Hoy os traigo una receta de las de siempre pero con un toque sano a la par que sabroso que se cierto os va a encantar.
Estas croquetas de coliflor son una auténtica delicia para el paladar. Fáciles y sabrosas son ideales para preparar como aperitivo. Por otro lado, son perfectas para los más peques de la casa, de esta manera comen verdura sin enterarse debido a su suave sabor.
Por ello, y sin más preámbulos, paso a detallaros qué necesitamos y cómo las preparamos para que queden tan perfectas como las de la foto inferior.
Cortamos la coliflor en 4 trozos y la hervimos en abundante agua hasta ver que está blanda.
Retiramos y dejamos escurrir.
Posteriormente, y con la ayuda de un tenedor, la chafaremos hasta que queda una especie de pasta.
En una sartén, con un chorrito de aceite, sofreiremos la cebolla a trocitos pequeños y, pasados 2 minutos, añadiremos la pasta de la coliflor.
Removeremos con la cuchara y, pasados algunos minuto más, añadiremos un chorro de leche. Seguiremos removiendo y añadiremos una cucharada de harina (o dos si todavía la mezcla es muy clara) para ir espesando la bechamel.
Espolvorearemos de nuez moscada, pimienta negra molida y una pizca de sal. Removemos y retiramos.
Dejamos enfriar en la nevera unas dos o tres horas.
Procedemos a preparar las croquetas, de la forma y tamaño que queramos. Las pasamos por huevo batido, harina y pan rallado para que queden perfectamente rebozadas.
Recomiendo congelarlas antes de freírlas, ya que de esta manera serán más consistentes.
Pasó el lunes como un suspiro aunque tenemos todavía toda una semana por delante para aprovecharla al máximo.
Me encantan los canelones. Los he hecho rellenos de infinidad de ingredientes ya que es un plato que da mucho juego en este aspecto. Uno de los que más preparo en casa son los de espinacas y piñones, ya que es una forma mucho más sabrosa de comer verdura.
Por ello, no quiero dejar pasar la oportunidad de mostraros la receta que de toda la vida he utilizado para elaborarlos, sencilla y rápida la cual estoy segura os va a encantar.
Metemos las placas en una olla con agua tibia hasta que se reblandezcan un poco. Una vez listas las disponemos encima de un paño de cocina limpio para que absorban toda el agua.
En una sartén, con un chorrito de aceite, pocharemos media cebolla a trocitos, pasado unos minutos incorporaremos las espinacas, piñones y pasas. Veréis que éstas comienzan a reducirse, por lo que seguiremos removiendo hasta que esté todo bien integrado.
Retiramos y reservamos.
Procederemos a rellenar los canelones con dicha mezcla y los dispondremos en una fuente para horno.
Finalmente, prepararemos la bechamel. Esta vez la hice en la thermomix (aunque cada uno puede hacerla como más le guste). Para ello incorporé dentro del vaso de la THM la leche, la maicena, la mantequilla, la cucharada de aceite, una pizca de pimienta negra molida, otra de nuez moscada y un poco de sal y programé 8 minutos, 100º velocidad 4.
Una vez finalizada la disponemos encima de los canelones a los que también untaremos de algunas cucharadas de tomate frito y espolvorearemos de queso rallado.
Introduciremos en el horno, previamente calentado a máxima potencia, durante 10 minutos con calor en ambas placas. El último minuto encenderemos el grill para que se gratine la superficie.
después de la semana de vacaciones del blog, al que os aseguro ha sentado genial, a partir de hoy regresa con mucha fuerza y os tiene preparadas nuevas recetas que seguro os van a encantar. La de hoy es original y con una combinación nueva de sabores.
Alguna que otra vez os he enseñado cómo preparar croquetas con varios ingredientes. Aunque esta vez quizás os muestro las más originales que hasta ahora he preparado.
