Bacira; cocina de ingenio, atrevimiento y complicidad

Así puedo describiros Bacira, una de las novísimas aperturas de la capital que hay que descubrir antes de que sea imposible reservar, y que es el resultado del trabajo de Gabriel Zapata, Carlos Langreo y Vicente de la Red.

Tres cocineros; un sueño. Muchas y muy diversas vivencias a lo largo de todo el mundo; influencias y guiños a la gastronomía internacional. Experiencias en locales con estrella como El Celler de Can Roca, Aponiente o el Mesón de Doña Filo; hoteles y restaurantes de gran nombre como Nikkei 225, Viridiana, Kabuki, La Maruca, Martinete y 99 Sushi Bar. Tradición, mezcla, fusión y vanguardia. España, Japón, Chile o Perú están sobre la mesa. Un abrazo de las cocinas de Asia y América con productos mediterráneos. Un sinfín de posibilidades con el objetivo de dar bien de comer, de sorprender con nuevas combinaciones y de llegar a todos los bolsillos. Producto de temporada cuidado y tratado con respeto, pero innovando para ofrecer propuestas diferentes y atrevidas que sorprendan y enamoren.

Bacira

En nuestra visita pudimos probar los platos más característicos de Bacira, empezando con su vasito de Foie, vainilla, chocolate blanco y brotes (11 euros) un entrante bastante consistente y dulzón que nos gustó para compartir entre varios ya que es una pequeña “bombita”. Sin embargo, la mezcla me resultó muy original y creo que en las medidas justas puede resultar todo un éxito.

Continuamos con la Anguila ahumada con ricotta, tomates secos, brotes tiernos y quinoa crispy (8-5 euros), el que para mí fue el favorito. Una receta con ingredientes muy diversos que encuentran una combinación perfecta de sabores y texturas. El indispensable de Bacira, sin duda.

Bacira

En versión nigiri probamos el Tiradito de vieiras con tobiko, brotes, cortezas y yuzu (12-7 euros), otro buen ejemplo de fusión entre cocinas. Bocaditos con gran sabor y buena materia prima, que es lo que realmente importa en estas preparaciones, como también se puede apreciar en el Ceviche de corvina (13-7 euros) o en el Tartar de atún picante con aguacate, alga wakame y pomelo rosa (14-8 euros). Éste último, en plena temporada de atún, presume de prepararse con trozos de pescado más grandes de lo normal, diferencia que me encantó como buena amante de los tartares.

Bacira

El Steak tartar con pan de carasau (16-9 euros) aquí es muy peculiar. Se elabora con aderezo diferente que da como resultado una salsa bastante picante que envuelve la carne. El secreto de su intenso sabor merece la pena preguntárselo a Vicente, Carlos o Gabriel en una de sus idas y venidas de la cocina, y que os cuenten con detenimiento qué es lo que lleva y descubráis el porqué de los toques afrutados y frescos. No es un steak tartar como lo conocemos, es la versión Bacira y merece la pena probarlo.

Ya casi terminando probamos el “Risoteo” de setas con jamón (10-6 euros), muy sabroso gracias al toque de jamón y con una melosidad ideal para los amantes de esta preparación. ¡Ojo! Que es “falso” y está elaborado con pasta en lugar de con arroz, detalle que para mi gusto lo hace más suave y ligero.

Y el Pulpo a la parrilla ligeramente ahumado con espuma de patata y butifarra negra (12 euros), una nueva mezcla mar-tierra curiosa. Un pulpo bien tratado con todo su sabor y textura perfecta. Otro gran plato.

No acabamos todavía, no. La Carrillera de ternera con puré de zanahoria, cous cous de quinoa y gelatina de fresas fue el plato fuera de carta que probamos. Más combinaciones acertadas, más originalidad y un producto principal como es esta carne bien cocinado y presentado. Una pequeña muestra de lo que se puede comer entre semana si optamos por pedir su menú del día (13,90 euros).

Con el Chocolate³ (5 euros) damos por finalizada nuestra visita. Un dulce que representa el cuidado y la elegancia que también se ponen en los postres de Bacira. Cierran la carta sus vinos y champanes, una pequeña selección que da la opción de pedirlos por copas para arriesgarse con el maridaje en cada uno de los platos y completar así la experiencia.

En cuanto al local, decoración informal y sencilla que destaca el azul de sus columnas y las diferentes tonalidades de sus baldosines. Lámparas, colgadores y demás detalles le dan el toque chic a un espacio acogedor y lleno de luz.

BaciraBacira carta

Como nota interesante os cuento que la mayoría de sus platos se pueden pedir como media ración, y Bacira es el lugar ideal para comer o cenar “de medias raciones” para poder compartir y probar varios de sus platos. Cuentan también con un menú degustación de 35 euros para los que quieren probar lo mejor del momento.

Una carta cambiante que se adapta al producto de temporada y que tiene la ventaja de tener tres cabezas pensantes que idean y prueban nuevos platos cada día para mantenerla siempre viva. Nuevas propuestas. Nueva cocina que se arriesga, se atreve, y lleva un paso más allá la fusión de sabores y culturas. Un nuevo indispensable para la vuelta de las vacaciones.

Dirección: Del Castillo, 16. 28010 Madrid.

Teléfono: (+34) 91 866 40 30

Página web: Bacira

Horario de martes a domingo: 13.00h a 16.00h y 20.30h a 00.00h.

– Cerrado domingos noche y lunes todo el día.

- Nota: 8 sobre 10

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