Canelones de carne y paté

canelones

Llevaba tiempo queriendo hacer la receta de canelones de carne y pate desde que un día me dijo mi madre que los había probado en no sé dónde con pate y que estaban muy buenos, pues les da cremosidad. En efecto, les da un toque muy rico. Un consejo que os doy es que cuando tengáis la mezcla ya hecha, antes de rellenar los canelones, la trituréis ya que, así serán mucho más fáciles de rellenas. Ya tengo en mente los próximos canelones que quiero hacer son de setas que pintan muy pero que muy bien. Sí queréis saber cómo hacerlos seguir leyendo…

INGREDIENTES (para 10 canelones):

  • PARA LOS CANELONES
  • -250g de ternera
  • -250g de cerdo
  • -120g de pate de hígado de cerdo
  • -1 cebolla pequeña
  • -3 cdas. de salsa de tomate
  • -10 placas para canelones (yo siempre pongo unas pocas más por si se me rompe alguna)
  • -queso mozzarella
  • -queso parmesano
  • -sal y pimienta negra
  • -aceite de oliva virgen extra

PARA LA BECHAMEL

  • -60g de mantequilla
  • -60g de harina de trigo
  • -500ml de leche
  • -sal, pimienta blanca y nuez moscada

PASOS A SEGUIR…

RELLENO

Comenzamos pochando a fuego lento la cebollita que habremos picado muy pequeña. Cuando ya esté hecha, salpimentamos la carne y la añadimos a la sarten. Mientras se va haciendo la cebolla y la carne, pondremos a cocinar las placas de pasta siguiendo las instrucciones del fabricante.

Cuando la carne ya este casi hecha, añadimos el paté y mezclamos un poco. Por último, añadimos el tomate y dejamos cocinar unos minutos y ya tendremos el relleno listo. Os recomiendo que lo paséis por la batidora para que sea más fácil rellenarlos.

BECHAMEL

Ahora pasaremos a hacer la bechamel, a mi me gusta dejarla siempre para hacerla en el último momento. Simplemente tenemos que poner al fuego la mantequilla. Cuando este ya derretida, añadimos la harina y la cocinamos unos minutos sin parar de remover para que se haga la harina y no sepa a crudo pero sin que se tueste. Hecho esto, añadimos la leche CALIENTE de golpe (este será el momento en el que añadiremos las especias: sal, nuez moscada y pimienta blanca) y no paramos de remover rápido para que no se hagan grumos y la harina se “libere” por decirlo de alguna forma.

¡A RELLENAR!

Ahora que ya tendremos todo: placas cocinadas, relleno y bechamel listas, es momento de empezar a montar los canelones. Cogemos las placas y ponemos en el centro un poco de relleno, pero ojo de no rellenarlo en exceso porque sino luego eso no habrá quien lo cierre. Yo suelo poner poquito y lo cierro, y luego voy metiéndo un poco más según voy viendo. En el fondo de una fuente, ponemos un poquito de bechamel y vamos colocando los canelones. Por último, vertemos por encima la bechamel y espolvoreamos con el queso. Yo he escogido echar mozzarella y parmesano, pero esto ya es a elección de cada uno, a mi especialmente me gusta la mozzarella porque es el que mejor funde.

Finalmente, ya solo queda meterlos al horno a gratinar y listo, ya tenemos unos deliciosos canelones para comer! Os aseguro que tan solo con el olorcillo que sale del horno ya os rugirán las tripas.

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