En mi búsqueda por encontrar recetas facilitas en las que currar poco e intentar dar originalidad al cansino día a día de pensar menú, comprar, cocinar, servir y recoger mesa y cocina, el otro día discurrí una receta de pescado blanco al curry, que, en mi modesta opinión, salió bastante buena.
Había comprado perca fresca en filetes y al llegar a casa la congelé, porque no me venía bien cocinarla en el momento. Iba pasando el tiempo y nunca encontraba momento para meterle mano al pescado. Me pasa lo mismo con el bacalao fresco: son pescados insulsos y nunca me apetece ni comerlos ni, mucho menos, cocinarlos, por mucho que sé a ciencia cierta que son pescados sanísimos.
Iba pasando el tiempo y el otro día ya no me quedaba más remedio que ponerme manos a la obra con el dichoso pescado. Inspirándome en las exóticas recetas que prepara Jamie Oliver, el famoso y divertido chef británico, me medio inventé una receta de pescado blanco al curry que, a poco que no os repela el sabor al curry, creo que os va a gustar.
Es muy fácil de hacer y no he utilizado leche de coco ni ninguna cosa rara que no tengamos habitualmente por casa.
Puse la salsa un poco picantita, lo acompañé con un arroz blanco y resultó un plato único muy rico y pintón. Desde luego, en casa tuvo mucho éxito, pero es que en casa, la verdad es que tiene éxito casi todo. Somos bastantes zampones.
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La carne del cerdo está muy rica aunque a poco que se le haga a la hora de cocinarla. Esta receta trata los solomillos de cerdo como si de carne de caza se tratara. Es sencilla y permite dejar el guiso hecho con algo de antelación y encontrarlo tierno y sabroso a la hora de irlo a comer.
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Para mí, la tortilla ideal es la de patata de toda la vida pero también me gusta mucho y me saca muchas veces de apuros, tomar una tortilla de bonito en aceite. Tanto un par de huevos como alguna lata de bonito son cosas que solemos tener todos por casa.
Hoy estaba preparando una tortilla de bonito cuando se me ha ocurrido cómo estaría si se le añadiese algún ingrediente más. Pues a los huevos batidos, además del bonito, les he agregado un bote de unas habitas tiernas que tengo yo de Conservas El Juncal. Por cierto, de esta marca tenemos que hablar en alguna otra ocasión, porque son de Fitero y tienen unas verduras navarras que quitan el hipo.
Lo mejor son los espárragos, pero no se quedan atrás el cardo, las borrajas, acelgas, alcachofas…Todo riquísimo y además, a unos precios muy buenos y te lo mandan donde quieras sin poner ningún problema con la mayor de las amabilidades.
Pues la tortilla de bonito y habitas es de lo más sencillo y no veáis lo rica que está.
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La preparación de esta receta es sencilla y, aunque nadie lo diría, el chocolate marida bien, -como dice ahora todo el mundo- con la insulsa carne del pavo.
Ya he publicado varias veces otras recetas con la pechuga de pavo como protagonista (pavo con naranja, pavo con cebolla y ciruelas…).
La verdad es que comprar una pechuga de pavo y guisarla con algo de gracia -si no, no hay cristiano que le hinque el diente-, es un recurso fácil, económico, sano y rico, que nos sacará de apuros en muchas ocasiones.
Además, esta carne, una vez guisada, se conserva muy bien durante varios días en los que la cocinera puede vaguear o dedicarse a otras actividades de mayor valor añadido.
El otro día vi en el pollero que había una pechuga de pavo no muy tremenda -las pechugas de pavo suelen ser descomunales- y me dije: “¡ésta es para mí!. Así, ponía en marcha un experimento de forma que si no me salía muy bien, el desaguisado no iba a ser muy grave. Así las cosas procedí a improvisar una receta para pavo con chocolate como base de la salsa.
Dado que siempre se han hecho salsas de chocolate para perdices o faisanes, ¿porqué no el humilde primo lejano de estas altivas aves de pluma iba a estar muy rico con su salsita de chocolate?
