En estas fechas tan señaladas siempre optamos por hacer carnes, asados o pescados. A mí, personalmente, variar en recetas con otros ingredientes me encanta, por eso no iba a ser menos hoy y, aprovechando que hace poco me enseñaron esta receta, la comparto con todos.
Es un plato que gustará tanto a pequeños como a mayores, así que es ideal para la cena de la noche de Reyes como segundo plato. No es demasiado pesado y es perfecto para tomarlo justo después de alguna crema o ensalada, como la ensalada murciana o un salmorejo cordobés, ambos platos exquisitos. Con este menú seréis unos anfitriones con mucho gusto y os diferenciaréis del resto, ¿a que suena bien?
Los mariscos, como sabéis, son estupendos. Tienen muchas propiedades y a muchas personas, como es mi caso, nos encantan. En esta ocasión os traigo una cazuela de mariscos con dos ingredientes fáciles de encontrar en cualquier supermercado o pescadería, las gambas y las almejas. No es una receta complicada y os recomiendo servirla en platos de barro que le darán un toque muy especial. ¿Comenzamos?
Preparad
Medio kilo de gambas peladas
Medio kilo de champiñones
1 Kg. de almejas (grandes)
Medio kilo de jamón Serrano en tacos
1 vaso de vino blanco
1 vaso de aceite de oliva
1 pastilla de caldo de pescado
2 cabezas de ajo
Perejil picado para decorar
¡Manos a la obra!
Primero debéis cortar los champiñones en trozos medianos.
Ahora poned en una olla el aceite y cuando esté caliente, freidlos.
Una vez estén doraditos, añadid las gambas peladas y las almejas. Cocedlas hasta que las almejas empiecen a abrirse. Recordad que las almejas buenas tienen que estar todas cerradas así que si encontráis alguna, antes de echarlas a cocer, abierta, tiradla.
El siguiente paso que debéis dar es quitarles las conchas a las almejas pero reservad unas pocas para colocar por encima como decoración en el plato.
Una vez hecho esto, añadid los champiñones y el jamón. Rehogadlos unos minutos.
Ahora es el momento de añadir el vino blanco y la pastilla de caldo de pescado.
Cuando empiece todo a cocer, dejadlo más o menos un cuarto de hora a fuego lento para que los sabores se mezclen bien.
Lo único que falta es servirlo. Coged un recipiente de barro, echadlo todo y poned por encima las almejas con las conchas que estaban reservadas.
Rematad la faena con un poco de perejil picado. ¡Listo!
Estuve una vez por tierras extremeñas y descubrí una forma diferente de preparar el rape, uno de los pescados que más se suele cocinar en las fechas navideñas. En este caso el rape al antojo cacereño tiene gran variedad de ingredientes como las almejas, los langostinos y el plátano. De ahí que sea una forma muy curiosa y diferente de prepararlo. Este plato es ideal como primero en la cena de Nochevieja. Además, en una hora lo tendremos más que listo, mezclando los sabores dulce y salado al mismo tiempo. Yo ya lo he hecho anteriormente y he de decir que su sabor me encantó y no fue muy difícil hacerla.
El rape es un pescado blanco por lo que contiene poca materia grasa, haciéndolo ideal para dietas (si se cocina con poca grasa, claro). En esta ocasión se mezclan las proteínas del plátano con las vitaminas de las almejas y chirlas, haciendo un plato muy completo y con pocas calorías. Además una de las ventajas que tiene comer rape es que en sus filetes no vamos a encontrar apenas espinas, resultando muy cómodo de comer tanto para niños como para mayores.
Así que tomad nota que empezamos.
Preparad
1,5 kg. de rape en rodajas
Medio kilo de plátanos
Medio kilo de langostinos
300 grs. de almejas
300 grs. de chirlas
1 cebolla grande
3 dientes de ajo
1/2 vaso de vino blanco
Harina
Medio vaso de aceite
¡Manos a la obra!
En una sartén, poned un chorrito de aceite a calentar.
Mientras tanto, en una cazuela poned agua para cocer los langostinos, las almejas y las chirlas.
Rebozad en harina el rape y freídlo en la sartén con el aceite caliente hasta que esté dorado. Reservadlo en la misma sartén para luego.
Ahora, pelad los plátanos, rebozadlos y freídlos también.
A continuación, picad la cebolla a trozos pequeños y freídla junto con el ajo y tres cucharadas de harina, teniendo cuidado de que no se pegue la harina.
Una vez dorados el ajo y la cebolla, pasad por la batidora esta mezcla junto con un poco del agua de cocer de los mariscos y el medio vasito de vino blanco.
