El Taller Gastronómico es el restaurante de moda en el barrio de Sanchinarro. Moderno, cuidadosamente decorado, dividido en tres zonas (lounge bar, urban restaurante y sala privada ) para que se pueda degustar un almuerzo o una cena acorde a nuestras intenciones, y con una carta extensa y creativa. Su cocina está Ãntimamente ligada a toques mediterráneos, y la relación calidad-precio es verdaderamente interesante ya que permite comer bien sin que nos llevemos una sorpresa a la hora de pedir la cuenta.
Con un espÃritu camaleónico, El Taller Gastronómico se adapta perfectamente a cada momento del dÃa: De lunes a viernes ofrece un menú ejecutivo perfecto para hacer un ”lunch break” en la jornada laboral; Los fines de semana al mediodÃa se convierte en el lugar de reunión perfecto, tanto para familias como para grupos de amigos, contando con una amplia terraza ahora que empieza el buen tiempo. Y por las noches ofrece un servicio de coctelerÃa de vanguardia donde, con luz tenue y buena música, se ha creado un espacio “after work” ideal con ambiente joven y animado.
Su carta es amplia y cuenta con opciones para todos los gustos. De primero encontramos una considerable variedad de entrantes para compartir, la mejor opción para una cena más informal. Además, como buen mediterráneo, ofrece ensaladas, cremas, arroces y pastas, carnes y pescados, todo ello preparado con ingredientes de primera calidad.
Os cuento el menú que pudimos degustar:
Como entrantes nos pusieron unos Saquitos de brie con confitura de tomate (3,90 euros/unidad) que nos parecieron el plato estrella del restaurante. La masa crujiente, el queso en su punto y un acompañamiento perfecto para crear contraste de sabores. Y de “saquitos” no tienen nada, son bastante grandes por lo que es suficiente pedir uno por persona. También probamos las Croquetas caseras de jamón (8 euros/ración), blanditas y sabrosas por dentro, y crujientes por fuera, es decir, preparadas como debe ser. Nos encantaron.
 De segundo escogimos una carne, las Carrilleras de cerdo ibérico en su jugo, crema de patata y chips de yuca, receta donde la foto lo dice todo. Exquisitas y muy tiernas. Y un pescado, la Merluza del cantábrico sobre cama de setas, arroz salvaje y crema de hinojo, que resultó un poco más floja que las carrilleras, pero aún asà pasó la prueba con buena nota.
En cuanto a los postres, una selección de Tartas de queso y brownies le dio el toque final a nuestra cena en El Taller Gastronómico.
Nos quedamos con ganas de probar uno de sus cócteles en la barra del lounge bar, la opción que ofrecen de compartir algunos entrantes para picar y tomarse una copa en buena compañÃa nos cautivó. Nosotros acudimos un jueves a cenar y nos encontramos con muy buen ambiente ”after work”, asà que sin duda volveremos muy pronto.
- Dirección: C/ Cardenal Tavera, 1. 28050 Madrid.
- Teléfono: (+34) 91 750 06 50
- Página web de su servicio de catering: food&good.
- Horario de domingo a jueves: 12.00h a 17.00h y 17.00 a 00.00h.
- Cerrado lunes noche.
- Nota:Â 4 sobre 5
Seguir leyendoSi el Marqués de Salamanca levantara la cabeza en pleno siglo XXI Boggo Bar & Restaurante serÃa uno de esos sitios que visitarÃa acompañado de sus gadgets tecnológicos como empresario o bien disfrutando de una compañÃa entrañable con una buena copa de vino.
Boggo Bar & Restaurante está ubicado en uno de los mejores sitios del ensanche del marqués, concretamente en la calle Velázquez y el trato a la persona es como tiene que ser en un restaurante, una atención justa, correcta y una sensación de intimidad que está en el ambiente y que no percibes hasta que sales y te das cuenta de la buena conversación que has tenido.
Las mesas no están ni muy separadas ni muy juntas, sino a una distancia perfecta para encontrarte cómodo. El local está dividido en dos alturas; la planta de arriba la forman el salón para comer y cenar y la cocina; mientras que la parte de abajo es una especie de, los muy de moda, lounges, para tomar una copa ”after work’‘, ”after lunch” o ”after dinner”, cuando a uno le plazca.