¿Qué os parece si mezclamos sepia con sobrasada? Sí, se puede y os aseguro que en casa han triunfado. Así que os animo a preparlas vosotros mismos, por lo que prestad atención a los ingredientes que necesitamos.
Pedimos en la pescadería que nos limpien bien la sepia (no es necesario guardar la tinta).
En casa, la cortamos a trocitos y la freímos en una sartén con un chorrito de aceite.
Una vez lista, trituramos la mitad de los trozos y dejamos los demás sin triturar para que, al comerlas, encontremos algunos trocitos enteros. Para los que no os guste encontraros “tropezones”, perfectamente podéis triturarlas todas.
Mezclamos todo con la sobrasada y dejamos reposar.
Procedemos a preparar la bechamel. Para ello echaremos en la sartén el aceite, la mantequilla y la cebolla cortada a trocitos muy pequeños.
Sin parar de remover, y pasados unos minutos, añadiremos la harina. Seguiremos removiendo de forma constante.
Pasados varios minutos más, incorporaremos la leche, la pizca de nuez moscada, la sal y la pimienta negra.
Removeremos varios minutos más y añadiremos la mezcla de la sepia y sobrasada.
Pasados unos minutos, y cuando todo esté bien integrado, retiramos y dejamos reposar hasta que esté frío. Será entonces cuando lo meteremos en la nevera varias horas para que la mezcla esté bien fría y así prepararlas mucho mejor.
En este caso veréis que las he hecho redondas, aunque podéis hacerlas de la forma que vosotros deséeis.
Una vez listas, las rebozamos, primero por el huevo batido y, posteriormente, las pasamos por pan rallado.
Notes
Recomiendo congelarlas varias horas antes de freirlas. Así quedarán mucho más consistentes.
sólo nos queda un día para madrugar y ya nos plantamos a viernes. Qué rapido pasan las semanas!
La receta que hoy os preparo es la que hace años hace mi madre a la hora de elaborar croquetas de huevo.
Muchas veces, preparar croquetas da pereza, a mi en particular, por falta de tiempo, es algo que hago de uvas a peras, aunque al tratarse de una receta muy sencilla y con no demasiados ingredientes podemos elaborarla más a menudo.
El resultado: unas croquetas de textura consistente y sabor suave que harán las delicias de todos.
A continuación paso a detallaros qué necesitamos y cómo las preparamos.
Hervimos 6 huevos en abundante agua. Dejamos reposar hasta que estén fríos.
En una sartén con aceite, echamos la mantequilla y la cebolla cortada a trocitos.
Removemos y pasados pocos minutos añadimos la harina.
Seguimos removiendo hasta incorporar la leche, 1 pizca de nuez moscada, pimienta negra molida y sal.
Finalmente, y sin parar de remover, incorporaremos los huevos previamente pelados y bien picados.
Volvemos a remover y retiramos del fuego.
Dejamos que esta mezcla se enfríe en la nevera para así poder elaborar más facilmente las croquetas y, una vez lista, las preparamos de la forma y tamaño que queráis.
Para rebozarlas, las pasaremos por 1 huevo batido y pan rallado.
Notes
Recomiendo congelarlas antes de freirlas, así quedarán más consistentes y evitaremos que se rompan
Aunque el nombre de la receta de hoy os parezca algo extraño para unas croquetas, pues sí, hoy os presento unas croquetas con un toque dulzón.
¿Cuántos tipos de croquetas podemos encontrar en el mercado? ¿Cuántos tipos de croquetas habréis probado? Seguro que la respuesta son muchísimas. Por ello, hoy os explico un tipo más de este rico manjar, cuyo relleno he hecho en varias ocasiones y ha sido siempre un éxito rotundo. Veréis que la mezcla de huevo, bacon y dátil, el cual le da este sabor más dulce, es una de las más sabrosas que habréis probado nunca.
A continuación paso a explicaros qué necesitamos y cómo preparamos este aperitivo tan conocido por todos.
