Un año más que llega a su fin. Y nosotros queremos celebrarlo haciendo nuestro segundo repaso de los mejores platos que en De menú en menú hemos degustado durante 2012. Orgullosos de nuestro trabajo, seguimos creyendo que aún nos quedan mil y un restaurantes por descubrir, y millones de platos por probar, pero os dejamos un resumen de lo que más nos ha gustado, para que no dejéis de ir a probarlo, y esperamos que el 2013 nos traiga muchas más oportunidades de seguir creciendo y conociendo el mundo tan maravilloso de la gastronomía. Si queréis echarle un vistazo a nuestro resumen del 2011, podéis verlo aquí.
Aquí os dejamos nuestro nuevo Top 6 del año. ¡Que lo disfrutéis!
6. El Magret de pato de Pinotage. De todos los que he probado este año es, sin duda, el mejor. Para cortarlo como si fuera mantequilla, sabroso y en su punto, acompañado de salsa de ciruelas y frambuesas para darle un toque dulce. Una delicia que se pueden permitir todos los bolsillos, eso sí, hay que viajar hasta el Valle de Arán para probarlo.
5. Cualquiera de las infinitas variedades de Croquetas de La GASTRO-croquetería de Chema. Las probamos casi todas y ninguna nos decepcionó. No puedo decir nada más que El paraíso de los amantes de las croquetas. Volver a degustarlas muy pronto es uno de mis propósitos del 2013.
4. Las piezas de Sushi y Sashimi de Yoka Loka. Un rincón encantador donde sirven comida japonesa de altísima calidad y preparada con extremo mimo y cuidado. Lo encontraréis en el mismo mercado de Antón Martín. ¡No os defraudará!
3. El Tiradito de toro de Nikkei 225. Su fusión japo-criolla nos enamoró desde el primer momento, y hubiéramos seguido cenando toda la noche sólo por probar su carta entera. Su chef Luis Arévalo ha conseguido que Nikkei 225 sea uno de nuestros restaurantes favoritos de Madrid.
2. Cualquiera de las Pastas frescas de Don Giovanni. Porque por algo es nuestro italiano favorito de Madrid. Recetas tradicionales y también modernas, siempre preparadas con materia prima de primerísima calidad y con la mano experta de Andrea Tumbarello.
1. Y nuestro número 1 del año: El el Tartar de salmón en rollitos con wasabi de La Vaquería Suiza. Pequeños bocaditos en una combinación que describimos como simplemente perfecta. Sin duda, toda una delicia para el paladar. [Sentimos la calidad de la foto, porque no le hace justicia al plato].
Y así acabamos nuestro resumen del 2012, y nos ponemos manos a la obra para preparar la cena de Nochevieja sin olvidarnos de tomar las 12 uvas de la suerte.
Otro año más, le pedimos al Año Nuevo salud y muchas oportunidades para seguir expandiendo conocimientos gastronómicos por Madrid y el mundo entero.
Desde De menú en menú os deseamos una muy feliz noche y una muy buena entrada de año. Nuestros mejores deseos para el 2013.
Don Giovanni es, con mucha diferencia, mi restaurante italiano favorito de Madrid. La extensa carta que presenta, siempre con grandes novedades, sugerencias, caprichos y especialidades del chef, y la tradición y la creatividad a la hora de cocinar sus platos, hacen de este pequeño ristorante el lugar perfecto para degustar la auténtica comida italiana.
Esta promesa de placer que cada vez nos convence más (si es posible) viene firmada por Andrea Tumbarello, siciliano que decidió afincarse en Madrid desde el año 2005 debido a su amor por una mujer española. ¿Y qué mejor razón para venirse a cocinar a la capital? Porque las cosas hechas con amor siempre salen mucho mejor, y el cuidado y el mimo que Andrea pone al preparar sus recetas están representados con creces en cada bocado.
Como todo buen italiano, Don Giovanni es un espacio pequeño pero acogedor. Para mí, las cenas más románticas son en restaurantes así, donde podemos sentirnos en un espacio que nos proporciona intimidad. La terraza de verano es la mejor opción para cenar en grupo, donde la brisa veraniega, gin tonic en mano, alivia las noches más calurosas del año.
Nuestra cena del pasado viernes fue todo un éxito, pero con opciones tan llamativas en la carta tuvimos dificultades para escoger. Las recomendaciones del personal fueron muy acertadas a la hora de elegir unos entrantes que, como era de esperar, nos encantaron: Burrata Pugliese (14,50 euros), con aceite de oliva, pimienta, orégano y salsa picante; y Pizza Trufa negra (21,40 euros), preparada con tomate, mozzarella ahumada y láminas de trufa negra.
