Bueno… pido perdón a mis lectores por la gran pausa en este blog pero el motivo de la ausencia vale si peso en oro… luego os lo cuento. La idea que hoy os traigo es fácil no, lo siguiente. Una cena infantil muy informal y nutritiva que podemos adaptar para los mayores, cuya protagonista es la tortilla.
Con huevo, queso de untar, jamón york y un par de cositas más tendremos un plato resultón y apetecible para estos días en los que apetece bastante poco meterse en la cocina a pasar calor.
Y ahora la justificación. Como sabéis, tengo una pequedetective de 4 años que me inspira cada semana con este blog. Ella lleva mucho tiempo con un deseo y por fin sus papás, si Dios quiere, lo harán realidad. Y su deseo es tener un hermanito/a. Así que en unos mesecitos tendremos otro pequedetective por casa. Y como muchas embarazadas, las que lo han sido o son lo sabrán, los primeros meses han sido durillos. Muy lejos de pensar en escribir en un blog de cocina… y sin apenas ganas ni de cocinar.
Pero espero poquito a poco volver a daros ideas, pero eso sí os pido un poquito de paciencia.
Seguir leyendoEs tiempo de fresas y, al menos en mi casa, estamos deseando comprar unos buenos y jugosos fresones y regarlos con un bote de nata. Aunque sabemos que engorda, nos pierde. A todos menos a mi hija que sólo consiente comer fresas si se las ponen en el colegio. Ella suele ser la que marca las diferencias en casa.
Si esto le añadimos que no hay demasiadas frutas que le gusten y que el zumo de naranja tampoco le entusiasma hay que exprimirse un poco el cerebro para encontrar el postre con frutas perfecto.
De ahí la pócima mágica que no es ni más ni menos que zumo de naranja que hemos dejado macerar en las fresas. Y para combinarlo le añadimos unos trozos de melocotón en almíbar y ya tenemos un postre variado y con muchas vitaminas (si les gusta las fresas, también añadir unas cuantas ya que habrán cogido el gusto al zumo)

Espero que estos consejos ayuden a vuestros peques a comer más fruta. Dejadme vuestros comentarios si les ha gustado a vuestros niños.
Seguir leyendoYa llega el día de reyes y como no, pensamos en regalitos y juguetes para nuestros niños. Grandes y pequeños estamos emocionados por ver llegar el día de la cavalgata y que al día siguiente nos encontremos un paquetito con nuestro nombre. Yo creo que es el día de las grandes y pequeñas ilusiones. Pues a todo esto, quiero aprovechar el post de esta semana para hablaros de un juguete. Y aunque este sea un blog de trucos y consejos de cocina, veréis que tampoco voy muy desencaminada.
Cuando llegó el cumpleaños de mi hija, a mi amiga Ruth se le ocurrió que ya que yo tenía un blog de cocina y ya que mi hija me ayudaba un poco en algunas recetas, a ella le gustaría recibir un juguete diferente y ¡yo creo que acertó! Se trata de un puzzle diferente, un puzzle de cocinitas. Es de la casa Diset y en él puedes encontrar diferentes fichas con platos preparados y cada ficha contiene un puzzle con los ingredientes de cada receta.
Realmente es original y muy educativo que los niños aprendan de dónde viene la tortilla que le hace mamá, cómo se prepara el arroz a la cubana o que llevan las lentejas (aunque este plato especialmente a mi peque no le motive en exceso jeje).
Os dejo alguna imagen para que veáis algunas recetillas que contiene el juego y, aunque este año los niños no lo contemplen en sus cartas, es un regalo muy útil para que aprendan a comer mejor y sepan lo que comen.
Además, contiene una pirámide de alimentos, con la que les podemos explicar porqué es importante que coman frutas, verduras, carne o pescado. A veces los niños necesiten que les expliquemos cosas que para nosotros son muy obvias y no crean que la leche viene de los “cartones que venden en el súper”.
¡Feliz día de Reyes a todos/as!
Seguir leyendoEste fin de semana teníamos comida en casa de familia y, como siempre absorvo trucos de cocina, me hice con uno muy útil que he querido compartir con vosotros. En mi casa, con la receta de paella de mi madre, el pimiento y la cebolla, así como los guisantes, siempre están presentes, o sea, que se ven a ojos de un pequeñajo.
No sé vosotros, pero yo no soporto tener que apartar los dichosos “tropezones” de verdura de la paella cuando le pongo el plato a mi hija. Y hasta ahora, o lo hacía yo, o enfadada le decía a mi hija que si no se los quería comer, que los apartara ella misma. Es increible la capacidad para detectar un minusculo pimientillo que ha entrado en su boca por error. De esta manera, ni comía agusto, ni comía verdura…

Una manera fácil y sencilla de eliminar trozos de pimiento, cebolla y demás verduritas que enriquecen nuestra paella y que no queremos perder es haciendo un sofrito, antes de añadir otros ingredientes, con la cebolla, el pimiento rojo y el tomate por ejemplo (en función de las verduras que uséis). Una vez esté hecho el sofrito, lo trituramos todo hasta conseguir una salsa que será la base de la paella, sin un sólo tropezón pero con el sabor de un buen plato.
