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Recetas con tomate frito

08feb 12

Estofado de pollo al horno

Reconozco que siempre me he mostrado algo escéptica a estos sobres que venden en los supermercados para hacer carne al horno, normalmente pollo, costillas y también pescado. Unos polvos deshidratados que introduces en una bolsa junto con la carne y se hace prácticamente solo en el horno.

Pues bien, el otro día descubrí uno nuevo que es ‘Estofado de Ternera’ y lo compré para probarlo con muslos de pollo, la carne que más nos gusta en casa porque la ternera siempre me ha resultado algo dura y no solemos comerla demasiado. No puedo dejar de contaros la experiencia porque salió un pollo buenísimo, con una salsa espectácular, de esas que no puedes dejar de mojar pan y las patatas también salieron en su punto y riquísimas.

Bueno, ya lo podéis ver en la foto la pinta que se le quedó al pollo y no puede ser más sencillo de hacer. ¡Totalmente recomendado oye!

Estofado de pollo al horno

2 personas

¿Qué necesitas?

- 1 sobre de preparado para estofado de ternera, incluye también la bolsa de horno.

- 6 muslos de pollo (o contramuslos)

- 3 patatas medianas

- 1 cebolla

- 100 ml de agua

- 100 ml de vino

- Un chorro generoso de tomate frito

 ¿Cómo prepararlo?

Precalienta el horno a 200ºC

El mecanismo de preparación es muy sencillo. Por un lado pela las patatas, limpálas bien y córtalas en dados gordos, como si fueran para estofado. Pela también la cebolla y córtala en rodajas o aros, mejor a la mitad de su tamaño normal. Reserva.

Por otro lado, en un bol o vaso grande echa el agua, el vino, el chorro de tomate frito (que sean unos 50 gramos aproximadamente) y el preparado que viene en el sobre. Con una cucharilla o unas varillas remueve bien la mezcla hasta que queden los ingredientes perfectamente disueltos.

Ahora coge la bolsa e introduce los muslos de pollo previamente salpimentados, las patatas en dados y la cebolla cortada. Después vacíale el líquido y con la bolsa cerrada remueve bien todos los ingredientes para que se impregnen con la mezcla. Cierra la bolsa con la brida que se incluye y haz un agujero en la parte superior para que pueda soltar el vapor y no se rompa durante la cocción.

Introduce la bolsa en el horno durante aproximadamente 45 minutos.

¡Y listo!

 

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27ene 12

Chuletas con chirlas

Este es un plato realmente bueno para los fines de semana, así que tomad buena nota por si tuviérais invitados para estos días.

Lo ideal es hacerlo con chuletas de cerdo, pero también lo podeís hacer con otra variedad de carne, lo importante es el acompañamiento que queda buenísimo con la carne. Si las hacéis ya me contaréis, ¡están buenísimas!

Chuletas con chirlas (4 personas)

¿Qué necesitas?

- 1 kilo de chuletas de cerdo (cualquier variedad)

- 300-350 gramos de chirlas, almejas o berberechos frescos.

- 200 gramos de  langostinos pelados y cocidos.

- 1 cebolla mediana

- 1 chorrito de tomate frito

- 1 cucharada de pan rallado

- Medio limón

- Caldo de pollo o de pescado

- Aceite de oliva virgen extra

- Sal y pimienta

¿Cómo prepararlas?

Lo primero que hay que hacer es sellar la carne de las chuletas. Para ello, en una sartén con aceite de oliva bien caliente, dales una vuelta de un par minutos por cada lado, solo  para que se doren un poquito, y colócalas en una cazuela de barro de gran diámetro.

Ahora, hacemos un sofrito. En la misma sartén si quieres, pon 2-3 cucharadas de aceite de oliva virgen y dora la cebolla a fuego lento para que se caramelice. Una vez en este estado, añade un chorrito de tomate frito y remueve. A continuación, agrega las chirlas, almejas o berberechos frescos, lo que prefiráis, y darles una vuelta frecuentemente hasta que todos estén abiertos.

