verduras, la gran mayoría de las veces será un acierto y conseguiremos un potaje suave y delicioso. En esta ocasión, partiendo del potaje de garbanzos y habas que siempre he comido en casa de mis padres, le hemos añadido también un calabacín troceado y unas judias verdes planas.
El calabacín, al igual que sucede con la calabaza, es una verdura que de momento se deshace si la tenemos mucho tiempo en el fuego, por lo que si ponemos el calabacín desde el primer momento como hice yo, desaparecerá a la vista pero estará completamente en el caldito del potaje. Si queremos que el calabacín permanezca entero entre los garbanzos, solo hay que retrasar el momento de agregarlo, dejando el calabacín reservado hasta el final y agregarlo una vez que los garbanzos estén tiernos. Una vez puesto el calabacín en la olla, tras 10 minutos de fuego lento , tendremos el calabacín cocinado y permanecerá entero y a la vista, ya cada uno que lo agregue cuando mas le apetezca y guste.
Ponemos los garbanzos en remojo la noche anterior.
EN una olla rápida ponemos los garbanzos y le agregamos el tomate , el pimiento, los ajos y la cebolla pelada. Todo entero.
Añadimos a continuación las habas desgranadas, las judias verdes troceadas y el calabacín troceado a cuadrados o medias lunas. Si queremos que el calabacín no se deshaga, no agregamos ahora, lo dejamos para mas tarde.
Añadimos un chorro de aceite de oliva virgen extra, como un cazo de sacar la comida.
Agregamos una cucharada de pimentón dulce, la hoja de laure y la sal.
Cubrimos de agua y llevamos al fuego. Tendremos la olla pitando unos 20-30 minutos.
Dejamos que se vaya el vapor y abrimos.
Sacamos el tomate, pimiento, ajo y cebolla. SI queremos lo podemos estrujar un poco con el tenedor y el caldo que suelte lo añadimos de nuevo a la olla o bien podemos triturar las verduras y agregarlo todo a la olla de nuevo, como queramos.
Rectificamos de sal.
Si hemos optado por el calabacín entero, agregamos ahora y dejamos cocer a fuego medio-bajo unos 10 minutos.
Sencilla receta la que os traigo hoy. Los calabacines luna siempre me han llamado su atención por su forma cilindrica, perfecta para ser relleno.
La receta de hoy, a medida que la iba haciendo estos calabacines, me iba resultado un poco sosa, tan blanco el arroz, sin una nota de color diferente pero cuando nos sentamos a comer y probamos el arroz que se cocinó con la carne de los calabacines, uffff, el sabor es espectacular. No le agregaría absolutamente nada mas, tal cual salió quedó todo muy rico, sencillo y rápido.
El pisto en mi casa se hace con una base de berenjenas mas todo lo que pillo en el cajón de las verduras. Buenos tomares rojos y maduros, calabacín, pimiento, cebolla y ajo. El hacer el pisto a fuego lento hará que se vaya cocinando en sus propios jugos y quedará el sabor concetrado y obtendremos un pisto bien rico.
Las verduras se irán tornando tiernas y las iremos machando con el canto de la cuchara de palo y de esa manera obtendremos un pisto con mucho cuerpo, sabor y color.
El pisto lo podremos tomar tal cual, con huevos cuajados, revueltos o como lo presento hoy, con el huevo frito.
Os dejo la receta del pisto y ya cada uno que lo termine como mas le guste.
En casa, como ya os he dicho muchas veces, somos adictos a las tortillas. Es algo que nos encanta, menos al peque que no les gusta. Siempre intento ir variando para no caer siempre en los mismos sabores. Hoy os traigo la tortilla de calabacín.
El calabacín, no solo es muy beneficioso para nuestro organismo sino que no aporta sabor, por lo cual no sa bastante juego en cocina. No aporta sabor pero si suavidad. El calabacín contiene mucha agua así que una vez frito para hacer la tortilla, se nos quedará en apenas nada así que calcular bien las cantidades. Yo siempre pongo 1 calabacín por cada patata si es grade o por cada dos patatas si son pequeñas las patatas.
Patata y calabacín del huerto, huevos de mis gallinas y una cena de lo mas ecológica!!!!!
Pelamos y cortamos las patatas en lascas, las freímos y reservamos.