Para los amantes de la trufa, disponen de un Menú de Trufa (120 euros/persona) compuesto por varios platos preparados con este exquisito ingrediente. Nosotros tomamos nota para pedirlo en la próxima visita.
En cuanto a los platos principales, nos decidimos por varias pastas frescas, entre las que estuvieron los clásicos Spaghetti con bacón y nata (10,90 euros); los Ravioli de espinacas con jamón, nata y parmesano (13,90 euros); los Panzerotti con setas, aceite de trufa, nata y parmesano (14,90 euros); y los Girasoli de queso y nueces con crema de espárragos, nata y parmesano (14,90 euros), mis favoritos.
Las recetas de Andrea resultaron un viaje para nuestro paladar a la mismísima Sicilia. Todas las opciones nos encantaron y nos quedamos con ganas de probar muchos de los demás platos de la carta. Pero era necesario hacer hueco para los postres. Los sorbetes y helados (5,40-5,90 euros) fueron las opciones más escogidas, perfectos para terminar una cena como ésta y para refrescar de la forma más dulce. Pero el Tiramisú (6,40 euros) promete y mucho. Ya sabéis que yo no lo como nunca, pero mis acompañantes le dieron un 10 en su veredicto. No podíamos esperar menos de Don Giovanni.
- Dirección: Paseo Reina Cristina, 23. 28014 Madrid.
- Teléfono: (+34) 91 434 83 38
- Página web: Don Giovanni
- Horario de lunes a domingo: 13.30h a 16.00h y 20.30 a 00.00h.
- Nota: 5 sobre 5
* Fuente de las imágenes: Ángel Díaz / elastic estudio
Seguir leyendoTenía muchas ganas de conocer 40 CAFÉ, el resultado de la propuesta llevada a cabo entre Los 40 Principales y el Grupo Millenium de Restauración, una empresa con más de 20 años de experiencia y conocida por su afán de progreso y expansión. Esta fusión entre la música y la gastronomía, dos de mis aficiones favoritas, me resultaba altamente interesante y, como no podía ser de otra manera, en De menú en menú nos fuimos a conocer 40 CAFÉ.
Como bien afirma su página web, además de restaurante, tienda, local para organizar eventos, sala de fiestas, conciertos y programas en directo, se ha convertido en poco tiempo en lo que venía siendo su principal meta: ser uno de los lugares más animados y destacados de nuestra mítica Gran Vía. Siguiendo la norma principal de Los 40 Principales… en 40 CAFÉ sirven los platos favoritos de sus clientes, los que triunfan entre sus visitantes, en definitiva, los éxitos del momento. Ahí la clave de su triunfo.
Suena interesante, ¿verdad? Pues todo ello lo unimos a un espacio marcado por el diseño de Tomás Alía, y que alberga un estudio de radio, un escenario para actuaciones en directo, una tienda de merchandising de 40 CAFÉ y la barra de coctelería más grande de Europa.
En cuanto a la parte gastronómica, cuenta con una carta donde se mezclan (ya veis que esto va de fusiones) cinco tipos de cocina: española, italiana, americana, mexicana y asiática. Al igual que las canciones, las especialidades y recetas que se sirven vienen de todas partes del mundo, y se preparan bajo el asesoramiento de Javier Bonet. Su carta es toda una explosión de sabores y colores que merece ser estudiada con mucho detenimiento. Entre sus propuestas más llamativas podemos encontrar desde un Salmorejo Dip (9,50 euros) hasta un Calamar cohete (12,50 euros), pasando por entrantes fríos y calientes, ensaladas, pastas y pizzas, las famosas hamburguesas de colores (¡merece la pena probarlas!), salteados y un sinfín de platos sorprendentes y muy sabrosos. Recomendamos el Surf and Turf, solomillo de buey y cola de langosta a la parrilla (25 euros).
Para los días entre semana, cuenta con un menú (actualmente llamado “Summer menú”) por 12,50 euros, con bebida, pan y postre o café. Las opciones que ofrece a diario son para todos los gustos.
Y para picar en la barra, tenemos sus ya famosos Nachos (7,50-9,50 euros), Alitas (19,50 euros) o Patatas rancheras (7,50 euros), perfectos para compartir una cena más informal o para acompañarlos de alguno de sus cócteles o combinados.
Lo mejor de la música, ambiente joven y buena comida. Ese sería mi resumen para 40 CAFÉ. Un lugar con muy “buen rollo”, perfecto para un plan diferente. No dejéis de ver su calendario de eventos mensuales. No hay mejor plan para una noche de fiesta que salir a cenar y poder escuchar en directo a nuestro artista favorito.
