Tomates, los colores del verano

Ensalada de tomate

¡Hola!

Podemos decir que del tomate se ha dicho todo ya… que vino de América hasta que es un producto implantado en todas las culturas.  Frito,  fresco,  en conserva, miles tipos y sabores que van más allá, sin comentar los beneficios saludables que posee.

¡Yo lo confieso! soy un adicto al tomate y me gusta en todas sus formas: con pasta, frito me apasiona ¡sobre todo el de mi madre!, en gazpacho, sopa, a bocados, con un chorrito de aceite de oliva virgen y sin saltarme el kétchup, ¡qué serían de las hamburguesas sin él! Sin tapujos, un verdadero adicto.

Una vitrina de nuestras fruterías no sería lo mismo sin ellos, esos colores y tamaños que hacen que los ojos se nos vayan tras ellos.

Nuestro protagonista de hoy, en todas sus diferentes clases, es posiblemente el producto más versátil y sabroso que resulta. Ha sido causante de protestas y quizás algo increpado: “Que si los tomates ya no saben a nada”, los del pueblo sí que eran tomates de verdad…” y un largo etc. de ejemplos que han aguantado, sin falta de razón, en algunos aspectos.

Estandarte de los productos de temporada, perdió su estatus debido al efecto de la globalización y nuestra adicción a él. Quizás esa adicción es lo que ha provocado tanta desilusión al comernos un producto fuera de su temporada natural.

Esto me lleva a preguntarme ¿Aún existen los productos de temporada? ¿Qué son los productos de temporada?

La repuesta que a su vez me hago es que si existen los productos de temporada, todos  los productos son de temporada. Es decir, todos los productos necesitan un hábitat propicio para su buen y correcto desarrollo. Con lo cual ya partiendo de esta base todos son de temporada. La temporada no se mide en donde se consumen sino donde se elaboran. Dicho de otra forma, en Aranjuez por ejemplo no se crían tomates en invierno pero me puedo tomar un buen tomate de Almería, que sí se desarrollan y puede venir en transporte hasta mi casa en perfectas condiciones. Con lo cual, yo me puedo comer un producto de temporada pero de Almería.

La elección de elegir si quiero comer un producto dependiendo de su lugar de procedencia la tengo yo. Otra cosa muy distinta es si ese producto hasta llegar a mi casa necesita unas condiciones especiales para su recolección, una semilla tratada para que pueda llegar a mi mesa en las mejores condiciones o simplemente un transporte adecuado para facilitar esa llegada.

En primer lugar lo que tenemos que valorar es si el producto que nos tomamos es lo más óptimo para nuestra dieta, no es lo mismo comer tomates en verano que es un aporte de agua enriquecida fenomenal para la estación estival, que un tomate en invierno donde nuestro cuerpo nos pide otras necesidades alimenticias. En segundo lugar, hay tener en cuenta que sea un producto rico y sabroso. De no ser así mejor elegir otro producto o bien, como en el caso que atañe, optar por los tomates frescos en conservas que son prefectos para una ensalada de invierno.

En conclusión, me gustaría decir que todos los productos son de temporada según donde se producen y no por donde se consuman, y que el tomate bien rojo y maduro ¡me vuelve loco! Así que espero que os guste la siguiente receta!!

Receta:

Dificultad: Fácil

Nº de comensales: 4 personas

Tiempo de preparación: 10 minutos

Ingredientes:

  • Tomates de diferentes clases y colores (1 por clase)
  • 25g de fideos chinos de arroz
  • 50g de hinojo
  • 10 hojas tiernas de albahaca
  • 10 hojas tiernas de perejil
  • 10 hojas tiernas de tomillo
  • 2 tallos de apio
  • 50g de queso brie cremoso
  • 3g de jengibre fresco
  • Zumo de yuzu
  • 1 guindilla seca
  • 40g de aceite de oliva Virgen Extra
  • 2g de sal y pimienta

Elaboración

Paso 1:Quitamos el pedúnculo del tomate y cortamos sus extremos para utilizarlos posteriormente para el aderezo. Cortamos los tomates en rodajas de ½ cm de grosor y los dejamos sobre una bandeja para que escurran.

Paso 2 (Aderezo): En aceite de oliva Virgen Extra mezclamos el jengibre, zumo de yuzu, guindilla, sal, pimienta y los extremos del tomate. Dejamos macerar 2-3 minutos.

Paso 3: En un bol mezclamos las hojas tiernas de perejil, albahaca y tomillo. Cortamos muy fino el hinojo y el apio en forma de tiras.

Paso 4: En una sartén con acetite de oliva virgen caliente freímos los fideos chinos y cuando aumenten de volumen y estén blancos los retiramos del aceite (esta operación dura unos segundos, así que cuidado) dejando escurrir en papel absorbente.

Paso 5: Retiramos la corteza del queso brie cremoso y emulsionamos ligeramente la pasta de queso brie con un tenedor.

Terminación: En un colador fino pasamos el aderezo para evitar las semillas de la guindilla y a su vez mezclamos mejor todos los ingredientes del aderezo. Sobre el plato colocamos las diferentes rodajas de tomate en forma de columna, empezando por los más maduros y rojos intensos a los más verdes aprovechando la intensidad de los sabores, del más dulce para terminar con el más ácido (también se pueden colocar por colores haciéndolo así más llamativo). Aderezamos ligeramente los tomates con el aderezo. Colocamos sobre el último tomate de la columna cuatro puntos de crema de queso brie. Aderezamos ligeramente las hierbas aromáticas del bol y las disponemos sobre los tomates. Finalmente colocamos los fideos chinos fritos sobre la ensalada de forma artística.

1 Aderezo

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