Pues allá que me puse y el resultado del experimento salió bien bueno.
A ver si os gusta, porque la receta, es fácil, no, lo siguiente, y los ingredientes los tenemos a mano en la cocina en todas las casas. Bueno, menos la dichosa pechuga. Ésa hay que traerla ex-profeso del pollero o del súper.
Seguramente los menos atrevidos de nuestros comensales ponen pegas a la mezcla de la carne y el chocolate. Pues les decimos que hay que ver qué poco mundo tienen, y que se lo coman, que está muy rico.
¡Ya veréis como cuela!
Seguir leyendoEl solomillo de cerdo es una pieza de carne que posee muchas ventajas: es económica, no tiene prácticamente grasa ni desperdicio y, al ser muy tierna, se cocina rápidamente. Además, no nos olvidemos de que el injustamente criticado gorrino tiene una carne muy sabrosa. Ahora los nutricionistas están dando marcha atrás en la mala consideración en que tenían catalogada la carne de cerdo comparada con otros tipos de carnes.
El cerdo puede prepararse de muchas formas distintas: al horno, en escalopines, en salsa…
Esta receta es muy sencilla de elaborar y resulta muy rica y fácil de comer.
Aunque se mezclan los sabores ácidos del limón y dulces de la miel, que no cunda el pánico: el sabor de esta salsa es agridulce pero no tiene nada que ver con esa salsa china del mismo nombre tan poco apetitosa desde mi punto de vista.
En casa, cuando hago estos solomillitos con miel y limón los solemos comer acompañados por un puré de patata.
Por cierto, aunque aguanta mucho tiempo en la nevera, también congela estupendamente.
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Hace unos años que vengo cocinando esta receta desde que me la recomendara mi amiga Tere. Esta chica, gran amante de la buena mesa, me explicó cómo hacer un estupendo salmón en papillot utilizando exclusivamente productos de La Sirena. Como el consejo venía de quién venía, lo seguí a pies juntillas. No quedé defraudada.
Desde entonces procuro tener en el congelador algunos “fondo de armario” de La Sirena que, más de una vez y dos, me han sacado en un momento dado del apuro de dar de comer a unos cuantos.
Para esta receta utilizo los lomos de salmón que venden allí en paquetes individuales. Es un poco más caro que los que venden en sets de cinco lomos, pero salen más ricos.
También utilizo la juliana de verduras congelada del mismo establecimiento. Puede hacerse con una juliana de puerro, zanahoria y pimiento hecha con productos frescos. Proporciona más sabor, pero da más trabajo.
Es importante poner un buen chorretón de limón sobre cada lomo de salmón antes de cerrar el papillot. También puede ponerse eneldo, pero yo prefiero dejarlo para la salsa. No le pongo nada de aceite, el salmón, de por sí es ya un pescado graso.
Ya veréis que fácil y que rico.
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El título de esta receta es en realidad una mentira. Se trata de pescadilla con gulas, pero el nombre real no haría justicia a lo bueno que sale esta plato y además … no están los tiempos para gastar en angulas de verdad.
La pescadilla, cuanto más grande, mejor. Se dice al pescadero que la prepare en dos lomos, sin piel ni espinas. Así se simplifican las cosas en la cocina. Yo calculo de dos a tres trozos, no muy grandes, por comensal. Si sobrara pescado, o bien se cocina en otra receta al día siguiente o se congela para más adelante.
La receta es facilísima y se hace en un momento sin manchar nada más que una sartén. ¿Puede pedirse más?
Merluza con angulas
Seguir leyendoA mí el pavo no es un bicho que me guste demasiado.
No puedo entender cómo los norteamericanos disfrutan tantísimo cenando pavo relleno en Thanksgiving. Será el encanto de la tradición o la falta de alternativas de la cocina de esas tierras. No sé.
El pavo es, en general, una carne insípida, su pechuga es muy seca y las patas duras y musculosas. Las recetas de pavo al horno requieren bastante tiempo de maceración de éste en un licor o en un adobo sabroso. Los guisos de pavo en cazuela también deberán llevar una salsa algo subida de tono que aporte sabor al guiso.
