Esta vez os traigo un plato bien rico y muy común. Y es que hay muchas veces que nos complicamos demasiado con la cena que vamos a poner hoy, la noche de Reyes cuando podemos preparar platos bien ricos, sencillos y sin demasiada complicación, que podemos comer cualquier domingo del año y sin gastarnos demasiado dinero, ¿no os parece?
Así que he pensado que sería buena idea explicaros esta sencilla receta de carne asada de cerdo con puré de patatas para que, si sois pocos esa noche o no queréis complicaros en exceso, hagáis esta receta que seguro gustará a todos.
En concreto, vamos a preparar un redondo bien jugoso. Yo prefiero acompañarlo de puré de patatas en vez de patatas, pero también podéis acompañarlo de una ensalada. ¡Para gustos los colores!
Si definitivamente estáis aburridos de preparar las mismas recetas en Navidad, hoy quiero ofreceros la oportunidad de ser originales y preparar un plato delicioso y perfecto para la cena de Nochevieja.
No resulta nada pesado, lo que nos vendrá muy bien para aguantar toda la noche brindando y divirtiéndonos sin la sensación de que nuestro estómago acabará explotando. Se trata del asado de atún rojo con jamón.
Aunque la receta es algo compleja, merece la pena ponerse manos a la obra porque será todo un éxito.
Uno de los productos más típicos para las fechas navideñases el lomo, que tiene la ventaja de poder prepararse de diferentes maneras: al horno, en salsa o relleno.
Para diferenciar nuestra mesa de las del resto en las que siempre habrá las mismas recetas de lomo, os traigo esta de lomo al caramelo para darle un toque dulce, completamente diferente. Con una buena presentación, que ahora veréis, con frutas y el propio caramelo. Seréis unos perfectos anfitriones en la cena de Nochebuena, siendo un segundo plato fantástico y original.
Entre los sabores que mezclamos están el de la piña, la naranja y las guindas rojas, además de las zanahorias y el caramelo. Como veis es una receta original y sobre todo deliciosa.
¿Os apetece probar este lomo dulce? ¡Pues vamos a ello! Antes de poneros manos a la obra debéis de poner en sal el lomo unas 5 o 6 horas para que coja más sabor.
Preparad
1 kg. de lomo
1 bote de piña en almíbar
2 kgs. de naranjas
Medio kilo de zanahorias
1 cebolla
1 bote de guindas rojas
1 copa de coñac
1 vaso de vino blanco
3 cucharadas de azúcar
Pimienta negra
2 o 3 clavos
Sal
Para el caramelo
3 o 4 cucharadas de azúcar
Un poco de agua
¡Manos a la obra!
Pasadas las 5 o 6 horas en sal, rebozad el lomo.
En una sartén echad aceite y dejad que se caliente.
Cuando el aceite esté listo, dorad el lomo.
En otra sartén echad un poco del aceite que habéis utilizado para dorar el lomo y rehogad la cebolla previamente cortada.
Una vez esté hecha, ponedla junto al lomo. En esa sartén, añadid el líquido del bote de la piña, el coñac, el vino, el azúcar, la pimienta negra, los clavos, el zumo de tres naranjas y las zanahorias enteras.
Dejad cocer todos estos ingredientes durante al menos 20 minutos.
Mientras se va haciendo, en la bandeja o fuente donde vayáis a presentarlo, colocad la piña en rodajas junto con las naranjas cortadas también en rodajas en el fondo.
Una vez terminado de cocer el lomo, colocadlo encima de las frutas que habéis puesto en el fondo de la bandeja.
Echad por encima el caldo de la cocción.
Haced el caramelo echando en un cazo el azúcar y un poquitín de agua. Ponedlo a calentar con cuidado pues en cuanto el agua empiece a cocer, se quema el azúcar quedando el caramelo hecho.
Inmediatamente echadlo por encima del lomo.
Adornad con las guindas rojas poniendo una encima de cada rodaja de piña y naranja que quedan por los laterales del lomo.
Con la llegada de las Navidades pensamos qué receta hacer para quedar bien con todos, pero suelen ser muy trabajadas y costosas (tanto en tiempo como dinero), y que además suelen suponer más de un quebradero de cabeza.
Hoy os traigo una receta que es ideal para la cena de Nochebuena, sin demasiadas complicaciones. Esto conseguirá que quedemos como grandes anfitriones ante nuestros invitados, con un plato cuya presentación engaña un poco ya que parece una receta muy trabajada.
Se trata del solomillo de cerdo con cebolla confitada, que suele gustar a todo el mundo ya que mezcla el sabor salado de la carne con el dulce de la cebolla. Además el vino oloroso le da un agradable sabor.
Como recomendación para que el solomillo quede en su punto, debéis hacerlo poco tiempo, para que el centro quede de color rosado.
