Los pasteles de verdura están todos ricos ya sean de setas, espárragos, puerros o de repollo, ya sea para tomar fríos o calientes. Todos son una opción de primer plato que gusta hasta a los que no suelen comer verdura.
Eso sí, prepararlos da un poco más de guerra que las verduras “a pelo”. Es lo que tiene la sofisticación.
La receta del pastel tricolor, es fácil de hacer, aunque un poco más entretenida que la de un pastel de verdura, digamos monocromático.
Hace falta elegir tres verduras de temporada que tengan colores diferenciados. Yo esta vez lo he hecho de espinacas, repollo y calabaza. Para intentar dar un poco de color añadido, también incorporé unas zanahorias y unos guisantes congelados.
Aconsejo dos cosas: usar un recipiente de horno desmoldable -facilita mucho la operación de sacar del molde el pastel- y, hacer un pastel de un tamaño bastante grande, ya que se trata de una receta algo laboriosa, que por lo menos dé para un par de comidas.
Ya veréis cómo no es tan complicado y lo vistoso y rico que resulta.
El día que hice esta receta serví el pastel templado y con una salsa de tomate caliente. Hoy ha venido mi hijo Ignacio a comer y lo hemos tomado frío. Estaba también muy rico. De hecho, se ha llevado un tupper a su casa.
Seguir leyendoEn el Restaurante Casa Consuelo de Otur (Luarca) hacen un escabeche de verduras que quita el sentido. Mari, la cocinera, te explica amablemente la receta y te dice que el secreto está en cocer cada verdura por separado para darle a cada una el tiempo justo de cocción; luego se hace un escabeche al gusto y ya está. ¡Ahí es nada!
La receta es en teoría muy simple pero, como todo lo que es aparentemente simple, tiene su truco. Se requiere bastante tiempo y tranquilidad para cocer las verduras y además que éstas sean de muy buena calidad. Ni hablamos, por supuesto, de la mano experta de una buena cocinera como Mari para darle el punto tan rico que tiene el escabeche de Casa Consuelo.
Yo he estado mucho tiempo sin poner en práctica esta receta, por vagancia y porque no me atrevía a críticas que iba a recibir por parte de mi familia, verdaderos fan del escabeche de Casa Consuelo.
El otro día estuve en el mercado y me traje a casa gran cantidad de verduras frescas y variadas. Con toda la mañana de un sábado por delante, me entretuve en hacer este plato. Ya me apetecía. El resultado fue muy bueno y creo que se me ha quitado el miedo y la pereza de incorporar esta receta a las habituales de casa.
El truco que tiene es ir dejando las verduras “al dente” -no muy hechas- y no poner el escabeche muy fuerte de vinagre.
No he dado cantidades exactas de las verduras. Podría ser un cuarto de kilo por cada variedad, pero he dejado la cantidad a la imaginación y el gusto del cocinero.
Tampoco hay que limitarse a las verduras que he puesto. Hay muchas otras que se me ocurre que pueden resultar riquísimas escabechadas (lombarda, alcachofa, espárragos verdes…). También va a depender de lo que haya en la plaza de temporada en cada momento.
Debo reconocer que este escabeche salió riquísimo, pero que todavía no está a la altura del de Casa Consuelo. Seguiremos practicando, aunque ellos juegan con una ventaja: la estupenda verdura que tienen en Luarca.
Seguir leyendoMi amiga Mari Carmen es de Toledo y es muy buena cocinera. El otro día me comentó que la que hace bien las perdices en su familia es su hermana, que las cocina con repollo.
Me ha dado la receta y ya las he hecho. Salen muy buenas. Como la perdiz es un bicho de carne más bien seca, le viene muy bien esta forma de cocinarla con la suavidad que le aporta el repollo.
No es una receta muy difícil y, como tiene un medio escabeche, se puede mantener mucho tiempo en la nevera. Además, este plato está más rico si cuando se va a comer han pasado un par de días desde la fecha en que se cocinó.
La receta puede adornarse con unos triángulos de pan frito. Yo no los pongo porque engorda mucho y porque prepararlo es un rollo añadido más.
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