No os ha pasado alguna vez, que mientras veis una película, en alguna escena aparecen los protagonistas disfrutando de atractivos cócteles y pensáis, ¿de qué estará hecho? Porque su aspecto es de lo más atractivo.
Pues bien, hoy quiero hablaros de algunos de los cócteles que han tenido el placer de aparecer como protagonistas secundarios en películas que todos recordamos. En muchas de ellas incluso, han dejado ese papel secundario para convertirse en protagonistas… ¿Los vemos?
Comenzaremos con un auténtico clásico, “Casablanca”. Durante toda la película Bogart se decanta por tomar bourbon para darle aún más un aspecto rudo y de tipo duro. Sin embargo, el champán también tiene su hueco en alguna que otra escena. Y es que un cóctel de champán bien preparado y en el momento indicado, no tiene competencia.
Tom Cruise o R
obert De Niro, amantes de los cócteles
Otra película en la que los cócteles tienen su peculiar espacio es en “Lost in Traslation” y aunque Bill Murray se decanta por un clásico, el whisky solo, Scarlett Johansson sin embargo pide un vodka tonic. Sí, sí, no se trata del popular Gin Tonic, sino del vodka tonic. ¿No lo habéis probado nunca? Deberíais…
Nicolas Cage es un auténtico experto en bebidas en una de sus pelis de culto, “Leaving Las Vegas”. En esta ocasión, y debido al ritmo de vida de los protagonistas, la bebida por la que se decantan es el tequila, a palo seco, tal cual. Directamente de la botella al vaso. Solo apto para estómagos resistentes.
El “vodkatini” de 007
Marlon Brando sorprende en “Ellos y Ellas” pidiendo un Milk Punch, un combinado de batido de coco, leche y ron servido en cocos naturales. Yo creo que es una de las bebidas más curiosas que hemos visto en la gran pantalla.
Y… ¿quien no recuerda el “Vodkatini”, agitado, no revuelto, de 007? Seguramente sea una de las bebidas que más popularidad ha adquirido gracias al cine.
¿Y los daiquiris que preparaba Tom Cruise en “Cocktail”? Nadie hubiera podido resistirse a cualquiera de las bebidas que preparaba este jovencísimo y guapísimo Cruise en sus inicios.
Pero si hablamos de películas más “nuevas”, podemos hacer referencia al Tom Collins que es la bebida favorita de Robert De Niro en “Los Padres de Ella”.
En definitiva, miles de cócteles que han acompañado a los actores en sus interpretaciones y que han tenido una gran importancia en el mundo del cine.
Ahora os toca elegir cuál os apetece más.
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¿Conocéis este cóctel? Seguro que su nombre al menos os habrá llamado la atención, ¿a que sí? ¿Y si os pregunto por los ingredientes que lleva? ¿Seríais capaces de adivinarlo sin que la vista se os vaya hacia abajo?
Estoy segura de que no me negaréis lo llamativo que resulta este cóctel. Su color rojo intenso sí nos da una pista de cuáles son algunos de sus ingredientes y su olor y su sabor dulce lo convertirá, seguro, en una de las clásicas bebidas que, desde ahora, no faltará en vuestras reuniones con amigos.
Los zumos de frutas son algunos de los ingredientes más comunes en los cócteles y efectivamente, en esta ocasión no iba a ser menos. El exotismo de los arándanos y la dulzura del melocotón son dos de los secretos de la receta de este cóctel tan especial: el Woo-Woo.
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Cuando pensamos en cócteles nos imaginamos un montón de colorido, una decoración extraordinaria, pero sobre todo vasos espectaculares de múltiples formas y tonalidades y una coctelera agitándose sin parar.
Pues sí, en cierto modo la idea del cóctel es esta y con la cantidad de ejemplos que os he ido dando durante estos meses, creo que queda más que demostrado.
Sin embargo hoy quiero daros a conocer una variación. Entre los grupos de amigos no siempre hay gente a la que le gusta tomarse un cóctel entero o, sencillamente, lo que apetece es tomar un poquito en una reunión de amigos, pero quizá después de una comida o cena copiosa, no se quiere beber un cóctel completo.
Ideal para los que no quieren beber mucho
Por eso quiero mostraros una buena opción. Se trata de los chupitos. Existen una variedad tan grande o mayor de combinaciones de alcohol o sin alcohol a la hora de prepararlos.
Vamos a ver algunos ejemplos.