- Dirección: Gran Vía, 55. 28013 Madrid.
- Teléfono: (+34) 91 758 77 76
- Página web: 40 CAFÉ
- Horario de lunes a jueves: 13.00h a 01.30h.
- Horario viernes a domingo: 13.00h a 02.30h.
- Horario de Coctelería: Desde las 16.00h.
- Nota: 3 sobre 5
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Englobado dentro de la cadena Internacional Bice, y hermanado con sus semejantes en Nueva York, Las Vegas, Londres, Tokio, Singapur y Dubai, entre otros, el restaurante Bice Madrid puede presumir de preparar una muy buena comida italiana. Sin embargo, arrastra la etiqueta de pertenecer al Grupo Vips, lo que se traduce en una falsa creencia de que se trata de un restaurante que entra dentro del saco de comida rápida.
Por eso quiero desmentir estas generalizadas suposiciones y rescatar la cocina heredada de la familia Ruggeri: recetas clásicas de la gastronomía italiana que se preparan con mimo y cuidado en los fogones de Bice Madrid, y que se mezclan con toques mediterráneos propios de nuestra patria. ¿El resultado? Platos exquisitos que invitan a viajar a Roma, Milán, Florencia, Siena, Nápoles o Pisa, donde nuestro paladar elija.
Reservamos para cenar en Bice y lo primero que nos entra por los ojos es el magnífico local situado en la calle Génova. Nos da la bienvenida un patio interior ajardinado que provoca la sensación de haber salido de la ajetreada y ruidosa ciudad.
Nos sentamos. Mesa para dos. Ambiente íntimo, romántico… En definitiva, italiano. La carta promete platos exquisitos que no queremos perdernos, y mientras decidimos qué vamos a tomar nos descorchan un Lambrusco de la casa, un indispensable en este tipo de cenas. Como entrante, elegimos los Caramelos de speck y queso Taleggio con trufa (14 euros), presentados en envoltorios de papel sobre una tabla de pizarra. Originales y muy sorprendentes. Menos destacadas las Verduras a la parrilla con salsa de hierbas (12 euros), sin duda, por ese precio merece la pena pedirse el Pastel de berenjena, mozzarella de búfala y parmesano, mucho más original y sabroso.
Pasamos a los platos principales, una decisión difícil teniendo en cuenta que queríamos probar una de sus recetas de pasta sin dejar de lado la famosa Cotoletta di vitello alla milanese (22 euros). Pero pudimos con todo, eso sí, la ternera a la milanesa la pedimos para compartir. Además, optamos por dos pastas rellenas: los Agnolotti rellenos de gambas y ricota con salsa de carabineros(18 euros), y los Ravioli rellenos de ternera lechal y espinacas con salsa de boletus (17 euros). Las dos opciones, mar y tierra, resultaron exquisitas y, a pesar de las apariencias, las raciones eran adecuadas. Más cantidad hubiera resultado excesiva y muy pesada.
Nos dejamos en el tintero los carpaccios, sobre todo el muy llamativo Carpaccio de salmón y lubina con compota de tomate y piñones (16 euros). Hubiera sido un buen entrante, al menos algo más ligero que los caramelos de speck. La próxima vez no dudaremos en pedirlo.
El perfecto broche final de la cena hubiera sido el recomendado Tiramisú de Bice, pero por desgracia no lo probamos ya que no me gusta este postre. Entre las demás opciones, todas ellas por 7 euros, destacamos la Tartita de manzana caramelizada con helado de vainilla y el Bizcocho de yoghurt de naranja con sorbete de fruta de la pasión y jugo de mango, pero tienen recomendaciones para todos los gustos y ninguna tiene nada que envidiar a estas dos.
En resumen, en Bice se puede cenar muy bien. Resulta un lugar acogedor donde el servicio y la comida, sin excederse en los precios, son muy buenos. Teniendo en cuenta que los restaurantes italianos son de los más buscados a la hora de salir a cenar, no podemos olvidarnos de este pequeño rincón que por unas horas nos transorta hasta la siempre Bella Italia.
- Dirección: Génova, 19. 28004 Madrid.
- Teléfono: (+34) 91 319 10 78 / (+34) 91 275 99 62
- Página web: Bice
- Horario de domingo a jueves: 13.30h a 16.00h y 21.00 a 00.00h.
- Horario viernes, sábados y vísperas de festivos: 13.30h a 16.00h y 21.00 a 00.30h.
