Ya hace tiempo que pasó Halloween, esa fiesta tan nuestra (!), aunque yo sigo encontrando calabazas estupendas en la fruterÃa pese a que es más bien un fruto de otoño. Ahora, la verdad, es que hay de todo durante todo el año.
La crema de calabaza es un primer plato digestivo y económico que además está riquÃsima. Encima, si el frutero tiene ya bandejas de calabaza pelada -la piel de la calabaza es muy dura- pues el plato resulta rapidÃsimo de hacer.
La receta es muy sencilla. Para darle más cremosidad se le suelen poner unos quesitosa tipo MG o El CaserÃo asà como nata lÃquida al final. Pueden utilizarse quesitos y nata lÃquida light para que la rica crema no aporte excesivas calorÃas a la dieta. Incluso asà conserva su exquisito sabor.
Crema de calabaza
Puede echarse un chorrito de un aceite aromatizado -esta vez he usado uno de trufa- o un poquito de nata, para que haga bonito. Se sirve caliente o templada.
Hoy mi hijo Guillermo ha preparado para comer una riquÃsima pizza de berenjena aromatizada con aceite de trufa. A Guille le gusta bastante la cocina y, la verdad, es que tiene buena mano. Ayer le vi volver de la calle con una bolsa del súper y al preguntarle al respecto me comentó que querÃa hacer una pizza un dÃa de estos. Me pareció una estupenda idea porque la pizza me encanta y porque me encanta todavÃa más que me liberen de vez en cuando de trajinar por la cocina. Hoy comÃamos en casa los dos solos y se ha puesto a la obra.
La receta parece bastante sencilla y, la verdad, es que el resultado ha sido más que satisfactorio.
Comentarios recientes