Como compensación, la carne de pavo es una de las menos grasas que existen, lo que coloca a este alimento en la cabeza de los platos adecuados para no engordar.
Yo en casa nunca he hecho pavo al horno. No me inspira, prefiero dedicarme al humilde pollo, que sale buenísimo. Lo que sí hago a menudo -a mi marido le gusta mucho- es la pechuga de pavo guisada con zumo de naranja.

Pechuga de pavo con salsa de naranja, orejones y ciruelas
Este plato lo acompaño siempre de un puré de patata. El de Maggi sale muy bueno hecho al microondas -3 minutos- siguiendo las instrucciones que viene en el paquete.
Seguir leyendoEsta es una forma muy socorida de hacer el lenguado cuando se tiene mucha gente invitada. El plato se prepara con toda la anterioridad que queramos y, al irnos a sentar a la mesa, se meten los rollitos de lenguado al horno; al acabar el primer plato ya estarán hechos y listos para servir. También se pueden congelar los rollitos ya formados unos días antes del evento, así el día de autos simplemente nos debemos de acordar de sacar la fuente del congelador, al menos con unas cuatro horas de anterioridad. El plato no pierde nada de su sabor.
En realidad, todo el trabajo de esta receta lo hace el pescadero. Hay que elegir unos lenguados de tamaño medio. Si son muy pequeños, el plato queda muy poco lucido y si los lenguados son muy grandes, los rollotes resultan ordinarios.
Se le pide al pescadero que nos separe cada lenguado en sus cuatro lomos sin piel. Si prevemos que más adelante vamos a tener ganas de trabajar haciendo una sopa o un fumet, le pedimos también las cabezas y las raspas, pero para esta receta no nos hacen ninguna falta. Calculad al menos un lenguado por persona.
Yo suelo acompañar los rollitos con un arroz pilaf y una salsa de mayonesa con yogourt. En esta ocasión hice, para variar, un arroz con pasas, piñones y ralladura de naranja que salió muy rico y aromático.
Rollitos de lenguado con arroz
Aunque yo he hablado todo el rato de hacer esta receta para celebraciones culinarias multitudinarias, también resulta un plato muy sencillo para diario. Además de una comida muy sana.
Ya veréis como está tirado de hacer y sale muy rico.
Seguir leyendoEl redondo de ternera es una pieza de carne que debe cocinarse con alguna salsa, porque si no queda seco. Por contra, es una pieza limpia de nervios, que admite ser cortado en finas lonchas. Hasta los niños y los menos carnívoros lo comen muy bien.
Mi forma favorita de comer redondo es cocinado con una salsa de cebolla, vino blanco y zanahoria y servido con puré de patata. ¡Vamos: el redondo de toda la vida!
Como hacer siempre la misma preparación para un guiso es aburrido para la cocinera y para los comensales, se me ocurrió probar con otro tipo de salsa y, acabé haciendo una salsa de mostaza de Dijon que está buenísima.
Es mejor hacer esta receta utilizando redondo de ternera blanca. Son unas piezas de carne bastante pequeñas -no suelen pasar del kilo- y resulta muy agradable de comer tanto en frío como en caliente.
La salsa de mostaza es muy sabrosa y le da un toque muy rico a la carne de ternera, de por sí, bastante insípida.
Es una receta muy sencilla y con muy pocos ingredientes. La única dificultad es deshacer la mostaza en el jugo de la cocción de la carne y siempre se puede acabar echando mano de la batidora.
Redondo de ternera blanca con salsa de mostaza
Yo lo suelo servirlo en frío -no de nevera- , con la salsa caliente y acompañado por una ensalada de lechuga y aguacate.
Las finas lonchas de redondo, aderezadas con esta salsa, son muy adecuadas para preparar bocadillos o sandwiches tostados de ternera. Añadir una hojas de lechuga o rúcola y tendremos una cena muy british.
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