- Nota: 3,5 sobre 5
Seguir leyendoAcudir a Maruzzella significa viajar, no sólo gastronómicamente, sino también imaginariamente, a Nápoles, y rodearse de actores italianos que comparten mesa contigo desde las fotografías en blanco y negro que decoran el local.
Entre la multitud de restaurantes italianos que compiten en Madrid, Maruzzella destaca por la calidad, que no la originalidad, de sus pizzas. Masa fina, ingredientes exquisitos y seleccionados con mucho mimo, horneado perfecto y una presentación típica italiana. Echamos de menos, como he comentado antes, la originalidad en sus propuestas, ya que fuimos expresamente a comer pizza, y ninguna de ellas llamaba especialmente la atención. Prosciutto, margarita, cuatro estaciones, con parmesano, prosciutto e funghi, cuatro quesos, calzone, caprichosa… Digamos que las típicas de siempre. Pero fuimos recomendados y no nos dejamos engañar por la sencillez. En ocasiones una receta de toda la vida supera con creces los tan extendidas recetas modernas.
Como entrante nos decidimos por el Vitello tonnato (13 euros), una receta típica de la cocina piamontesa elaborada a base de finas capas de ternera asada con una salsa de atún. A simple vista no parece un plato muy apetecible pero si es de buena calidad, como es el caso del de Maruzzella, resulta ser una delicia que merece ser degustada.
Como segundos, cumplimos nuestro objetivo y pedimos pizza. Elegimos la Regia (11 euros), con prosciutto di Parma y albahaca; y la Calzone (12,5 euros), rellena de tomate, mozzarella, jamón, champiñones y requesón A falta de encontrar una que nos llamara más la atención, apostamos por dos clásicas. Y realmente no nos equivocamos. Resultaron ser deliciosas, tanto en sabor como en textura. Servidas recién salidas del horno de leña, detalle que las hizo aún más apetitosas al tener que esperar un par de minutos a que se templaran.
Como acompañamiento pedimos un Lambrusco de la casa, el aliado perfecto para estas veladas “a la italiana”. Y para finalizar, los postres, sencillos y típicos (helados, tiramisú y profiteroles…). Ninguno de ellos destaca frente a otros italianos de la capital.
Hay que recordar que, además de las pizzas, este restaurante recomienda sus pastas, como el Fettucine negro al scoglio y el Tagliolini negro al bogavante. Propuestas que iremos a probar en nuestra próxima visita.
Maruzzella es sin duda un italiano de los de toda la vida. Recuerda mucho al genuino Alduccio (del que hablaremos en otra ocasión) pero con un precio bastante más asequible y con unas pizzas que podrían superar a este último; y, sin duda alguna, a su hermana gemela, Pulcinella.
- Dirección: Calle Raimundo Fernádez Villaverde, 28. 28003 Madrid.
- Teléfono: (+34) 91 534 77 32
- Horario de domingo a jueves: 14.00h a 16.00h. y 21.00h a 00.00h.
- Horario viernes y sábado: 14.00h a 06.30h. y 21.00h a 01.00h.
- Nota: 4 sobre 5
Seguir leyendoCon escasas semanas de vida y aún desconocido para la mayoría, Caoba ha demostrado ser uno de los restaurantes italianos más destacados de Madrid para los afortunados que ya se han sentado en sus originales mesas.
El local, situado en el Paseo Pintor Rosales, 76, sorprende desde que pones el primer pie dentro y, como bien se definen ellos mismos, los cinco sentidos son atraídos por colores, olores, una suave música, multitud de materiales y, sobre todo, sus exquisitas propuestas.
Acudir por primera vez a un restaurante de este nivel nos invitó a pedir el menú degustación (85 euros/persona). Éste consiste en una selección de las especialidades de la casa, elaboradas al antojo del chef Vicenzo Marconi, quien se basa en el gusto de los comensales (nos preguntaron si queríamos degustar algún alimento en particular) y en los alimentos destacados del mercado según la época del año. El menú incluye dos entrantes, un primer plato, un segundo plato, una degustación de la mesa de quesos y un postre que, en nuestro caso, fue diferente para cada uno de los comensales, dándonos la oportunidad de probar dos opciones.
Los platos que el chef nos ofreció fueron los siguientes:
Entrantes
- Ensalada de bogavante con canónigos, mango, trufa negra sobre coulis de piña y jengibre.
- Vieiras con speck crujiente y crema de arroz venere, ensalada de salicornia y papaya.
Primer plato
- Taglierini con erizo de mar, salicornia y panceta de “D´Osvaldo”.
