
Me encanta el arroz. ¿Sabéis por qué? Porque es un alimento muy sano, barato y rápido de hacer en cualquiera de sus múltiples formas: ensalada de arroz, risotto, arroz con leche, sopa de arroz… ¿Alguien da más?
Pero esta vez os traigo un plato diferente y muy fácil de cocinar. Os propongo convertir el arroz con mariscos y pescados en un arroz con chipirones.
¿A que suena bien? Os aseguro que mejor sabe. Tendréis este plato listo en apenas media hora y es ideal para la comida familiar de los domingos o para invitar a casa a unos amigos. Vosotros decidís, claro. El caso es disfrutar de este arroz negro tan rico y sano.
Seguir leyendo
Gambas, langostas, langostinos, percebes, almejas… el marisco es ese producto que seguro no soléis consumir en casa de forma habitual. Estoy seguro que alguna vez que otra os habréis dado un capricho con una buena mariscada. Pero los tiempos no están como para derrochar dinero en marisco, un producto que incrementa mucho su precio en Navidad.
Aún así, estas fiestas no se conciben sin unos canapés o algún primer plato en el que el marisco sea el protagonista. Por ello he pensado daros una serie de consejos para que sepáis cómo elegir el marisco en estas fiestas.
El primero es no pasarse en su consumo. Bien es verdad que es muy rico en proteínas y contiene poca grasa (aunque dependerá de cómo lo cocinéis), pero sí tiene un alto nivel de colesterol.
En segundo lugar, compradlo cuanto antes porque más barato os saldrá. Sin embargo, si optáis por un marisco fresco, no podréis comprarlo con tantos días de antelación. La compra deberéis hacerla un día o dos antes y lo mejor es que acudáis a vuestra pescadería de confianza y encarguéis lo que vais a necesitar. Eso sí, haced previamente las cuentas en casa para no gastar de más. Y, por supuesto, la langosta, los centollos o los cangrejos, compradlos vivos.
El marisco es un producto muy perecedero y si, por ejemplo, no llega vivo, no lo consumáis. Comprobaréis que su descomposición es muy rápida y empezará a adquirir un tono negro.
El marisco congelado o envasado es otra buena opción y mucho más segura. Os saldrá más barato y su calidad no tiene por qué ser mala. Fijaros bien en que la bolsa del congelado no esté rota ni nada por el estilo y que su temperatura sea la adecuada. Si respetáis la cadena del frío, disfrutaréis de una estupenda cena de Nochebuena. De lo contrario, podríais sufrir una indigestión.
Tanto el marisco congelado como el marisco fresco podéis comprarlo por Internet si no tenéis demasiado tiempo libre. Hoy existen diferentes páginas web que os ofrecen esta posibilidad. Y, encima, gallego 100%. Pero tened cuidado. Aseguraos de que estáis haciendo una compra segura y que el marisco es de calidad. El transporte deberá realizarse en buenas condiciones, es decir, en frío.
Si elegís bien y con tiempo, podréis realizar una buena compra ya que en este caso, no hay intermediarios y el producto llega directamente, sin esos costes que los intermediarios suelen cobrar y que repercuten en el precio que paga el consumidor final.
Podéis comerlo a la plancha o cocido pero también podéis preparar cremas y sopas. Innovad y ¡ya me contaréis!
Seguir leyendoHoy os traigo una receta ideal para poner de primero en una comida o como plato único si se trata de una cena y las hacéis ligeras. Os animo a preparar una crema de marisco muy rica y algo más elaborada que otras recetas que os he presentado pero, en el fondo, sencilla. Probadla y ya me diréis qué os parece ahora que empieza a venir el frío y las recetas (como la crema de calabaza) se convierten en platos estrella. Quiero vuestras opiniones, ¿vale?

Seguir leyendo
El caldo de pescado se usa para una gran variedad de recetas como: guisos de pescados o marisco o sopas, como la fideuá. Es muy rápida de hacer y tan sólo requiere que compréis los productos frescos con los que necesitéis cocinar (por ejemplo unas gambas) y aprovechéis para hacer el caldo, con todas las partes que, normalmente, irían a la basura: las pieles y las cabezas. Esto le dará un mayor sabor a vuestras comidas y siempre será mejor que comprar caldos ya preparados (así evitáis la gran cantidad de aditivos que no resultan nada saludables para vuestro organismo).
Además de ello si compráis los productos frescos, estaréis aprovechando todo lo que habéis comprado, ahorrando en el fondo más tiempo que si lo compráis congelado y con el caldo preparado. Mi consejo es que cuando cocinéis pescados o mariscos frescos, uséis las partes para hacer caldo (es decir las espinas y los caparazones), porque aunque no los useis en ese mismo momento, siempre podéis guardarlo y hacer sopas o reservarlas para recetas que vayais haciendo. Así no sólo tendréis para hacer una comida, sino varias.
La receta en este caso puede variar según los pescados o mariscos que tengais.
Seguir leyendo
Comentarios