Como este es un segundo plato, de primero podéis comenzar la cena con unos canapés ligeros. Y, como postre, una tarta de uva o fruta escarchada, imprescindibles en Navidad. Como acompañante de esta cena de gala, un buen vino rosado o tinto y a disfrutar de la noche.
Preparad
2 solomillos de cerdo
1 kilo de cebollas
1 vaso de vino oloroso
Aceite de oliva
Sal
2 cucharadas soperas de azúcar
Pimienta negra molida (a gusto)
Ajo
¡Manos a la obra!
Lo primero que haréis será cortar las cebollas en tiras finas. Para ello, cortad primero las cebollas por la mitad y posteriormente partidlas muy finas, ambas mitades.
A continuación, coged una sartén y añadid un poco de aceite de oliva. Una vez caliente, echad las cebollas y dejadlas hacer a fuego lento. No olvidéis de mover de vez en cuando, para no quemarlas.
Con el fuego lento, id añadiendo poco a poco el vino y las 2 cucharadas de azúcar. Dejad que se vaya haciendo hasta que la cebolla esté blanda, pero no dejéis que se seque.
Mientras tanto, id limpiando los solomillos quitándoles la grasa que tengan.
En otra sartén, añadid el solomillo con un poco de aceite de oliva. Los vais haciendo durante unos 10 minutos, dándoles la vuelta. Salpimentadlo al gusto.
Para presentar el plato, cortad el solomillo en filetes de medio centímetro de grosor, aproximadamente.
Colocad varios filetes en un plato y echad por encima la cebolla confitada.
Podéis adornarlo con un tomatito abierto y un poco de perejil (espolvoreado, si es picado, o una pequeña ramita en el centro, si es entero)
Galicia es una tierra maravillosa, pero si además tenemos en cuenta que la gran mayoría de los ingredientes que usamos para llenar nuestra mesa en Navidad llegan desde allí, es aún más especial.
El marisco gallego es probablemente el mejor del mundo, bueno probablemente no, con toda seguridad. Pero si no queréis hacer uso de los típicos langostinos, o de las nécoras que siempre aumentan notablemente nuestro presupuesto, lo ideal es hacer uso de las vieiras como primer plato de la cena de Nochevieja.
En esta ocasión la receta que os he traído hoy es la original de tierras gallegas. Seguro que la magia de la Navidad unida con la de estas tierras hará de la última noche del año un momento muy especial.
Para esta receta vais a necesitar una paellera como instrumento de cocina. Es un plato realmente vistoso ya que se utiliza los cangrejos de río para decorar al final la receta, que está hecha a la pimienta. No es muy laborioso y se tarda poco tiempo en hacerlo. Además, como se utilizan verduras, resulta de lo más ligero para cuidar nuestra línea que, ahora en estas fechas, solemos descuidar con comidas muy pesadas o comiendo grandes cantidades.
La vistosidad de este plato reside en el color rojo, por parte de los cangrejos que son usados para decorar, así como del guiso, ya que se usa pimentón (preferiblemente dulce), además de las colas de cangrejos y los pimientos rojos. Para quienes no sean muy mañosos en la cocina, os invito a que probéis a hacer esta receta ya que es muy sencilla. Desde luego que a vuestros invitados les encantará una receta tan colorida para la noche de Reyes.
Preparad
5 cangrejos de río enteros (estos los utilizaréis para decorar)
Medio kilo de colas de cangrejo ya peladas (para que os hagáis una idea, equivaldrían a un kilo y medio de cangrejos enteros)
1 tomate
2 pimientos rojos
1 cebolla mediana
1 cabeza de ajos
Nuez moscada
Pimienta
1 pastilla de caldo
Pimentón
Medio vaso de vino
Sal (a gusto)
2 cucharadas de aceite de oliva
¡Manos a la obra!
En la paellera poned el aceite y mientras se calienta, cortad en trozos muy pequeños la cebolla, los pimientos, los ajos y el tomate.
Cuando el aceite esté ya caliente, echad todas estas verduras y sofreídlas.
Una vez hecho esto, y con todos los ingredientes ya fritos, añadid el vaso de vino y las colas de cangrejo.
Ahora rehogad durante unos minutos para que tomen el sabor.
Después, sazonad a gusto, además de aderezar con la pimienta, la nuez moscada y el pimentón. Tened cuidado de no pasaros con las cantidades.
A continuación, echad la pastilla de caldo y dejad que cueza todo esto durante al menos 10 minutos a fuego lento.
En una cazuela aparte, echad agua con sal y ponedla a hervir.
Una vez que esté hirviendo, añadid los cangrejos enteros aproximadamente un minuto y retiradlos.
Ahora simplemente en cada plato, como decoración, estará un cangrejo encima del guiso.
Hoy os trago un primer plato ideal para la cena de Nochebuena. La crema de almejas es una receta sabrosa y puede que muchos de vosotros no la hayáis probado nunca. Os aconsejo probarla porque no os defraudará.
