Además de disfrutar del sabor, no hay nada mejor en coctelería que hacerlo decorando las copas que vamos a tomar.
Por eso hoy quiero que veáis algunas de las maneras más habituales de hacerlo, para que cuando tengáis invitados en casa los dejéis con la boca abierta.
Una de las más comunes es coronar las copas. Antes de echar el cóctel en la copa, colocad un poco de zumo de limón en un bol, poned la copa bocabajo sobre él y a continuación pasadlo sobre azúcar, o sal si lo que vais a tomar es un margarita.
Múltiples formas de darle vida a un cóctel
Si además queréis darle un toque de color, en vez de zumo de limón, podéis usar granadina, blue tropic, kiwi o cualquier otro licor que tenga un tono llamativo.
También podéis usar cortezas de frutas. Las cáscaras o cortezas de algunos frutos como el limón son muy comunes en la decoración. Para usar la cáscara de limón, lo ideal es cortar unos 3 o 4 cm de la parte verde, si la retorcéis antes de meterla dentro de la copa le daréis un toque amargo al cóctel.
Para hacer más llamativa la copa podéis hacer una espiral con toda la cáscara de un limón y dejarla caer por el borde de la copa. Otras frutas que se pueden usar son la naranja, la lima, etc.
Frutas, colorantes, hielos e imaginación
Seguimos con las frutas, ya que otra variedad muy típica es la medialuna de naranja o las hojas de menta. Podéis cortar un trozo de naranja en forma de medialuna, y dejarla caer sobre el borde de la copa (como habíais hecho con la cáscara del limón). Gracias a su colorido y su dulce sabor podemos mezclarlo con hojas de menta. El resultado será fantástico.
Un clásico de la decoración de cócteles son también las cerezas al Marrasquino. Se pueden comprar hechas y se usan enteras, partidas por la mitad, colocadas sobre el borde o como se hace con las aceitunas, pinchadas en un palillo y en el interior de la copa.
Si queréis darle un toque de color a la bebida, a la hora de hacer los hielos, en el agua, podéis añadir un poco de colorante, de esa manera al irse deshaciendo el cóctel tomará el color de los hielos de manera progresiva.
En definitiva, numerosas maneras de darle un toque personal, divertido y glamouroso a vuestros cócteles. ¿Conocéis alguna otra forma de decorar un cóctel?
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Dejamos las bebidas alcohólicas de momento para centrarlos en todo un clásico. El cóctel San Francisco, elaborado a base de una combinación de zumos naturales. Se trata del cóctel sin alcohol por excelencia.
Este cóctel es ideal si no te gusta o no puedes tomar alcohol, si has salido a tomar algo con los amigos y tienes que coger el coche o para que los más pequeños disfruten de los beneficios de tomar fruta.
Seguir leyendoLa Sangría es el cóctel español por excelencia y una de las bebidas que más se disfruta en verano junto con la cerveza. Lo mejor de la Sangría es que la podéis tomar tanto sola, como picando algo, o incluso durante las comidas. Es muy refrescante y una bebida obligada para esta época del año en terracitas y playas.
Pero, ¿de dónde surgió? Pues el origen de la Sangría, como el del Margarita, es confuso. Se sabe bien que sus ingredientes básicos son el vino y las pulpas o cáscaras de diversos frutos, mayoritariamente cítricos. Sin embargo, en 1788 Esteban Torres escribió que la sangría se trataba de una “bebida inventada por los ingleses que se toma mucho en las colonias inglesas y francesas de América” donde era considerado como una limonada de vino. Por ello dicen que el término proviene de sangaree, ‘sangre’, nombrada así por su color. Al extenderse su consumo en la península su nombre varió hasta convertirlo en Sangría.
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