Después de cada victoria de la roja hay que celebrarlo con un buen postre. En esta ocasión lo vamos a hacer con una tarta de queso, de las que tenemos que hornear, y le vamos a dar un toque con una fruta de nuestra tierra como es la mandarina, ya sé que ahora no estamos en temporada, pero con el tema de los viveros podemos consumirla en todo momento, que aunque no estén tan buenas como en temporada, pero siguen estando buenas.
Esta tarta sabe a mandarinas, pero sin ser algo en exceso, porque a veces si nos pasamos con la mezcla de sabores, el resultado no es bueno, lo mejor es que tenga el punto justo, que le dé sabor, pero que no se camuflen los sabores. Las mandarinas las podeis cambiar por la fruta que más os guste, ya que todas las recetas se pueden modificar al gusto de cada un@.
Como es he comentado alguna vez, las tartas de queso me encantan y sobre todo si son de las horneadas, aunque las que tienen que cuajar en frio también me gustan.
Esta tarta tiene una textura muy suavecita, que no se hace nada pesada, así que es idonea en cualquier momento, pero sobre todo después de una comilona, ya que no nos va a costar comerla.
140g de azúcar + 100g de azúcar para las mandarinas
4 huevos
2 mandarinas
Azúcar glace
Una pizca de sal
Instructions
Batimos con las varillas el queso, hasta que quede cremoso.
Añadimos la nata y la ralladura de una mandarina, mezclamos con las varillas.
Separamos las claras de las yemas.
Batimos en un bol las yemas con los 140g de azúcar, y mezclamos con el preparado de queso-nata-ralladura. Mezclamos bien.
Batimos las claras a punto de nieve con una pizca de sal y mezclamos con el preparado anterior con movimientos envolventes.
Engrasamos un molde de unos 24cm de diámetro y vertemos la mezcla preparada.
Metemos al horno previamente calentado a 160ºC durante 50 minutos.
Mientras se va haciendo la tarta, vamos preparando las mandarinas, para ello cortamos las dos mandarinas en rodajas lo más finas posibles.
Ponemos en un cazo agua el azúcar y lo llevamos a ebullición, en ese momento incorporamos las mandarinas y dejamos cociendo a fuego lento durante 15 minutos. Dejamos escurrir en papel absorbente.
Dejamos enfriar la tarta, como es tan blandita no es fácil desmoldarla, por eso la he dejado en el mismo molde. Cuando este fria, espolvoreamos con azúcar glace y decoramos con las mandarinas escurridas.
Esta entrada se publicó el Domingo, 17 junio, 2012 a las 23:13 por Patricia y está archivada en Frutas, Huevos, Lácteos, Postres.
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3 comentarios
Fijate que curioso, nunca se me habia ocurrido hacerla con mandarina, siempre con fresa o arandanos… me la apunto!
[...] que la forman son de mis favoritos, alfalfa, camarones cocidos, crujientes y frescos, aguacate, mandarinas en almíbar y preparé un delicioso aderezo con jugo de coco y un poco de chile [...]
Fijate que curioso, nunca se me habia ocurrido hacerla con mandarina, siempre con fresa o arandanos… me la apunto!
Ya me contaras Socorro que te parece esta combinación. Muxus
[...] que la forman son de mis favoritos, alfalfa, camarones cocidos, crujientes y frescos, aguacate, mandarinas en almíbar y preparé un delicioso aderezo con jugo de coco y un poco de chile [...]