Una vez con el marisco abierto, incorpora una cucharada sopera de pan rallado (esto es para que luego ligue un poquito la salsa) y un vaso generoso de caldo de pescado o caldo de pollo.

Deja calentar un momento para que se mezcle el sabor de todos los ingredientes y retira del fuego. Vacía la mezcla sobre las chuletas en la misma cazuela de barro y agrega por encima el zumo de medio limón.

Precalienta el horno a 200ºC arriba y abajo. Una vez caliente introduce la cazuela y déjalo hasta que veas que empieza a hervir. No necesita mucho tiempo, así que cuando llegue a su punto de ebullición, espera 3 o 4 minutos y apaga el horno. Con el calor que conserva se termina de hacer. Añade los langostinos pelados en el último momento, solo para que se calienten.

¡Y listo! ¿es o no es un plato de domingo? os aseguro que quedaréis muy bien si lo hacéis :-)

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16ene 12

¡Salsa brava casera!

Es la salsa estrella de las salsas, la brava ya es todo un básico en cualquier bar o restaurante en el que pidamos una ración de patatas. Unas estan mejor que otras, eso es verdad, pero yo os voy a enseñar a hacer una que no tiene nada que envidiarles.

Hoy para comer teníamos pechugas de pollo, he de reconocer que me encanta la salsa brava pero no soy muy amante de las patatas fritas, así que he optado por hacerla, en lugar de utilizar ketchup y mayonesa, las más fáciles de encontrar y combinar.

Así que aquí tenéis el resultado, la verdad es que al pollo le va fenomenal y también al pescado, prácticamente puede acompañar cualquier plato, le dará un toquecito picante y muy sabroso.

Salsa brava

¿Qué necesitas?

- 400 gramos más o menos de tomate frito o tomate triturado casero (ni que decir tiene que con el tomate triturado casero sale más rica pero también es válido el frito para cuando no tenéis mucho tiempo)

- Una cucharada grande de mahonesa (que sea buena :-) )

- 2 ajos

- 1 loncha de jamón serrano

- Perejil fresco

- Pimentón dulce o picante

- Dos guindillas

- Aceite de oliva virgen extra

¿Cómo prepararla?

En un vaso especial para la batidora, que sea alto y estrecho, se echa el tomate frito o el tomate triturado y la mahonesa. No hace falta remover todavía.

Ahora en una sartén, se echan tres cucharadas de aceite virgen extra y se incorporan los ajos partidos en láminas, un puñado de perejil fresco y la loncha de jamón serrano partida en trozos. Se deja sofreir todo conjuntamente durante unos minutos y se añaden las dos guindillas para que vayan dando sabor al aceite.

Una vez que todo ha quedado hecho, sobre todo los ajos y el jamón se aparta del fuego y se le agrega una cucharada de café hasta arriba de pimentón dulce (o picante, esto ya a gusto de cada uno) y se remueve bien la mezcla.

Se incorpora esta mezcla al vaso batidor y se le da con la batidora durante un par de minutos hasta que adquiera el aspecto de la salsa. Cambia un poco de color, volviéndose más naranja.

A mí personalmente me gusta que pique un poco pero no demasiado, en cuyo caso con las guindillas es suficiente, ¡cuidado los que utilicéis pimentón picante! es mejor que retiréis una de las guindillas…

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31dic 11

Pastel vegetal

Hoy por ser el último día del año, he elegido como primer plato para la cena de Nochevieja un pastel vegetal que se hace en frío con pan de molde y que, por sus ingredientes, es muy fácil que guste a grandes, y también a los pequeños.

Un entrante fantástico para una cena o una comida y con el que pueden comer hasta 12 personas. Además, se tarda muy poco en hacerlo, perfecto para no perder demasiado tiempo en la cocina estos días.

Animad a los niños a que os ayuden, a ellos les está todo más bueno cuando ayudan a los mayores a preparar los platos.

Pastel Vegetal (10-12 personas)

¿Qué necesitas?