Antes de comenzar, lo que debéis tener claro es que los vasos de chupitos también tienen múltiples formas, prácticamente las mismas que podemos encontrar en los vasos de cóctel. Y lo mejor: la decoración también puede ser de lo más atractiva si le ponemos un poco de imaginación. Pensad que son cócteles pero en su versión “mini”.
En esta ocasión hablaremos de los más populares y que además son los más sencillos de preparar. Recordad que los chupitos deben estar fríos y aunque podemos ponerle también “mini” hielos, lo ideal es tenerlos en el congelador para que estén perfectos a la hora de echarles el licor.
Los más famosos
Entre los chupitos más comunes encontramos:
- Vaquero: un chupito para los más duros, a base de whisky y ron. No apto para aquellos a los que no les gustan las emociones fuertes.
- Porter: el chupito perfecto para los más golosos con vodka caramelo, vodka blackberry y blue tropic. Con una guinda pequeña en el interior a modo de presentación, es un “mini” cóctel irresistible.
- Coyote: una combinación fuerte pero con un sabor relativamente suave a base de tequila, licor de café y Baileys.
- Estallido: uno de los más peculiares que incluye cerveza, ron, té de manzana, zumo de naranja y zumo de limón.
- Piruleta: para los que quieren cosas suaves y dulces, un poco de amaretto, granadina y lima para recordar el sabor de la infancia.
Seguir leyendoSi hay algo que me atrae de los cócteles es la facilidad con la que al verlos y probarlos adquieren cierto carácter. Los hay elegantes, sofisticados, sorprendentes con sus flambeados y divertidos por sus mezclas. Y una combinación con cerveza negra siempre nos da ese punto alegre para disfrutar en buena compañía. Os hablo del Chuco Punch, un cóctel para compartir y sorprender.
Los cócteles con cerveza siempre me recuerdan a una pregunta que me hacen a menudo: ¿es entonces una clara con limón un cóctel? La respuesta es no. Más bien se trata de una combinación de cerveza con refresco, ideal para los días calurosos.
El Chuco Punch es el resultado de la mezcla de licor de naranja, vodka, cerveza negra, fruto de la pasión, piña y granadina. El fruto de la pasión, o de la pasionaria mas bien, pues es como se llama la planta de la que proviene, es mas conocido por su nombre común, el maracuyá.
Además, la manera de tomar este cóctel da bastante juego. Se debe hacer una mezcla con todos los ingredientes y solo media cerveza. A medida que se va consumiendo, tendréis que ir rellenando con la cerveza restante. Y si el combinado no se bebe con cierta velocidad, el hielo picado se puede derretir rápidamente. Si esto ocurre es importante volver a realizar el combinado para evitar que la mezcla quede muy líquida. Recordad que la cerveza negra debe mantener siempre el cuerpo.
Lo ideal es tomarla en vasos tipo Collins, similares a los vasos de tubo de toda la vida pero un poco más anchos. Si no tenéis, os podéis apañar con el típico vaso de tubo estrecho pero tendréis que reducir las cantidades de ingredientes proporcionalmente para hacer bien el cóctel. Pero no os lo recomiendo. La mejor opción es disfrutar de este trago con el vaso ancho e ir rellenando de manera adecuada y rápida. Es más, lo podéis compartir con el resto de invitados e iros pasándolo al tiempo que se va consumiendo. Así aprovecharéis mejor el combinado.
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“El amor en llamas” es uno de los cócteles más raros que existen y ¿por qué? Por la sencilla razón de que se prepara con un espectacular final flambeado, con lo que os podréis imaginar lo fuertecito que es. Si dais una fiesta y queréis sorprender a vuestros invitados, éste es sin duda el cóctel ideal para ello.
Parece ser que la historia de este cóctel se sitúa en el célebre restaurante Chasen’s de Beverly Hills de la mano del barman Pepe Ruiz que trabajaba allí y preparaba cócteles muy famosos. Era lugar de encuentro de muchas estrellas de Hollywood, como Frank Sinatra, Rita Hayworth o el cantante Dean Martin.
Se dice que cierta noche de fiesta, el cantante Dean Martin le pidió a Pepe Ruiz que inventara un cóctel especial, inspirado en él. Tentado por el reto, el barman ideó un cóctel utilizando jerez, vodka, naranja y jarabe de granadina. El resultado fue lo que podéis ver en la actualidad, un cóctel espectacular cuya fama se expandió tan rápido como el propio fuego.
