Creo que en más de una ocasión ya os he hablado de lo mucho que me molesta cuando algunos enaltecen sobremanera las bondades de la gastronomía francesa mientras, de forma paralela, prestan poca o nula atención a la rica cocina española. Sin embargo, hoy voy a hacer una excepción.
Aunque adoro el queso de La Mancha, el de Cabrales y también el de Burgos, he de reconocer que el roquefort es una de mis grandes debilidades, por su suavidad, su sabor intenso y por otras razones que solo mi paladar podría explicaros si es que alguna vez llegara a adquirir vida propia.
Por todo ello, hoy os presento este delicioso pollo al roquefort, un plato sencillo y exquisito que además incluye otro de mis condimentos preferidos: la nata.
Apenas tardaréis: 15 minutos
Tiempo de cocción: 1 hora y 10 minutos
Receta para: 4
Dificultad: 2 de 5
Posiblemente el invierno sea una de las épocas del año en las que más nos atiborramos a marisco. Los langostinos y las gambas suelen convertirse en los protagonistas de muchas cenas y comidas, aunque cabría preguntarse si les sacamos el máximo partido.
En la mayoría de ocasiones, los comemos cocidos, acompañados a lo sumo con un plato de mahonesa para mojar. Sin embargo, existen otras muchas alternativas que nos permitirán sacar el mayor partido del maravilloso sabor del marisco, cuyo precio exige platos algo más elaborados.
Uno de ellos, ideal como entrante, es el pollo con gambas, que poco o nada tiene que ver con el pollo con gambas que a menudo nos encontramos en los menús de los restaurantes chinos. Con todos mis respetos hacia la comida oriental, el verdadero pollo con gambas es un asado mucho más elaborado, que acompañamos con cebolla, vino blanco y diferentes especias para convertirlo también en un plato mucho más sabroso.
¿Tú también quieres descubrirlo? Pues empecemos, porque su preparación es realmente sencilla y el plato resultante te convertirá en el chef de referencia de tus familiares y amigos. Apréndete esta receta, porque te la van a pedir muchas veces…
Apenas tardaréis: 15 minutos
Tiempo de cocción: 45 minutos
Receta para: 4
Dificultad: 1 de 5
Si no sois muy amigos de comer frutas como me pasa a mí, que me aburre soberanamente pelarlas, os traigo una receta de pollo que incluye peras y manzanas, y que aunque hay que pelar, al tener que hacerlo mientras vais cocinando, parece que da menos pereza.
Esta receta, además de haceros quedar como auténticos señores ante vuestros invitados, es una de las recetas más sanas y completas que podemos encontrar, sin contar por supuesto con que es bastante ligera y sobre todo, que no tardaremos prácticamente nada en prepararla, ya que dejaremos que se haga prácticamente sola en el horno. ¡Manos a la obra! O mejor dicho, ¡al pollo!
Necesitáis
Acompañamiento:
Delantal, gorro, y…
Apenas tardaréis: 60 minutos
Tiempo de cocción: 40 minutos
Receta para: 4
Dificultad: 3 de 5

Sabéis que no soy especialmente amigo de los fritos y que procuro que todas las recetas que os traigo de pollo sean siempre a la plancha, cocidas o en general cocinadas de forma en la que las grasas brillen por su ausencia.
Pero como el pollo es capaz de ser cocinado de mil variedades diferentes, me he decidido a enseñaros la forma de hacer uno de los platos más típicos de nuestra dieta, que de vez en cuando y sin abusar puede hacernos muy, pero que muy felices.
Se trata de las croquetas de pollo, una elaboración fácil que resulta deliciosa y que aunque tiene un nivel de calorías superior a lo que os suelo recomendar habitualmente… ¡qué demonios! De vez en cuando no está mal soltarse la melena, ¿no?
Necesitáis
Delantal, gorro, y…
Apenas tardaréis: 40 minutos (sin contar el tiempo que debéis dejar enfriar la masa)
Tiempo de cocción: 20 minutos
Receta para: 4
Dificultad: 3 de 5
Confieso que nunca he sido muy francófilo. Sin embargo, en esta ocasión haré una excepción para explicaros un sabroso plato de pollo que tiene parte de francés, concretamente el nombre: pollo a la cocotte.
En realidad, no se trata de una receta típicamente francesa, ya que esa denominación únicamente hace referencia al recipiente en el que se sirve esta deliciosa receta: la cocotte, una cazuela alta con tapadera pesada, típica de algunas regiones del país vecino. Bueno, eso y que el pollo se aliña con el coñac, también francés.
Sin embargo, basta con repasar brevemente el resto de ingredientes (aceitunas, cebolla, patatas, manteca, tomates…) para darse cuenta de que se trata de un plato casi tan ibérico como la paella. Pero, cuestiones geográficas aparte, veamos cómo se prepara esta auténtica delicatessen.
Apenas tardaréis: 30 minutos
Tiempo de cocción: 1 hora
Receta para: 4
Dificultad: 2 de 5
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