- 18 rebanadas de pan de molde sin corteza

- 3 latillas de atún en aceite de oliva

- 3 latillas de sardinillas en aceite

- 1 caja de tomate frito

- 4 o 5 hojas de lechuga

- 2 huevos cocidos

- Unas lonchas de jamón o pavo cocido

- Mahonesa

¿Cómo prepararlo?

En una bandeja plana se colocan las primeras 6 rebanadas de pan de molde y se untan con mahonesa.

En un bol o en un plato hondo se echan las 3 latillas de atún desmigado y se cubre con tomate frito. Se da vueltas con una cuchara hasta que queda perfectamente mezclado. Esta mezcla se echa y se reparte uniformemente por las rebanadas de pan.

Después se coloca otra capa de pan de molde y se vuelven a untar con mahonesa.

Aquí podéis hacer dos cosas, o bien como he hecho yo, desmenuzar las sardinillas en aceite y mezclarlas con tomate frito para la segunda capa o volver a hacerla con atún y tomate frito. Esto es por que no a todo el mundo les gusta el sabor de las sardinas, ya que puede resultar más fuerte. En este caso se puede sustituir por queso de untar, por ejemplo, y jamón cocido o, como he comentado antes, otra capa de atún con tomate.

Una vez hecha esta segunda capa se vuelven a colocar otras 6 rebanadas de pan encima y se untan de nuevo con mahonesa.

Para acabar el pastel, se coloca por encima la lechuga picadita muy fina, después el jamón cocido también picado en trozos pequeños y los dos huevos cocidos rallados para coronar el pastel.

Una delicia ya veréis, suave y jugoso.

¡FELIZ AÑO NUEVO A TODOS! :-)

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27dic 11

Pastel de calabacín

Con permiso de nuestra bloguera de ‘A vueltas con el microondas’hoy os traigo una receta que se hace en este pequeño electrodoméstico tan práctico e imprescindible en nuestra vida cotidiana.

El calabacín es perfecto para depurar el cuerpo, y una fantástica opción para que el organismo descanse un poco entre comilona y comilona, pues lo mejor para que no nos pasen factura los grandes encuentros con la mesa esta Navidad, es combinarlo con algunos días en los que nuestra dieta sea más saludable.

Y no os olvidéis del ejercicio, por favor, ahora hay muchísimas opciones para levantarse del sofá durante un rato, como las compras navideñas o los videojuegos en los que se baila en familia o con amigos, una fantástica opción para que no nos pesen tanto los turrones y polvores durante esta temporada.

Siempre nos han dicho que es mejor prevenir que curar, así que mejor combinar días de copiosas comidas con días de comidas más ligeras para que podamos comer de todo sin que nos pese más de la cuenta.

pastel de calabacín

Pastel de calabacín (4 personas)

¿Qué necesitas?

- 2 calabacines

- 3 huevos

- 4 latillas de atún

- 4 lonchas de jamón cocido o pavo

- Unos tacos de queso

- Tomate frito

- Sal

- Orégano (opcional)

¿Cómo preparalo?

La cosa no puede ser más rápida ni más sencilla, se corta el calabacín en trozos. Lo mejor es quitarle las puntas, lavarlo bien y partirlo por la mitad (sin prescindir de la piel, pues contiene muchas y muy buenas vitaminas) y luego ir haciéndolo trozos, que quede como si fueran monedas partidas por la mitad.

Se coloca en un recipiente que sea apto para microondas, yo lo hago en una de estas fuentes de horno en un tamaño mediano. Se le echa por encima los huevos batidos,  un chorro generoso de tomate frito (aprovechad y que sea sin azúcar añadido para que resulte lo más saludable posible) las latillas de atún desmigado, las lonchas de jamón cocido o pavo en trozos y los tacos de queso.

Tápalo con una tapa especial de microondas y dale vueltas a máxima potencia durante aproximadamente 8 minutos.

Repártelo en platos y a disfrutar de una receta sana estas Navidades. Puedes condimentarlo con un poquito de orégano, le va de miedo!