Picamos el bacon hasta que quede a trocitos muy pequeños. Reservamos
Quitamos la cáscara de los huevos y los cortamos a trozos muy pequeños. Reservamos
En una sartén, echamos el aceite, la mantequilla y la cebolla previamente cortada a trocitos.
Vamos removiendo y, pasados unos pocos minutos, añadiremos la harina y seguiremos removiendo sin parar.
Pasados algunos minutos más incorporaremos la leche, 1 pizca de nuez moscada, pimienta y una pizca de sal.
Removeremos unos segundos y añadiremos el bacon y el huevo. Seguiremos removiendo y retiraremos del fuego.
Dejaremos resposar unos minutos y añadiremos los dátiles cortados a trocitos. Meteremos en la nevera algunas horas antes de su preparación.
Para preparar las croquetas, recomiendo meter esta masa en una manga pastelera con una boquilla bastante ancha. Aunque si sois de las más clásicas, como yo, podéis hacerlas perfectamente a mano.
Una vez las tengamos todas, pasaremos a rebozarlas: para ello las bañaremos en huevo batido y posteriormente las pasaremos por pan rallado.
Una vez listas, recomiendo congelarlas unas horas antes de freirlas ya que, de este modo, quedarán más consistentes.
Notes
Con estas cantidades salen, más o menos, 40 croquetas
aunque sea lunes, vamos a tomárnoslo con humor y a aprovechar a fondo cada día de esta semana.
La receta que hoy os presento, es la que hace muchos años he visto hacer en casa. Destacada por la variedad de ingredientes (verdura y pescado), lo que hacen de ella una receta muy completa.
A continuación paso a explicaros este plato tan sano y que seguro va a gustar tanto a mayores como a pequeños. Nos es nada complicada y seguro que os va a encantar.
Partimos en dos las berenjenas y las hervimos (mucho cuidado a que no se rompan). Las escurrimos en un colador. Reservamos la pulpa de la berenjena.
Cuando estén frías, las vaciamos, hasta que la piel quede muy finita.
En una olla hervimos la cola de rape y en otra las gambas peladas. Las trituramos (atención! no deben quedar hechas como una pasta, sino a trocitos pequeños)
Posteriormente, picamos también la pulpa de la berenjena.
En una sartén con un chorro de aceite de oliva, se pocha la cebolla previamente cortada a trocitos pequeños.
Añadimos, al cabo de unos minutos, el rape, las gambas, la pulpa de la berenjena y un poco de perejil picado. Echamos una pizca de sal.
Una vez que esté todo bien mezclado, echamos un chorro de leche, dos cucharadas de harina y un poco de nuez moscada.
Dejamos que se haga todo durante varios minutos. Reservamos
Cuando esté frío, le echamos un huevo y mezclamos hasta que esté bien integrado.
Vamos rellenando las berenjenas con la pasta que habremos preparado.
Procedemos a hacer una bechamel, cuya receta podéis encontrar en el blog, cubrimos las berenjenas y espolvoreamos de queso rallado.
Las metemos en el horno para que se gratinen durnate unos pocos minutos.
¿Qué tal lleváis el fin de semana? Espero que estéis pasando un feliz Domingo.
La receta que hoy os presento es por todos muy conocida y que seguro que la habréis probado y hecho varias veces. Aunque no quiero dejar pasar la oportunidad de que veáis cómo preparo yo los canelones de carne y que os aseguro están ricos no, riquísimos!
Ingredientes:
12 placas de canelones precocidas
150 grs de carne picada (1/2 de ternera, 1/2 de cerdo)
Cortamos la cebolla a trocitos pequeños y la rehogamos en una sartén con un chorrito de aceite. Cuando veamos que ya está pochada incorporamos la carne. Iremos removiendo hasta que veamos que esté bien hecha. Reservamos.
En una olla ponemos agua caliente e incorporamos las placas (como vienen preocidas bastará que las tengamos unos minutos para que se reblandezcan)
Las retiramos y las colocamos encima de un trapo para que absorban el agua.