Segundo plato
- Mero con tapenada de aceituna taggiasche, torta de escanda, pak-choi y dripping de pimientos.
Tabla de quesos
El maître de la casa, Álvaro Barbas, nos preparó una perfecta selección de quesos del restaurante, combinando cinco propuestas que iban desde un suave ricotta de Cerdeña con miel y nueces, hasta un intenso queso azul. Exquisitos y muy acertados son las palabras para describirlos.
Postres
- Sorbete al limón y aceite de albahaca con granizado de limoncello.
- Tríptico: Cassata semifría con pistachos y azafrán, sirope de piña y romero, chocolate y menta.
La cena estuvo precedida por un Prosecco Le Bertolé solo y con zumo de fresas. Además, para acompañar el menú, degustamos una selección de los vinos recomendados por Tomás Álvarez, el sommelier de Caoba. Tres tintos y dos blancos fueron los protagonistas de la velada, entre los que destacamos un Rueda Verdejo de 2010.
Los cuatro platos del menú, los quesos y los postres dieron la talla y nos hicieron comprender que la cocina puede llegar a ser un arte. La cena fue un auténtico éxito y estamos seguros de que volveremos a Caoba ya que aún nos quedan muchos platos que probar.
Y, por si nos habíamos quedado con ganas de tomar algo más, la casa nos invitó a un gin tonic y a un cóctel sin alcohol en en lobby del local, decorado por la colorida obra del mexicano Carlos Torres. Un espacio íntimo y perfecto dedicado a la alta coctelería.
La única pega que podemos ponerle a Caoba son los precios de su carta. Resultan un tanto elevados para ser un restaurante italiano, a pesar de su calidad y del cuidado de su cocina. Se trata de un capricho que no está al alcance de todos.
- Dirección: Paseo Pintor Rosales, 76. 28008 Madrid.
- Teléfono: (+34) 91 550 31 06
- Página web: Caoba Restaurant
- Cerrado domingos todo el día, y sábados y lunes a mediodía.
- Nota: 4,5 sobre 5
Seguir leyendoMuchos conoceréis los restaurantes de La Tagliatella, competencia directa de Ginos que apareció hace unos años, y al ser una franquicia, se sale un poco de los restaurantes de Madrid que queremos compartir, pero siempre que voy quiero repetir y no ha habido ni una sola vez que me defraudara.
Es una restaurante de “reacción en cadena” porque cuando te pides el entrante deseas el plato principal, luego no puedes dejar de pedirte un postre y al final quieres volver para comer algo diferente y disfrutar una vez más de su original decoración.
Aunque, como diría una compañera, sea ”pasta a granel”, no le quita calidad al asunto y sus pizzas son para mi gusto, inmejorables, por lo menos en Madrid. Si buscáis esa receta de pizza de masa fina, con ingredientes naturales con buen sabor y de un tamaño considerable, La Tagliatella es vuestro italiano.
Es posible que sea un poco caro para ser lo que es, no deja de ser una franquicia de comida italiana, pero lo bueno que tiene es que se puede compartir todo, de hecho te lo sirven en un plato con un cucharón para que cada comensal se sirva la cantidad que desee en su propio plato.
Nuestra, por lo menos, trigésima vez en la Tagliatella pedimos lo siguiente:
De entrantes el Pan de la Casa o más conocido en la carta como Panne de La Tagliatella. Os recomendamos que si sois dos personas, pidáis al camarero que os sirva medio pan de La Tagliatella, es más barato, no os acabaréis llenando y podréis disfrutar de un postre buenísimo que os recomendaremos más adelante.
Mi acompañante se pidió un clásico: la Pizza Prosciutto, lo que diferencia a esta pizza de otras es que para su elaboración utilizan jamón dulce, un ingrediente que le da un toque personal y muy sabroso.
Yo me pedí unos Rotondo rellenos de trufa y hongos con salsa de mostazza antigua, setas y jamón ibérico. Normalmente me los pido con salsa de trufa y hongos pero es un poco fuerte.
Se me olvidó decir que en La Tagliatella puedes combinar cualquier pasta de su carta con un gran surtido de salsas lo cual lo hace muy divertido ya que puedes probar combinaciones diferentes cada vez que vas y hacer tu propio plato.
Y de postre un Vasito de La Tagliatella, que es una tarta de cheesecake con frambuesa servido de una manera poco convencional y que encantará a los más exigentes de este tipo de postres.
Mi reto: Encontrar la próxima vez algo que por fín no me guste en La Tagliatella.
Teléfono de La Tagliatella de Juan bravo 35 : 91 562 58 38
Nota: 4 sobre 5
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