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04dic 11

Conejo guisado en salsa de vino con patatas panadera

El conejo es otra de las carnes blancas más saludables del mercado. Al igual que la carne de pollo tiene un alto contenido proteico y es muy bajo en grasa por lo que se puede incorporar a cualquier dieta, tanto de adelgazamiento como de deportistas.

La carne de conejo es muy peculiar, su sabor no gusta a todo el mundo, pero la forma de cocinarlo cambia bastante el sabor del plato. No es lo mismo cocinarlo al horno que hacerlo con una salsa, pues de esta última forma, sobre todo, para los que no son muy amantes de esta carne, el vino blanco y demás ingredientes dan al conejo un resultado buenísimo, más sabroso y jugoso que si lo hacemos simplemente cocinado al horno.

El plato final, con su cama de patatas panadera, se convierte en un auténtico manjar de domingo, así que espero que os animéis a probarlo!

Conejo guisado en salsa de vino con patatas panadera (4 personas)

¿Qué necesitas?

- 1 conejo entero

- 2-3 patatas medianas

- 1 cebolla

- 2 ajos

- 1 chorrito de tomate frito o natural triturado

- 1 vaso de vino

- Aceite de oliva virgen extra

- Sal

¿Cómo prepararlo?

Hay muchas formas de hacer las patatas panadera, pero yo cuando el guiso ya lleva su tiempo suelo hacerlas en el microondas porque quedan buenísimas y se hacen prácticamente solas. Así que antes de ponerte con el conejo, pela las patatas, córtalas como si fueran para una tortilla de patatas y colócalas en un recipientes especial para microondas, con un chorrito de aceite de oliva y sal. Tápalas y que estén ‘dando vueltas’ durante unos 5 minutos.

En una guisera, o en una olla no muy alta, dora un poquito los ajos con dos cucharadas de aceite de oliva. A continuación, una vez troceado el conejo, agrega todos los trozos y rehoga hasta que cojan un poco de color doradito.

Después añade la cebolla, previamente picada y en crudo y da un par de vueltas más. Añade el chorrito de tomate (queda mejor si se hace con tomate natural pero con su versión frita también está muy rico) y el vaso de vino blanco hasta que queden los trozos de conejo cubiertos más o menos hasta la mitad.

Déjalo a fuego lento-medio hasta que se evapore todo el alcohol del vino, dando vueltas al conejo de vez en cuando, hasta que la salsa se espese.

Pon las patatas un par de minutos más en el microondas para que terminen de hacerse y colócalas en el fondo del plato. A continuación, coloca los trozos de conejo encima con una cucharadita de salsa.

¡Os vais a chupar los dedos!

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01dic 11

Albóndigas de pollo en salsa velouté

Dentro de los platos ocasionales que solemos comer en casa, las albóndigas es uno de los que más me gustan. En esta ocasión, en lugar de utilizar las clásicas albóndigas he optado por hacerlas de pollo. Son más sanas, tienen menos grasa y por su alto contenido en proteínas son ideales para deportistas.

Además, hace un tiempo que probé a hacerlas con una salsa velouté de pimientos asados en lugar de la salsa de siempre, y nos gustó tanto el resultado que cuando comemos albóndigas de pollo siempre las hago con esta salsa. Es más ligera y va perfectamente con este tipo de carne, y el plato resulta mucho más digestivo, importante si tienes problemas de estómago.

¡Animáos a probarlas!

Albóndigas de pollo en salsa velouté (2 personas)

¿Qué necesitas?

- Medio kilo de albóndigas de pollo (o de pavo)

- 2 pimientos de piquillo asados

- 2 ajos picados

- 2 cucharadas de harina para cocinar

- Un chorrito de salsa de tomate frito

- Un vaso de caldo de verduras (esto va en función de lo espesa que quieras la salsa)

- Aceite de oliva virgen

- Sal

¿Cómo prepararlas?

Lo primero es freír las albóndigas. A mí no me gustan demasiado cuando se cuecen en la salsa, así que prefiero freírlas bien primero, y luego sólo calentarlas. Una vez fritas, ponlas en un plato con papel de cocina absorbente, y resérvalas.

