Salmorejo de fresa con langostinos en crujiente de kikos, clara de huevo y chips de yuca y calabaza

¡Buenos días!

Hoy toca una receta tradicional, mezclada con productos de otras regiones y todo ello, además, es plato único teniendo un elemento principal de base y un añadido de mayor consistencia.

Además, es Noviembre, me encanta la calabaza y está “de moda” durante Halloween, jeje.

Pero a lo que íbamos… Os presento un Salmorejo de fresa con langostinos en crujiente de kikos, clara de huevo y chips de yuca y calabaza.

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Vamos con la receta…

Ingredientes para 2 personas
  • 30 o 40 gr de pan duro
  • Un chorrito de vinagre
  • Un chorro de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • 3 tomates maduros
  • 3 o 4 fresas
  • 8 langostinos de tamaño mediano o grande
  • Un puñado hermoso de kikos
  • 2 huevos
  • Yuca
  • Calabaza

 

Preparación

En un recipiente de un tamaño considerable, para que haya bien de aire, echamos los tomates previamente lavados y cortados en cuartos, los trituramos y pasamos por un colador para descartar posibles trozos de pieles.
Partimos el pan en pequeños trozos y los añadimos a la crema de los tomates. Lo dejamos reposar para que el pan ablande. En caso de querer echar ajo, este sería el momento. Yo no lo añadí porque no me sienta bien, pero se debería.

Echamos el aceite, un chorrito de vinagre y la sal. Lo batimos hasta que quede lo más fino posible.
Una vez que tenemos ya hecho el salmorejo, añadimos las fresas que van a aportar dulzura y acidez y batimos todo el conjunto. Veremos que del naranja pasa al magenta, pero sigue quedando bonito. El salmorejo tiene que tener la consistencia final de una salsa espesa.
Una vez terminados, probamos y rectificamos de sal, que no quede demasiado dulce. Ahora es momento de meterlo a la nevera a reposar.

Un consejo: Que no esté demasiado subido ni de sal ni de ajo, porque después de reposar en la nevera, esto suele potenciarse bastante, así que hay que tener cuidado.

En una sartén lo suficientemente alta y con abundante aceite muy caliente freímos los chips de yuca y calabaza previamente corta  dos con un pelapatatas. Cuando estén crujientes, los ponemos sobre papel absorvente y listos para servir.

Ahora pelamos los langostinos y yo en mi caso les quité las cabezas y con ellas me hice un fumé que dejé en cubiteras de hielo para usarlos en otra ocasión. Les atravesamos con una brocheta para que sean más fáciles de trabajar y queden más vistosos.
Batimos un huevo y del otro nos quedamos solo con la yema, pasamos los langostinos por él y seguido por los kikos que hemos triturado en un mortero. SI vemos huecos vacíos repetimos. Finalmente, los freímos en una sartén con abundante aceite, nada de freidoras ni historias porque este aceite se va a manchar mucho.

La clara de huevo que nos ha sobrado, la ponemos en un bol, la echamos una pizca de sal y al microondas. De esta manera nos va a quedar una bola muy esponjosa, que personalmente, me gusta mucho.

Una vez terminados los 4 elementos, sacamos el Salmorejo del frigorífico y ¡Listo para emplatar!

¡Espero que os haya gustado y tengáis ganas de probarlo!

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