Pelamos y cortamos los calabacines, en lascas, de igual manera freímos y reservamos.
Ligamos las patatas con los calabacines.
Batimos los huevos y le agregamos las patatas con los calabacines.
Salamos al gusto.
Hacemos la tortilla al gusto
Servimos.
Notes
En casa nos gusta comer cada uno su tortilla así que yo hago 4 tortilla de 2 huevos cada una pero se puede hacer una sola con los 8 huevos y luego trocearla en 4 partes, como mas os guste
El pastel de calabacín es un pastel salado ideal para comerlo solo como cena como para comerlo como parte de un almuerzo porque lo usemos como acompañamiento para unas carnes o pescados. A mi personalmente me gusta mas con las carnes pero he de reconocer que con el pescado no queda nada mal.
Simple, rápido y rico. Pocos ingredientes y si sabemos usar un buen queso que aporte aroma, textura y sabor, el éxito está asegurado. Recordar que el calabacín no tiene sabor así que el sabor de este plato lo aportará el queso.
Podemos hacer el pastel de dos maneras, en un recipiente pequeño y darle al pastel altura, o en un recipiente mas grande y darle al pastel menos altura, ya dependerá del resultado que queramos conseguir. Yo me incliné por un recipiente mas pequeño y que ganara altura y el resultado fue este.
Mi huerto sigue dando calabacines y berenjenas pero en menor escala. Tenía una berenjena pequeña y un calabacín mediano y se me ocurrió montar esta tortilla rellena usando un queso con un sabor espectacular como es el Old Amsterdam , un queso que funde muy bien y que tiene un sabor fuertecito y único que hace que todos los plantos donde lo use, cobre un sabor diferente.
Evidentemente podemos usar para hacer la tortilla cualquier tipo de queso que funda bien, yo tenía un trozo de este queso en el frigorífico y es el que usé, quedando bastante satisfecha con el resultado.
Una buena tortilla y un poco de mahonesa y cena perfecta.
Nueva ensalada donde unimos el sabor intenso del mar con unas ricas anchoas con el sabor de los lácteos, en este caso un rulo de cabra mas toda la esencia de la tierra con lechugas y calabacín.
Variantes??? todas las que quieras, en vez de anchoas puedes poner melva, atún , caballa ect. En vez de rulo de cabra, cualquier queso que mas te guste y en vez de calabacín pues pepino si te gusta mas, unas rodajas de manzana, unas rodajas de patata cocida ect.
Esta ensalada tal cual os la presento quedó rica, elegante y equilibrada en cuestión de sabores.
Lavamos la lechuga y la colocamos en 4 cuencos individuales.
Cortamos el calabacín a rodajas de medio cm de grosor y pasamos las rodajas por la plancha, vuelta y vuelta para que el calabacín se ponga un poco tierno.
Vamos colocando las rodajas de calabacín en cada cuenco, bien repartidos.
Cortamos el queso en rodajas, dependiendo del grosor del rulo cortaremos 4 rodajas o 8 rodajas.
Pasamos las rodajas de por la plancha, vuelta y vuelta.
Colocamos las rodajas de queso sobre cada cuenco.
Sobre los calabacines y el queso ponemos las anchoas escurridas de aceite, media lata por cuenco.
Agregamos sal, vinagre y aceite de oliva virgen extra.
Nueva receta fácil, sencilla y económica para sorprender a nuestros invitados. Y no es que todas las noches yo tenga invitados para cenar ni mucho menos, pero me gusta estar dando ideas para cuando nos encontramos en esa situación de “Ohhh, nos llega visita” tengamos algún que otro AS en la manga para hacer este tipo de platos y dejar maravillado a nuestros comensales.
Esta receta que os traigo es con calabacín pero la podemos hacer tambien con berenjena, con una u otra verdura quedan realmente delicioso. Yo aderecé con reducción al Pedro Ximenez pero como siempre os digo, a falta de PX siempre podemos poner un poco de bálsamico de módena.
Yo rebocé con huevo batido, pero podemos rebozar con tempura, con harina sólo o empanar a modo tradicional.
Comer con poco es un blog donde encontraréis un montón de recetas que se pueden preparar en poco tiempo y, sobre todo, a un precio asequible. Sobre María
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