Si definitivamente estáis aburridos de preparar las mismas recetas en Navidad, hoy quiero ofreceros la oportunidad de ser originales y preparar un plato delicioso y perfecto para la cena de Nochevieja.
No resulta nada pesado, lo que nos vendrá muy bien para aguantar toda la noche brindando y divirtiéndonos sin la sensación de que nuestro estómago acabará explotando. Se trata del asado de atún rojo con jamón.
Aunque la receta es algo compleja, merece la pena ponerse manos a la obra porque será todo un éxito.
Me apuesto lo que sea a que normalmente coméis solomillo de tres maneras: con salsa de queso, al Pedro Ximénez o solo. ¿He acertado? Y lo más probable es que lo comáis fuera de casa. ¿He acertado también?
Hasta hace no mucho, yo, al menos, solía comer el solomillo de una de esas tres maneras y no sé por qué, pero en mi casa apenas lo preparamos. Solamente en ocasiones especiales, como en estas fechas. Hasta que descubrí una nueva manera de cocinarlo: solomillo ibérico en salsa de chocolate. ¿A que suena bien? Pues os aseguro que sabe aún mejor.
La verdad es que yo desconocía que se pudiera elaborar con chocolate una receta que no fuera un postre. Pero sí. Así que he decidido compartirla con vosotros para que ampliéis vuestro recetario y os vayáis elaborando el menú navideño. No sé vosotros, pero este es mi plato estrella en Nochevieja. Normalmente lo acompaño de unas patatas o una ensalada. ¡Animaros a probarlo y ya me contaréis!
La segunda entrada del blog la dedico al pescado, con una receta para poder sorprender a tus invitados en Navidad y que, además, tiene un precio bastante bajo: Panga con crema de cabalacín.
Como veréis, también se pueden preparar en Navidad recetas de pescado, sobre todo para aquellos que están cansados de comer carne en Nochebuena y prefiere tomar cualquier otro plato.
Especialmente porque si echamos la vista atrás y hacemos un repaso de lo que hemos comido en los últimos 10 años durante esas noches tan especiales, es probable que se repitan por lo menos seis veces las mismas cosas.
Hay que innovar y la mejor forma es buscar recetas con ingredientes que no estamos acostumbrados a comer a menudo. ¿Os atrevéis? Os aseguro que merecerá la pena.
Preparad
4 filetes de panga
2 calabacines medianos
1 vasito de leche
100 gr. de guisantes
10-15 ciruelas pasas
50 gr de piñones
Sal
Pimienta negra
Nuez moscada
¡Manos a la obra!
En primer lugar, poned una olla con agua a hervir mientras vais pelando y cortando los calabacines en rodajas que no queden demasiado gruesas.
Una vez que el agua esté bien caliente pero sin que haya comenzado a hervir, añadid los calabacines troceados y dejadlos en ebullición alrededor de 10 minutos o hasta que comprobéis que están blanditos.
Escurrid el agua, echad los calabacines en el vaso de la batidora y añadid la leche (poco a poco para que el puré no quede completamente líquido).
Añadid una pizca de sal, pimienta al gusto y otra pizca de nuez moscada.
Batid la mezcla hasta conseguir un puré de una consistencia densa, sin que sea líquido.
Una vez listo el puré, salpimentad los filetes de panga y colocadlos en una sartén con poco aceite o en una plancha. Hacedlos al gusto, a algunos les gustará más hecho, a otro menos…
Trocead en dos las ciruelas y añadidlas al puré junto a los piñones y echad la mezcla sobre los filetes (si queréis podéis calentar el puré con los últimos ingredientes añadidos para que cojan más sabor).
Cuando hayáis echado la mezcla sobre los filetes, el plato estará listo para ponerlo en la mesa del día de Nochebuena y dejar con la boca abierta a todos y cada uno de los que se sienten a la mesa esa noche. Por cierto, otra forma de acompañar este plato de panga es con unos langostinos a la plancha.
Comentarios recientes