A continuación compartimos con vosotros la primera comida “oficial” de los dos miembros que formamos @demenuenmenu. Comimos un primero, un segundo y un postre. Esto fue lo que degustamos cada uno:
Como acudimos a Boggo entre semana, nos decidimos por el menú del dÃa, con una relación calidad-cantidad-precio que nos pareció de lo más razonable. Se trata de un tÃpico “menú ejecutivo” que cuenta con una opción light para aquellos que quieren cuidarse un poco más. Además, Boggo tiene un “menú especial”, un poco más caro, y que ofrece platos principales algo más sofisticados. Sin duda iremos a probarlo pronto.
De entre los cuatro primeros que habÃa en el menú no me resistà a pedir el Arroz a banda que, dos mesas más allá, le habÃa visto a otro comensal. La verdad es que tengo que reconocer que no me gusta pedir este tipo de arroces en casi ningún restaurante porque cada dÃa es más complicado encontrar una receta preparada al punto, pero la pinta era estupenda y habÃa que arriesgarse. ¿El resultado? Exquisito. Una ración de arroz abundante y muy sabrosa, acompañada del mÃtico alioli y de dos chipirones a la plancha que, muy a mi pesar, estaban en su punto pero se sirvieron frÃos.
De plato principal opté por el Lomo de mero en salsa verde. Una vez más me dio miedo pedir un plato asÃ, por eso de que dicen que los pescados en salsa siempre son sospechosos, pero volvà a quedarme sorprendida y completamente satisfecha. Un plato de pescado fresco con una salsa suave que sin duda repetiré en alguna ocasión próxima. El acompañamiento de patata no lo probé, pero mi compañero Carlos os lo cuenta porque era el mismo que sirvieron en su plato.
De postre tenÃamos para escoger entre zumo de naranja, helados variados o ensalada de frutas con helado de yogur. Me encanta el helado y me encanta la fruta, por lo que pedà la última opción, que contaba con piña, kiwi y fresas. Realmente se agradecen los postres asÃ, fresquitos y ligeros, que sin duda le dan muchas vueltas a las tÃpicas “tartas heladas” o “tiramisús” de cada dÃa. Una lástima que no lo tengan para pedirlo a la carta ya que las veces que he acudido a cenar a Boggo no lo he visto.
Por mi parte el almuerzo resultó todo un éxito. La comida destaca de entre la mayorÃa de los menús que se sirven a diario en la capital, claro está que el precio también es un poco más elevado, pero merece la pena. Y, como no, la compañia, comer con mi compañero Carlos siempre es un placer. ;)
Cuando en la carta leà un plato con setas no dudé en pedÃrmelo y claro, ya me estaba comiendo el segundo plato antes que el primero, aunque sólo fuese con la mente. Quizá por eso no disfruté del todo de esa perfecta textura digna de una buena crema de calabacÃn y de su queso que la adornaba, y en un abrir y cerrar de ojos ya no estaba en mi plato, sólo quedaba la cuchara. Un poco sosa para mi gusto, pero ¿desde cuándo eso es negativo?
Afortunadamente la mente no me jugó una mala pasada y todas mis papilas gustativas se activaron y se formaron cual legión romana al traer unos medallones de pollo acompañados con esa salsa de setas. Confesé a Cristina que si hay algo que en la carta tenga la palabra ”setas” me lo pido. Asà que por mi bien espero que no hagan nunca helado de chocolate con crema de setas porque la mente y la persona que esté conmigo en ese momento se pueden reÃr de mÃ… y mucho.
Los medallones de pollo con salsa de setas de Boggo son la mezcla perfecta de un plato sano, sencillo y de temporada, acompañados de una guarnición de una especie de pastel de patata crujiente ideal para mezclar con la salsa y el pollo.
El zumo de naranja ácido, sabÃa las posibilidades que habÃa de encontrarme un jugo asÃ. Tampoco es algo negativo, eso indica que es 100% natural y hay a gente que le gusta asÃ.