Este truco también lo podéis usar para otros tipos de plato, como el arroz con verduras.
Ya me contaréis si en vuestra casa ha funcionado.
Me lo habían dicho, lo había escuchado hasta de mi madre pero hasta que no lo ves en tus propias carnes no lo descubres. Y es que los niños tienen una especie de radar que les permite encontrar cualquier indicio de “cosa verde, roja o con apariencia de verdura” que pueda existir en su plato.
Y claro, luego vienen los médicos y te dicen la importancia de comer verduras. Pero ¿cómo?
Pues nada, manos a la obra, hoy os voy a explicar la técnica del camuflaje de verduras y a ver si funciona. He aquí algunos platos que suelen ser resultones para los peques de la casa y en los que podemos experimentar. Ya os contaré el resultado en algunos de ellos.
- Sopa: Sé que no es buen momento para hablar de ella (¡qué calor sólo pensar en comerla y prepararla!) pero mi hija estaría dispuesta a tomarla todo el año. El truco está en poner en la olla del caldo que vamos a preparar junto con el pollo, la ternera y los ingredientes que soláis utilizar, algunas verduras como calabacín, zanahoria, puerro, cebolla o incluso calabaza. En el caso de poner calabacín, si podéis conservar parte de la piel mejor: en ella está la fibra tan necesaria para su organismo. Cuando el caldo está listo, las verduras cogerán el gusto y las podemos triturar y camuflar en la sopa: nada de tropezones y un sabor agradable a los pequeños.
- Otra opción para aprovechar estas mismas verduritas que hemos usado en el caldo es en forma de puré o simplemente chafado, añadiendo una patata. La patata la podéis poner al preparar el caldo pero sin incorporarla al principio para que no se nos deshaga.
- Hamburguesas: Hace un tiempo os hablé de un molde especial para hacer hamburguesas. Es muy útil para preparar combinaciones diferentes a la hamburguesa tradicional. Por ejemplo, troceamos bien cebolla y calabacín (probad con verduras de sabores no muy fuertes), las sofreímos bien hasta que queden blanditas y las retiramos del fuego. Mezclamos con la carne picada y preparamos las hamburguesas. Si añadís quesitos, veréis que resultado más bueno.
- Salsas: Es otro manera de esconder los tropezones. El otro día os expliqué una manera nueva de preparar albóndigas con verduras, receta en la que las verduras (en este caso, pimiento rojo, tomate y cebolla) estaban presentes “sin estarlo”… Esta salsa también liga muy bien con cualquier tipo de carne, pero hay más opciones, que ya os iré explicando.
- Verduras rebozadas: Probad a prepararlas en rodajas y con algún rebozado diferente o en tempura, rebozado crujiente con maíz tostado… no es la manera más aconsejable y habituar para ofrecerles estos alimentos pero ¿verdad que también abusamos de las patatas fritas y no pasa nada? Las alcachofas pequeñas rebozadas son un buen ejemplo. A mi me encantan desde pequeña.
Por último (y de momento) me quedo con un consejo que he visto en la web Entrechiquines y es: “Inténtalo una y otra vez. La palabra favorita de cualquier niño es “no”, pero simplemente porque él dice que no le gusta, no significa que no debas servírselo. Es importante seguir intentándolo con un margen de tiempo. Estudios han demostrado que puede llevar hasta 10 intentos antes de que el niño acepte un alimento.”
Así que ya sabéis, perseverancia y paciencia. ¡Suerte! En los próximos posts os ampliaré los secretos de algunos de estos platos, y os daré más ideas con fotos para que veáis el resultado y si los he podido aplicar en mis carnes.
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Mi marido es un fan del chocolate y desde que probó por primera vez los brownies con helado de vainilla, no para de repetirme que pruebe a hacerlos ahora que hago experimentos en la cocina. La cuestión es que muchas de las recetas de casa las tengo que adaptar para niños y encuentro que el brownie con el chocolate que se suele usar, el de postres, es demasiado fuerte para ellos y eso, y que no tenía ese tipo de chocolate en la despensa, me llevó a sustituirlo por nesquick y ¡fantástico!
Viendo que el resultado del brownie ha sido muy satisfactorio, lo comparto con vosotros y os animo a que lo probéis. Para presentarlos, probad a ponerlos en moldes de magdalena, de esta manera será más fácil para los niños comerlos.
Y el truco más importante. El brownie debe estar calentito para que haga contraste con el helado, los sabores se intensifican y el resultado es… sin palabras…
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Esta semana os he hablado en el blog de las frutas y maneras de que se conserven mejor. Entre los trucos que os cite, y que espero que los probéis, no hablé de una fruta fundamental, imprescindible para nuestras defensas y que especialmente en épocas como la primavera es conveniente consumir por la cantidad de vitaminas que nos aporta. Hablamos de las naranjas.