En una cazuela colocad el rape y echad por encima la salsa anterior.
Dejad que hierva unos cinco minutos.
Ahora simplemente echad las almejas, las chirlas y los mejillones. Adornad el centro con los langostinos.
El plato de hoy se presenta en una cazuela. Yo siempre prefiero servirlo en una cazuela que sea de barro para darle un toque más rústico a esta fantástica receta de almejas guisadas. Es un plato muy sencillo de hacer, con pocos ingredientes pero con un gusto riquísimo. Se puede utilizar como primer plato o de entrante a compartir por todos los comensales de la mesa.
Bien es sabido que las almejas se pueden comer de diferentes formas, como a la marinera o en la paella pero siempre terminan gustando. Así que tenéis la oportunidad de hacer un plato original, barato y sencillo a la vez. ¿Qué os parece?
Antes de empezar con la receta, os voy a recomendar un completo menú de Navidad. De entrante, por supuesto, las almejas, seguidas de un plato principal y un postre rico, muy rico, no muy complicados y que serán una apuesta por el éxito de la comida de Navidad. Tras las almejas, podéis continuar con una carne sabrosa y no muy pesada, y reservaros para el postre. Por ejemplo, pollo especial de Navidad y tarta de uvas. Seguro que ya se os está abriendo el apetito, ¿verdad? Pues no esperéis más y coged todos los detalles de esta receta.
Preparad
1.1250 gr. de almejas
1 pizca de pimienta
Un poco de perejil picado
35 gr. de mantequilla o de aceite
1 vaso de vino blanco
El zumo de un limón
2 huevos
¡Manos a la obra!
Comenzad esta suculenta receta limpiando las almejas muy bien. Para ello, ponedlas al fuego sin agua. Cuando comiencen a abrirse, sacadlas y ponerlas en un plato para que escurran el jugo.
A continuación limpiadlas por si tuvieran algún resto de suciedad (ya sabéis, la típica arenilla). Quitad una de las valvas para que solo quede en un lado de las conchas.
Después lavadlas con agua tibia.
Ahora coged otra cazuela y poned la mantequilla o el aceite en ella, junto al perejil, la pimienta, la sal y el vino blanco. Cuando esté caliente, añadid las almejas.
Dejadlas que hiervan durante unos 5 o 6 minutos.
Mientras tanto, haced una especie de batido con el zumo del limón y los huevos.
Una vez pasen los 5 o 6 minutos de hervor de las almejas, añadid el batido, removed y servid.
El congrio es un pez que tiene forma de anguila (anguiliforme) y lo cierto es que no me había llamado nunca la atención, ni lo había probado hasta que me invitaron a cenar unos amigos y prepararon esta auténtica delicia. Así que, tras la cena, no lo pude resistir y tuve que pedirle a mi amiga que me pasara su receta. Me sorprendió, porque no tiene demasiados ingredientes y se puede realizar con facilidad.
Así que ahora que estamos en fiestas, nada mejor que estrenarnos en la cena de Nochebuena con este plato de congrio con almejas. Cuanto menos sugerente, ¿verdad? Además no es un plato tradicional de estas fiestas, en las que siempre solemos hacer pavo o solomillo. Es una buena manera de ir cambiando un poco de recetas que no estén muy vistas y que no nos compliquen la vida.
No estaría mal sorprender a tus invitados con este plato tan exquisito. Acompañad a este congrio, además de las almejas, con patatas y un toque picante de guindilla. ¿Os podéis imaginar los diferentes sabores? No olvidéis ni un detalle, fijaos bien en todo. ¡Empezamos!
Preparad
1 kg. de congrio
Medio kilo de patatas
4 dientes de ajo
1 guindilla
400 gr. de almejas
Perejil picado
Sal
Pimienta
Aceite de oliva
¡Manos a la obra!
Lo primero que debéis realizar, será pelar las patatas.
A continuación debéis cortarlas en rodajas de medio centímetro aproximadamente.
Sofreídlas en una cazuela con aceite de oliva y con los ajos fileteados.
En un cazo colocad un poco de agua y echad las almejas ya limpias para que se vayan abriendo. Ponedlo al fuego.
Cuando esto suceda, colad el agua de la cocción y echádselo a las patatas.
Dejad que cuezan unos 20 minutos aproximadamente. Si veis que se han cocido antes, apagad el fuego y apartadlas.
Ahora le toca el turno al congrio. Coged una sartén, echadle aceite de oliva y cuando esté caliente, freíd el congrio, previamente cortado en rodajas (podéis pedírselo al pescadero que siempre os lo dejará mejor que si lo hacéis vosotros mismos) y sazonadlo.