Dejo una de las mejores cosas de la comida para el final. El vino de la casa. Cumplió mis expectativas a la perfección.
El trato, como se dice en la entradilla fue correcto, rápido y me gustó mucho la atención.
Como dato complementario decir que tienen servicio de ropero, lo cual es bastante cómodo, sobre todo ahora que llega el frÃo y llevamos abrigo.
Tres lÃneas atrás dijé ”una de las mejores cosas” sin duda la medalla de oro la dejo para el final…
… Si el Marqués levantara la cabeza, disfrutarÃa en Boggo de una buena compañÃa. Y que sean muchas ;)
Localización
Velázquez, 102 • 28006 – Madrid
Teléfono para reservar: 91 781 10 38
Precio del menú: entre 15 – 25€
Nota: 4 sobre 5
No importa el momento pero sà el lugar. Luzi Bombón, la nueva brasserie del Grupo Tragaluz, abre sus puertas durante todo el dÃa y llama a visitantes de todas las edades. En la variedad está el gusto. Jóvenes y no tan jóvenes se dan cita en este espacioso y luminoso local, con vistas a la mismÃsima Castellana de Madrid, que ofrece pescados y carnes a la brasa, asà como arroces al carbón.
A dos alturas y con una imponente barra donde se pueden degustar ostras con champán, cócteles, copas o vinos, este restaurante pretende convertirse en un punto de referencia en la vida de la capital, ofreciendo música las noches de los jueves, viernes y sábados.
Suena bien, y las propuestas que ofrece en su carta saben mucho mejor. Divide su oferta en cuatro partes: pescados y carnes a la brasa, preparados al gusto y servidos en una tabla de pizarra y madera; sus ya famosos “sides” con los que cada comensal puede escoger el acompañamiento que prefiera; los arroces al carbón; y los “mientras tanto”, aperitivos perfectos para compartir mientras se esperan los platos principales. Todas estas opciones puedes acompañarse de los vinos recomendados y, como no, coronarse con los postres de la casa.
Nosotros acudimos a comer y como entrante escogimos una Lasaña de ceps (13 euros), recomendación de unos amigos, que no nos defraudó en absoluto.
Como platos fuertes pedimos dos carnes a la brasa, ya que nos avisaron de que los arroces tardarÃan un poco más de tiempo (los dejamos para otro dÃa que vayamos sin prisa): el Solomillo de ternera (18 euros) y el Secreto de cerdo ibérico (16 euros). El solomillo, para nuestro gusto, resultó exquisito de sabor y de textura, ya que podÃa cortarse como mantequilla. Y el secreto ibérico, contando con bastante grasa infiltrada, como es de esperar en esta pieza del cerdo, también resultó jugoso y muy rico. Luzi Bombón demuestra que no se anda con tonterÃas a la hora de escoger la materia prima para su cocina.
Los “sides” personales, una idea que nos encantó, fueron las Alcachofas al carbón (5 euros) y el Puré cremoso de patata trufado (5 euros). Cantidad perfecta y calidad aún mejor.
Finalizamos nuestra comida con una “Carrot cake“. Reconozco que soy fan de esta tarta americana y que pocos son los locales en la capital donde la preparan tan bien. ¡Quedé fascinada con ella!
Esta fue nuestra experiencia en Luzi Bombón. Para ser sincera, el precio final de la comida resultó ser un tanto excesivo, en mi opinión, sólo para ocasiones especiales o para visitantes que no cuiden demasiado su bolsillo. Sin embargo me quedé con muchas ganas de probar los arroces de la casa. ¡Os contaré sin falta la próxima vez que volvamos!
- Dirección: Castellana, 35. 28046 Madrid.
- Teléfono: (+34) 91 702 27 36
- Página web: Luzi Bombón
- Horario de lunes a domingo: 13.30h a 16.00h y 20.30 a 00.00h.
- Horario jueves, viernes y sábado: Abierto hasta las 00.30h.
- Horario del bar jueves, viernes y sábado: 12.00h a 02.30h.
- Nota:Â 4 sobre 5
Seguir leyendo