Al igual que con otras frutas existen distintas variedades de naranjas . Si queremos utilizarlas como aderezo o condimento, por ejemplo, las ácidas ofrecen un sabor más intenso (recordad que en repostería, la ralladura de naranja da un sabor muy interesante a bizcochos o cupcakes) pero si en cambio las queremos para zumo debemos buscar las más dulces.
Las naranjas tienen numerosas propiedades beneficiosas para la salud: nutritivas, digestivas, diuréticas, laxantes, antioxidantes y levantan el ánimo evitando estados depresivos.
Algunos trucos a tener en cuenta
- Como os avanzaba antes, un truco para mejorar ciertas recetas dulces como los bizcochos, es añadiendo la ralladura de media naranja (o limón). Deja un ligero sabor anaranjado muy sabroso para estas texturas.
- También sobre repostería, comentaros que la cáscara de naranja se puede utilizar a la hora de freir por ejemplo rosquillos. La dará un ligero sabor al aceite que se impregnará en vuestros dulces y evitará también que el aceite se quede muy espumoso.
- Si queremos endulzar una naranja amarga, un truco consiste en añadirle sólo una pizca de sal y de inmediato se notará el cambio en el sabor.
- Un truco muy útil de seguir en el caso de las naranjas para zumo, es ponerlas unos segundos en el microondas. De esta manera, veréis cómo resulta más fácil exprimirlas y sacarles el máximo jugo.
- Y para variar, el truco para mamis en apuros… Cuando mi hija era más pequeña no soportaba tomar zumo de naranja sólo pero, en cambio, era necesario para ella puesto que siempre tenía problemas en la tripita. Un día se me ocurrió exprimir el zumo de media naranja y añadirlo a su papilla de cereales del desayuno, y ¡funcionó! Me informé bien antes, eso sí, acerca de la combinación de leche y cítricos pero, al contrario de lo que podemos pensar, la leche no se corta por la acidez de la naranja. Una solución muy efectiva, para unos desayunos más completos y aplicable con otras frutas.
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Hoy os traigo una nueva idea para las meriendas de los más peques de la casa. Esta vez es una receta para que hagáis de los más pequeños los protagonistas en la cocina. Y es que es muy importante que desde pequeños aprendan los buenos hábitos en la alimentación y la mejor manera es que ellos mismo experimenten con los alimentos. Mi hija ya en la guardería lo hacía y ahora entre las dos, nos ponemos gorro y delantal…. y ¡venga Paula, manos a la obra!
CONSEJOS PARA ESTE BIZCOCHO:
Ummmmmmm qué rico!Seguir leyendo

Hace días que varias personas que han probado mi pastel de queso me piden la receta, así que he pensado aprovechar el blog y lo bien que me salió el sábado dándole un toque diferente, para compartirlo en Detective de cuchara y animaros a que probéis a hacerlo. De nuevo, pensando en los niños, esta vez en vez de usar el queso habitual tipo philapelphia, he usado quesitos, que tanto gustan a los peques de la casa.
Aquí tenéis el paso a paso con algunos consejos como siempre. Yo utilizo un robot de cocina y el resultado es fantástico pero el horno también nos puede servir.
Y como hay tantas ideas que me van surgiendo, antes de empezar las fiestas navideñas dedico un nuevo post a los aperitivos navideños especiales para los niños… y los no tan niños! Os recuerdo que todas son ideas que se pueden preparar con antelación y emplatarlas en el último momento.
Huevitos fritos de codorniz: En mi casa, es el rey de los aperitivos y el primero en desaperecer así que preparamos bastantes. Sobre unas tostas redondas o rectangulares unto sobrasada y a continuación pongo los huevitos fritos, con el resultado que véis en la foto. No hace falta freirlos con mucho aceite aunque sí que es importante que la sartén no se pegue. En seguida estarán listos aunque debes tener paciencia, no es lo mismo romper un huevo de codorniz que uno de gallina, así que corta con un cuchillo la base para facilitar la tarea.
Muñeco de nieve portapinchitos: Esta idea la vi por primera vez en casa de mi hermana y me encantó. Consiguió una mesa divertida y vistosa. Para el cuerpo del muñeco de nieve usó una lechuga tipo iceberg, bien redonda y para la cabeza una naranja. Ambas envueltas con papel de aluminio (para darle más efecto puedes forrar la estructura con un papel de seda blanco). Una vez montado el cuerpo, y unido con un palo de brocheta a la cabeza ¡es coser y cantar! Hacemos pinchos diversos, con burguitos, tomates cherry, fuet, chistorritas, taquitos de jamón, todo lo que se te ocurra. Para darle expresión a la cara, usamos olivas negras para los ojos y un trocito de zanahoria para la nariz y se envuelve su cuello con una bufanda de pimiento del piquillo. Verás qué bien lo pasarán los niños.
Miniempanadillas con otra presentación: Esta es una idea que cogí de la web Recetín porque me encantó y la adapté. Necesitamos unos pinchos de brocheta y el resultado es el de la imagen.
¿Queréis la receta del paso?
: Piruletas de empanadilla
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