El jardín de Miguel Ángel; un rincón repleto de gastronomía

Escondido en el corazón del emblemático Hotel Miguel Ángel de Madrid, hay un jardín repleto de buena gastronomía por descubrir. La oferta del restaurante M29 sale a la calle y se renueva ofreciendo platos sorprendentes y exclusivos para las noches veraniegas. Este oasis de la capital cuenta con una cocina propia que invita a sus comensales a acercarse, mirar y relajarse después en sus mesas, todas ellas preparadas para la intensa ola de calor que estamos pasando, con toldos, dispensadores y ventiladores.

Aquí se está muy bien, creedme, me llevé una grata sorpresa al llegar y sentir que este jardín es uno de esos lugares que se descubren y te hacen el verano en Madrid mucho más llevadero. Plantas, decoración sencilla pero cuidada, madera… Ambiente relajado y colonial. Por un momento me sentí como si estuviera en un atardecer en algún lugar de África. No me preguntéis por qué, pero así fue.

Postre en Jardín Hotel Miguel Ángel

Después de recibir la mejor de las atenciones de un equipo que nos recomendó y ayudó en todo momento, nos relajamos y comenzamos a disfrutar de una carta repleta de apetitosas y suculentas propuestas. Es difícil escoger, os aviso, la oferta es amplia y para todos los gustos. Un aperitivo y una copa de cava nos abrieron boca para empezar a cenar.

Para compartir de primero escogimos las Croquetas de marisco con verduras y las Navajas a la parrilla con almejas. Las primeras nos parecieron excepcionales, además de ser una ración muy generosa, ideal para tomar entre varios. Croquetas crujientes por fuera pero tiernas y con mucho sabor por dentro, donde el marisco se hacía notar. Buen producto y mejor trato con respecto a las navajas y las almejas, que resultaron exquisitas.

Como principales optamos por el Bogavante Termidor con cereales al curry, un plato con contraste de texturas y combinación de sabores perfectos; y por un clásico Solomillo de buey a la parrilla con salsa de trufas y patatas soufflé, que se deshacía en la boca. Las dos opciones de carne y pescado nos parecieron impecables, donde la calidad de la materia prima y el cuidado en su elaboración son muy destacables.

Bogavante en  Jardín Hotel Miguel Ángel

Para terminar, 6 dulces propuestas ponen la operación bikini en riesgo, porque solo leyéndolas piensas que al menos quieres probar una de ellas. La Sopita de vainilla, manzana caramelizada y helado de violetas fue mi favorito, una perdición para los más golosos, y genial combinación (una vez más) de texturas y sabores. Me gustan estas propuestas arriesgadas donde es fácil perderse entre nuevos sabores y ampliar el paladar. Además probamos el Éclair de cacao en texturas y pincelada de mango, impresionante postre en forma de rosquilla, irresistible para los chocolateros. Presentaciones cuidadas y gusto en las composiciones de los platos hacen del Jardín de Miguel Ángel un espacio donde disfrutar de la mejor gastronomía alejados del bullicio y el calor de la capital.

Jardín Hotel Miguel Ángel

Como novedad de este año, una haima urbana ofrece delicias de Oriente Medio, interpretados por la casa de cocina libanesa Shukran, como el Falafel, la Musaka libanesa o el Cordero con arroz y almendras. El Green Garden (parte más alta, íntima y fresca del jardín) se convierte en el punto de encuentro y afterwork con una zona de chillout donde poder disfrutar de una copa de cava o cualquiera de los brindis refrescantes que propone el winebar Freixenet.

Dirección: Miguel Ángel, 29-31. 28010 Madrid

Teléfono: (+34) 91 442 00 22

Horario de cenas: 20.30h a 00.00h.

Nota: 8,5 sobre 10

1 comentario sobre: “El jardín de Miguel Ángel; un rincón repleto de gastronomía”

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