A Japanese Kirikata; de Londres a Japón en una taberna con champán

Álvaro Castellanos e Iván Morales vuelven al lío. Esta vez, su codiciado Club A de Arzábal ha dado un giro y, de vuelta de viaje a Londres y a Japón, se ha traído unos pedacitos de cada una de estas ciudades para combinarlas entre sí y conseguir un resultado limpio, destacado, original e intimidante. Os hablo de Japanese Kirikata, una taberna inspirada en los locales nipones más auténticos que ha adquirido su nombre evocando a la tradicional técnica del corte del sashimi. El toque de calidez se lo otorga su decoración londinense, y el sabor más puro viene de la gastronomía española.

El resultado, que ya ha cautivado a los paladares más exigentes de la capital, nos brinda en un ambiente íntimo una oferta en la que predominan las elaboraciones japonesas, pero que también tiene un espacio para las propuestas más tradicionales de la cocina castellana. Productos castizos, conservas, tapas y raciones comparten mesa con los cortes japoneses de pescado, realizados en su barra de sushi.

A Japanese Kirikata

¿De dónde ha salido esta idea? Álvaro e Iván nos lo contaron. A raíz de un viaje al país del sol naciente, Iván se dio cuenta de que las auténticas tabernas japonesas no distaban tanto de las españolas, en lo que a disposición de clientes y equipo del local se trataba. Allí el contacto, aunque más frío y distante, también es frecuente debido al limitado espacio con el que cuenta, y prácticamente puedes ver en todo momento lo que se prepara en la misma barra. En España somos más amigables, eso no lo podemos negar, pero el concepto de tapas es también informal, rápido y sobre un mostrador. Por ello, ¿por qué no juntar las dos versiones? El toque único y cosmopolita se lo da la influencia londinense que presentan en su decoración y ambiente. Sofás Chester, sillones y luz tenue en su planta baja, y mesas altas, barra de coctelería y cristaleras a pie de calle.

A Japanese Kirikata

Especialización, calidad, y una oferta dirigida por el chef Luís Sánchez que se adapta a todos los públicos hacen de este rincón uno de los más especiales de Madrid. Un lugar donde relajarse, dejarse llevar por una buena conversación y por las propuestas que el sushiman nos hace según el producto del mercado. Destaca su oferta de nigiris, de pez mantequilla con trufa, huevo de codorniz o de anguila, pero sin duda mi favorito es el de Vieira flambeada con yuzu picante. Makis tradicionales y otros más atrevidos se suman a la carta, así como el Tartar de toro terminado en mesa, un auténtico lujo si tenéis la suerte que tuve yo y es Álvaro el que os lo prepara.

¿Que no sois de japonés? Podéis optar por una selección de quesos internacionales, por sus embutidos al corte, por sus clásicas croquetas de ibérico o por sus seleccionadas conservas. La cocina de A Japanese Kirikata nos propone también unos callos madrileños, las papas con pulpo o su hamburguesa de pularda. Todo merece atención a la hora de repasar la carta, os aseguro que os quedaréis con ganas de volver a probar otros platos.

A Japanese Kirikata

Su interminable carta de destilados y cócteles, y una bodega que cuenta con más de 80 selecciones vinícolas que vienen de todas partes del mundo hablan por sí solas. ¿Un plus? Sus más de 100 variedades de champán, algo a lo que yo no puedo resistirme. ¿Hay algo más delicado que cenar con champán? Yo no lo cambio por nada.

Botellas premium, reliquias de coleccionistas y marcas clásicas e inigualables de espumosos decoran los espacios principales del local así como sus reservados. El ambiente que se crea consigue adentrarnos en una taberna repleta de declaraciones de intenciones. Venid, entrad, descubridlo por vosotros mismos. Os cautivará.

#demenúenmenúsevadejapos!

Dirección: Antonio Acuña, 19. 28009 Madrid

Teléfono: (+34) 91 435 88 29

Horario: 12.30h a 00.30h.

Cerrado domingos.

Nota: 8 sobre 10

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