Seguro que normalmente soléis comer las almejas en salsa, por ejemplo, o como complemento en algún plato de pescado, como sucede con la merluza en salsa verde con almejas. Y la verdad es que, en Navidad, las almejas son indispensables. Pero tranquilos porque, si estáis pensando que os vais a gastar un dineral en comprarlas, no tenéis que preocuparos. Para empezar porque podéis hacer esta receta con almejas congeladas, que son siempre mucho más económicas. Y si preferís las frescas, compradlas unas semanas antes de estas fechas tan señaladas y escaparéis, así, de la subida de precios que suele traer consigo la Navidad. Eso sí, cuando lleguéis a casa, congeladlas igualmente.
Otra opción bastante económica es comprarlas por Internet. La red nos ofrece múltiples posibilidades y numerosas ofertas. Incluso te envían la compra a casa. Pero esto ya es opción de cada uno porque hay que tener mucho cuidado no sea que nos den gato por liebre. Así que si optáis por este tipo de compra, hacedlo, pero con precaución.
Los calamares no suelen ser uno de los productos principales para las comidas o cenas navideñas, siempre son utilizados como ingredientes dentro de alguna receta. Pero hoy vamos a cambiar esto, y es que la receta que os traigo hoy los tiene como producto estrella: los calamares con cebolla.
Creo que sorprenderéis a vuestros invitados si presentáis como segundo plato estos calamares. Además la ventaja que tiene es que es una receta muy sencilla y con pocos ingredientes. Con esto os facilitareis mucho vuestro planteamiento para organizaros en la cena de Nochebuena, que muchas veces son días de prisas y agobios.
Para tener una noche redonda, podéis comenzar vuestra cena con un plato caliente o frío, ya que este segundo acepta cualquiera de ellos. Os sugiero una ensalada de marisco y aguacate o un consomé al jerez. Ambos platos no son muy complicados de realizar, así tendréis tiempo para preocuparos de los detalles de la mesa, por ejemplo. O dedicaros más a fondo a hacer algún postre especial, para terminar con una cena de auténtica gala.
De los postres, he de confesaros que tengo debilidad por la tarta de queso, el tiramisú y la tarta de chocolate, son los que más me gustan. ¿Os parece una cena redonda? A mí ya me están entrando ganas de que llegue el día para probarla.
¿Os apetece hacer este menú? Pues tomad muy buena nota de esta receta.
Preparad
1 kg. de calamares
medio kilo de cebollas
Un chorro de cerveza
6 dientes de ajo
1 hoja de laurel
4 cucharadas de aceite
Sal
¡Manos a la obra!
Para comenzar, debéis limpiar los calamares y trocearlos. Este es el paso más complicado que tendréis que hacer, el resto está chupado.
A continuación cortad la cebolla y los ajos en trozos muy pequeños, más que nada porque si se lo dais a los niños, hay algunos que siempre ponen pegas.
En una cazuela colocad el aceite y ponedla a calentar. Cuando esté, echad la cebolla, los ajos, el laurel y la sal (al gusto).
Cuando estén empezando a freírse, añadid los calamares.
Continuad friendo un poco más los calamares y el resto de ingredientes.
Ahora añadid la cerveza y dejad cocer todo esto durante unos 20 minutos a fuego lento.
Cuando haya pasado ese tiempo, subid el fuego al medio y dejad otros 15 minutos más que cueza. De esta forma, reduciréis la cerveza.
Cuando se acerca la Navidad, podemos darle vueltas a la cabeza para ver qué plato es el que queremos elaborar en alguna de las cenas importantes de esas fechas. Sin embargo, en ocasiones olvidamos la importancia que tiene la guarnición o el acompañamiento.
Si no sois muy duchos en el arte de la cocina no os preocupéis, porque hoy quiero enseñaros a elaborar cebolla caramelizada, ideal para acompañar cualquier tipo de plato y que además de sencilla, su presentación puede dejar boquiabiertos a vuestros comensales.
Muchas veces no es necesario elaborar grandes platos, sino saber cómo hacerlos y sobre todo y casi siempre, lo más importante, conocer la forma ideal de presentarlos.
Como no me gusta dejar los productos frescos mucho tiempo en la nevera, y mucho menos tirar la comida, he aprovechado las gambas que me sobraron de la receta anterior y he innovado una receta que perfectamente nos vale para tomar estas Navidades.
Y éste es el resultado de mi creación: salmón relleno de gambas, un plato capaz de seducir a cualquiera. Podéis prepararlo como entrante, o incluso como ponerlo plato fuerte en Nochevieja o Nochebuena. No os preocupéis por los más carnívoros, seguro que caerán en la tentación.
Tan sólo os quedaría solucionar una cosa: los entrantes. Podéis poner, por ejemplo, unas tostas de verduras y queso o una ensalada, que siempre gusta a todo el mundo y que podéis preparar de mil y una maneras, ¿no os parece?
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