Una vez que estén secas, pondremos en el centro una tira de carne del grosor que deseemos, las vamos enrollando y colocando en una bandeja para horno.
En este momento preparamos la bechamel cuya receta podéis ver pinchando aquí
Cubrimos los canelones con la bechamel, unas cuantas cucharadas de salsa de tomate y espolvoreamos con el queso rallado.
Metemos en el horno únicamente con el grill encendido unos dos o tres minutos para que se gratine la parte superior.
Hace muy poco me regalaron queso cabrales traido directamente de Asturias.
Me encanta su fuerte sabor, es más, adoro todo tipo de quesos, cuanto más fuertes, mejor. Se que quizás a algunos de vosotros os parezca demasiado fuerte, pero os recomiendo que si tenéis uno y no sabéis qué hacer os propongo, entre otras recetas, estas croquetas riquísimas.
Ingredientes:
1/2 litro de Bechamel
150 grs de queso cabrales
25 grs de nueces
Pan rallado
Sal
Pimienta Negra Molida
Nuez Moscada
Preparación:
En primer lugar prepararemos la bechamel. Podéis ver la receta pinchando aquí
Una vez terminada aunque todavía en el fuego añadimos el cabrales a trocitos y las nueces previamente picadas. Salpimentamos
Removemos bien hasta que todo esté bien integrado y retiramos.
Dejamos que repose unas horitas y cuando esté fría, vamos haciendo las croquetas del tamaño que queráis, tanto alargadas como redondas. Las pasamos por pan rallado
Os recomiendo que una vez listas las metáis en el congelador así cuando las friáis quedarán más consistentes y no se romperán.
Si os soy sincera, no entiendo por qué no hago más a menudo esta receta. La Moussaka, receta griega como todos sabéis, es uno de los platos que más gustan en casa.
A base de berenjenas y carne picada, se nos presenta un plato rico en vitaminas y muy completo con el que tanto mayores como pequeños disfrutan mucho.
Aunque cada uno la hace de distinta forma, pero conservando sus ingredientes básicos, la receta que hoy os presento es la que de siempre he hecho y que a decir verdad, sale riquísima.
Ingredientes:
2 berenjenas grandes
400 grs de carne picada
1/2 cebolla
Salsa de tomate
1 huevo
Bechamel
Queso rallado
Pimienta negra molida
Nuez Moscada
Sal
Aceite
Preparación:
Cortamos las berenjenas en rodajas (que no sean demasiado finas). La salamos y las dejamos reposar un buen rato.
Mezclamos la carne picada con el huevo, una pizca de pimienta negra, nuez moscada y sal (la carne picada puede ser mezclada o bien toda de ternera)
Cortamos la cebolla a trocitos muy pequeños, la sofreímos y, cuando empiece a pocharse, incorporamos la carne picada y al cabo de pocos minutos un chorro de salsa de tomate.
Vamos removiendo y cuando veamos que está hecha, reservamos.
En otra sartén, con bastante aceite, vamos haciendo la berenjena. Hay que tener en cuenta que no tiene que estar demasiado hecha.
En una fuente para horno, vamos colocando una base de berenjenas (yo coloqué 8), encima extendemos la carne picada, volvemos a colocar otra capa de berenjenas, otra capa de carne y acabaremos con una capa de berenjenas (como era para dos en total corté 24 rodajas = 8 por capa)
Posteriormente hacemos una bechamel (cuya receta podéis ver pinchando aquí). Cubrimos la moussaka y espolvoreamos con queso rallado
Lo metemos en el horno, previamente calentado a máxima potencia, con el grill encendido para que se gratine la bechamel y el queso.
En Cooking Day by Day podrás aprender un montón de recetas para poder preparar día a día un estupendo menú.
Si tienes alguna duda o pregunta, puedes contactar conmigo en la siguiente dirección: cookingdaybyday@gmail.com. Sobre Ana
Comentarios recientes