Incluso a Frank Sinatra le gustó tanto este cóctel, que en una fiesta ordenó que se sirviera a los más de 200 invitados que acudieron. Todos o casi todos quedaron muy satisfechas al probar el Flame of Love Martini, tal y como se le conoce en inglés a este cóctel.
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¡Viernes! Hoy es el día perfecto para ir a conocer algunas de las coctelerías que os he recomendado en el post anterior. Yo quiero compartir con vosotros uno de mis recuerdos más preciados de mi viaje a San Francisco: elLong Island Iced Tea, uno de los cócteles más famosos del mundo. Todo el que vaya de viaje a EE.UU. está obligado a probarlo y más sabiendo las historias que se cuentan acerca de este curioso cóctel.
La más conocida es que el Long Island Iced Tea data de los años 70 y que fue creado por un barman llamado Robert Buttu, mientras trabajaba en un popular club nocturno de, obviamente, Long Island llamado Oak Beach Inn.
Se dice que primero se llamaba Iced Tea (por el color que toma la bebida al diluir la cola con los demás ingredientes), pero cuando el cóctel fue conocido en todo EE.UU., decidió añadirle el nombre de su ciudad.
Otra de las historias cuenta que se creó en 1920 en una pequeña comunidad de Long Island por un hombre que vivía allí, y que este pasó la receta a su hijo Ransom Bishop, quien ya terminaría por perfeccionar la bebida en 1940. Esta historia también puede ser cierta ya que hay que añadirle al cóctel un poco de cola para que tome un aspecto parecido al Iced Tea, algo muy comprensible durante la época de la Ley Seca cuando se disfrazaban los cócteles, para poder ocultar el verdadero brebaje que estaban tomando. De ahí que muchos barmans los rescataran más tarde para volverlos a preparar.
Esta misma noche pienso tomarte uno, ¿os animáis?
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El Bloody Mary es otro de los cócteles más famosos del mundo. Pero esta vez, en lugar de estar hecho a base de frutas, es un cóctel preparado con una verdura muy famosa, ideal para hacer zumos: el tomate (así, ya sabéis que los tomates valen para algo más que para hacer una ensalada).
Con el Bloody Mary además estáis de suerte, pues no requiere el uso de una coctelera, aunque si como buenos cocteleros os la habéis comprado ya, os recomiendo que la uséis, os será más fácil preparar la mezcla.
En cuanto al origen de este cóctel, es algo incierto, pues nadie se pone de acuerdo en quién fue su creador.
Una de las historias que se barajan sobre su creación está en la de un barman norteamericano que trabajaba en el Harry’s New York Bar de París, en 1920 llamado Fernand Petoit. Otro rumor dice que fue de George Jessel y otros barmans neoyorkinos.
Como veis, no se sabe exactamente quién fue su creador, lo que sí se sabe es que el nombre está inspirado en la Reina María I de Inglaterra, más conocida como María de Tudor. Esta era conocida como Bloody Mary por la dura represión que ejerció sobre los anglicanos en su intento de restaurar el catolicismo.
Dejémonos de tanta historia y ¡pongámonos manos a la obra!
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La serie y posteriores películas de “Sexo en Nueva York” han popularizado el Cosmopolitan hasta convertirlo en una referencia del glamour. Su origen data de los años 80, aunque no se hizo mundialmente famoso hasta que los personajes de las serie no empezaron a tomarlo. Es un cóctel delicioso y muy sencillo de preparar. Los cócteles, al igual que la ropa o el peinado, dicen mucho de una persona, así que si sois amantes de la moda, éste es sin duda vuestro cóctel.
El Cosmopolitan, como cualquier otra bebida o comida, tiene sus variaciones. En este caso se llama Grand Cosmopolitan, que mantiene todos los ingredientes del Cosmopolitan normal, pero al que se le añade además un chorro de Grand Marnier.
Hay que destacar que este cóctel tiene una gran cantidad de buenos productos entre ellos el Marie Brizard, un anís verde suave, aromático, que contiene no sólo anís recogido del mediterráneo sino características y la esencia de otras 10 plantas, frutas y especias.
El vodka Sobieski por otro lado es un vodka polaco que se caracteriza por su pureza, pues dicen que está elaborado con el mejor centeno de Polonia, el centeno Dankowski. Nota curiosa es que recibe el nombre del rey de Polonia, Jan III Sobieski.
Este cóctel tan especial, al contrario de lo que pasaba con el mojito, requiere de una coctelera obligatoriamente, para poder hacer toda la mezcla y que percibáis todo el sabor del Cosmopolitan.
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