Una tarde de lunes en Madrid

Ni todos los días son fiesta ni todos los bares son lo que esperamos.

Habitualmente los post sirven para alabar vinos, bares y restaurantes… Pero en ocasiones no hay más remedio que apostar por una critica, siempre constructiva eso si, con el fin de mejorar ciertos aspectos.

Este post se lo dedicamos a un bar que, aún contando con una fachada muy atractiva y original no llegó a encandilarnosHablamos de “La Querencia” un bar situado en la calle Fernández de la Hoz número 56, Madrid.

Dando uno de nuestros habituales paseos, nos llamó la atención el nombre del bar y, como hemos comentado, su animada fachada de color rojo teja con bombillas iluminando su entrada. Muy chula. Así como su decoración interior con mesas altas, llamativos azulejos de color azul a media altura, cuadros dedicados al mundo del toro y al Madrid de antaño. Pero faltaba algo que nos enganchara… No sabemos si el motivo de esta sensación era debido a que era lunes, siempre el comienzo de la semana es duro, un mal día del personal… querencia

 

Eso si, no todo fueron faltas, el vino cumplió con nuestras expectativas. No así el aperitivo que lo acompañó, fue inexistente. Tomamos una copa de Pecunia. Un Rivera del Duero de 2012 recomendado por la camarera. Un vino suave y atractivo a pesar de “la edad”.

Precio dos copas de vino: 3,80 €

vino pecunia

La clientela del bar era gente de mediana edad que habría acabado ya la jornada laboral. Por su ubicación es un bar propicio para tomar un vino y desconectar de un duro día de trabajo.

Os animamos a visitar este establecimiento y darnos vuestra opinión.

 

“La vida es muy corta para tomar malos vinos”

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