Ahora es el momento de hacer la salsa (es muy sencilla):

En una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra, añade los ajos picados y dóralos un poco. A continuación, agrega los pimientos asados cortados en trozos pequeños y rehoga todo junto durante un minuto más o menos.

Incorpora las dos cucharadas de harina, échalas en la sartén y rápidamente remuévela con una cuchara de palo, para que no se queme, pues estropearía completamente la salsa y el plato. Una vez que esté cocinada, añádele el chorrito de tomate frito y muévelo todo hasta que se haga como una especie de masa.

Ahora ve agregando poco a poco el caldo de verduras, removiendo con unas varillas. Es mejor hacerlo con las varillas porque así evitamos que se formen grumos.

Un chorrito de caldo y remover, cuando se espese, se añade otro chorrito de caldo y se sigue removiendo, y así sucesivamente hasta que la salsa adquiera la consistencia deseada.

Una vez lista la salsa, solo queda incorporar las albóndigas para que se calienten dentro y servir el plato.

¡Tenéis que probarlas así porque os van a encantar!

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01nov 11

Salchichas al vino blanco

Hay muchas formas de cocinar y disfrutar de las salchichas, ésta es una de ellas. La receta la lleva haciendo mi madre desde siempre, ésta que os pongo es una versión algo personal, por el toque de tomate, aunque sin él también están deliciosas.

Además, y siempre pensando en hacer las comidas lo más saludables posibles, estas salchichas son de pollo únicamente, aunque también se pueden encontrar mezcladas con carne de pavo o las clásicas de carne de cerdo, en cualquier variedad están buenísimas hechas de esta manera. Sólo queda adaptarlas a los gustos de cada uno.

Yo siempre elijo éstas por su alto contenido en proteínas y las suelo acompañar de arroz, la combinación ideal para alimentar los músculos y evitar que se desgasten. Espero que os gusten:

salchichas al vino blanco

Salchichas al vino blanco (3-4 personas)

¿Qué necesitas?

- De 10 a 12 salchichas de pollo (o cualquier otra variedad)

- Media cebolla picada en trozos pequeños.

- Un vaso de vino blanco (la versión para cocinar que suelen vender en las tiendas va perfectamente)

- Un chorrito de tomate frito.

- Dos cucharadas de aceite.

- Una pizca de sal.

- Un poquito de perejil picado.

¿Cómo prepararlas?

Lo primero es calentar el aceite en una sartén mediana y añadir la cebolla picada. Cocinar a fuego lento hasta que esté bien dorada, si se carameliza un poquito sale más rica la salsa.

Después colocar las salchichas haciendose hueco entre la cebolla, procurando que quede muy poca debajo de la carne para que no se queme mientras se hace. Dar la vuelta para que se hagan bien por los dos lados.

salchichas al vino blanco

Una vez que las salchichas estén bien cocinadas se les añade el vaso de vino blanco y se mueve un poquito para que queden perfectamente cubiertas. El vino tiene que soltar todo el alcohol así que lo dejaremos a fuego bajo (dándole la vuelta a las salchichas de vez en cuando para que absorban bien el sabor del vino), hasta que se le vaya el olor a alcohol y la salsa se vuelva más densa.

salchichas al vino blanco

Lo último es añadir el chorrito de tomate frito, ésto va por gustos, puedes añadir más o menos cantidad pero no te pases porque lo bueno es que se quede con el buen sabor que les da el vino.

salchichas al vino blanco

Sólo queda espolvorear el perejil por encima y servirlas.

Se pueden acompañar con lo que quieras, yo os recomiendo que si es para cenar las acompañes con una verduritas al horno o asadas y si son para una comida lo hagas con arroz, ya que necestitas una buena ración de hidratos de carbono para aguantar bien el resto del día.

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Acerca de Diana Calero Valbuena

Mi galardón: Ayudante de Cocina

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Muévete es un blog donde aprenderás a compaginar una alimentación sana y equilibrada con la práctica de ejercicio. Sobre la autora

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