Una vez esté dorado, echadlo en la cazuela donde están las patatas.
Añadid también las almejas (sin las conchas o valvas). Cortad la guindilla en varios trozos y añadidla.
Después dejad que todo esto cueza durante unos 5 minutos.
Para servir, echadle un poco de perejil picado por encima, le dará un tono de color diferente.
Hoy os trago un primer plato ideal para la cena de Nochebuena. La crema de almejas es una receta sabrosa y puede que muchos de vosotros no la hayáis probado nunca. Os aconsejo probarla porque no os defraudará.
Seguro que normalmente soléis comer las almejas en salsa, por ejemplo, o como complemento en algún plato de pescado, como sucede con la merluza en salsa verde con almejas. Y la verdad es que, en Navidad, las almejas son indispensables. Pero tranquilos porque, si estáis pensando que os vais a gastar un dineral en comprarlas, no tenéis que preocuparos. Para empezar porque podéis hacer esta receta con almejas congeladas, que son siempre mucho más económicas. Y si preferís las frescas, compradlas unas semanas antes de estas fechas tan señaladas y escaparéis, así, de la subida de precios que suele traer consigo la Navidad. Eso sí, cuando lleguéis a casa, congeladlas igualmente.
Otra opción bastante económica es comprarlas por Internet. La red nos ofrece múltiples posibilidades y numerosas ofertas. Incluso te envían la compra a casa. Pero esto ya es opción de cada uno porque hay que tener mucho cuidado no sea que nos den gato por liebre. Así que si optáis por este tipo de compra, hacedlo, pero con precaución.
Uno de los alimentos que no puede faltar en nuestra mesa cuando llega la Navidad es sin duda el marisco, pero si estáis hartos de hacer el típico cóctel de marisco o de colocar los langostinos en una fuente, la mejor manera de sorprender a los invitados y darle un toque de glamour es preparar una sencilla receta como la de hoy, almejas en salsa de cava.
Cierto que es que probablemente suba algo el presupuesto, pero merece la pena hacer ese esfuerzo en una noche tan especial como la noche de Nochevieja, rodeados de la gente que más nos importa, disfrutando todos juntos alrededor de la mesa.
Así que si os animáis y queréis sorprender, la mejor manera es ponerse manos a la obra con este plato.
En la receta que os traigo hoy se mezclan los espaguetis con las almejas, haciendo un plato completamente diferente de pasta y marisco. La verdad es que nunca lo había probado hasta que lo vi en una comida en casa de una amiga. Están realmente ricos y sabrosos, así que no se me olvidó apuntar la receta para que vierais lo fácil que es.
No es necesario utilizar demasiados ingredientes para hacer un plato rico, incluso para los más pequeños. A ellos les encanta la pasta y si unimos lo ricas que están las almejas, tenemos un plato muy bueno de espaguetis con almejas. ¿A que suena bien? Esta receta se la podéis preparar por ejemplo, la noche de Reyes. ¡Estarán tan emocionados con la llegada de los regalos que se lo comerán, casi, sin darse cuenta!
Como tiene varios ingredientes es bastante completa, así que estarán bien alimentados. ¿Comenzamos? ¡Vamos allá!
Preparad
350 gr. de espaguetis
3 docenas de almejas
1 cebolla grande
1 pimiento verde grande
5-6 dientes de ajo
Un poco de perejil picado
Zanahoria
Pimienta negra
Una cucharada de harina
Medio vaso de vino blanco
2 huevos
¡Manos a la obra!
Lo primero que tenéis que hacer es poner los espaguetis a cocer en agua hirviendo con sal y un poquito de aceite para que no se os peguen.
Los dejaréis unos 12-15 minutos a fuego medio hasta que veáis que estén hechos.
Mientras se hacen, poned las almejas y los huevos sin pelar en una bandeja honda (o una olla que encaje) y encima de una cazuela con agua hirviendo para que se hagan al vapor.
Además, en una sartén, echad un poco de aceite de oliva para hacer un sofrito con la cebolla picada, el ajo y el perejil.
Poco después, añadid el vaso de vino blanco y la cuchara de harina.
Removed bien y pasadlo por un pasapurés. Reservad.
Ahora es momento de escurrir los espaguetis y, una vez que estén sin agua, colocadlos en una bandeja.
A las almejas deberéis quitarles las conchas y ponerlas en el centro de la fuente donde colocasteis los espaguetis.
A continuación echad la salsa que hicisteis con el huevo, la cebolla y el ajo.
Lo único que quedaría es rallar un poco de zanahoria y echarla en el centro para decorar. Por encima, si queréis, podéis echar un poquito de perejil picado.
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