En una ocasión, estuve en casa de una amiga que nos puso un quiché que me pareció algo muy rico pero difícil de hacer. Tengo la suerte de tener una amiga muy buena así que me enseñó cómo hacer la receta. Claro que después estuve mirando cómo la podía hacer en mi Thermomix y la encontré.
Este quiché es de cebolla, bacón y queso. Como base está la masa quebrada que podéis comprar ya hecha pero leí cómo se hacía en la Thermomix y es muy sencilla, así que también la hago yo. El quiché está delicioso y no empacha mucho. Se puede tomar por ejemplo como merienda, cuando lo hago y se lo doy a mis hijos con algún zumo o batido, les encanta. Incluso lo he preparado un fin de semana para comer por la noche con otros platos variados cuando alguien viene a casa.
Ingredientes
Para la pasta quebrada
70 ml. de agua
50 gr. de mantequilla (blanda)
180 gr. de harina
Una pizca de sal
Para el relleno
50 ml. de aceite de oliva
80 gr. de bacón
200 gr. de cebolla
3 huevos
100 gr. de queso tipo gorgonzola blando
200 ml. de nata líquida
Una pizca de sal
Un pizca de pimienta blanca
Una pizquita de nuez moscada
Preparación paso a paso
Para la masa quebrada
La mantequilla para la masa debe estar a temperatura ambiente, así que sacadla un rato antes. En el vaso colocad el agua, la mantequilla, la harina y la sal.
Programad 8 segundos a velocidad 6. Abrid la tapa y bajad con la espátula hacia las cuchillas lo que haya podido quedar. Luego programad otros 8 segundos a velocidad 6. Así la masa no tiene que pegarse al vaso, pero si ocurriera esto, añadid entonces otros 10 gr. de harina y proceded con el mismo tiempo y velocidad.
Sacadla del vaso y amasadla con un rodillo para que quede fina. Ponedla en un molde para horno de unos 2 cm. de alto desmontable. Pinchadla bien con un tenedor y metedla al congelador hasta que el horno esté caliente. De esta forma no se hinchará.
Debéis encender el horno a unos 180º hasta que se caliente. Meted entonces el molde hasta que la masa esté prácticamente horneada. Cuando ya lo esté, sacadla del horno y esperad a que se enfríe para poder rellenarla.
Para el relleno
Mientras se va enfriando la masa, cortad la cebolla en aros finos, el bacón en dados y el queso en trozos pequeños.
En el vaso añadid el aceite y calentadlo 5 minutos a temperatura Varoma velocidad 1.
Echad el bacón y sofreíd durante 4 minutos a temperatura Varoma y velocidad 1. Añadid las cebollas a continuación y programad 10 minutos a velocidad 1 y temperatura Varoma.
Echad todo esto en el quichéya frío o templado de manera que quede uniforme.
Sin limpiar el vaso, poned los huevos, el queso, la nata y las especias y mezclad a velocidad 4 hasta que el queso haya desaparecido (se haya mezclado por completo sin quedar trozos).
Echad esta mezcla encima del bacon y la cebolla y hornead hasta que todo haya cuajado completamente y la masa esté cocida. Meted un palillo en el centro: estará listo cuando salga limpio.
En uno de los cursos que asistí de mi Thermomix me enseñaron a hacer el famoso arroz cantonés, o lo que es lo mismo, el arroz tres delicias del clásico restaurante chino. A mí me encanta, así que cuando me lo enseñaron a hacer, no tardé nada en probar a ver qué tal estaba. El resultado fue delicioso. A mi marido también le gusta, igual que a mis hijos, siendo uno de los pocos platos que conseguimos que coman si vamos a algún restaurante de este tipo.
Lo mejor de todo es que ahora lo puedo preparar cuando quiera y no es nada complicado. Lleva tortilla, guisantes, gambas y zanahoria, así que es una receta completísima. Suelo ponerlo como primer plato y después hago unas albóndigas o un pollo asado que están riquísimos. De esta forma tengo un menú con todo lo necesario y completo. ¿Queréis también vosotros aprender a hacer este arroz? Coged papel y lápiz que empiezo.
Poned la loncha de jamón de York en el vaso y trocead durante 4 segundos a velocidad 4. Reservad en un bol.
Ahora cortad las zanahorias en 2 o 3 trozos y metedlos en el vaso. Programad 2 segundos a velocidad 5. Reservad en otro bol diferente.
Haced la tortilla con los 2 huevos y troceadlas en el vaso durante 2 segundos a una velocidad de 4. Reservad en el mismo bol que el jamón de York.
Echad en el vaso el ajo y el aceite. Colocad en el cestillo el arroz y la sal. Ahora echad el agua y programad 15 minutos a temperatura Varoma y una velocidad de 4. Durante ese tiempo, removed varias veces el arroz con la espátula introduciéndolo por la boca de la tapa.
Una vez termine el tiempo, retirad el arroz con el cestillo, aclaradlo, escurridlo y echadlo en un bol hondo.
Usando el agua del arroz, colocad en el cestillo las zanahorias, los guisantes y las gambas. Ponedlos durante 10 minutos a una velocidad de 2 y temperatura Varoma.
Cuando termine el tiempo, sacad el cestillo, escurrid y echad todos los ingredientes junto al arroz.
Añadid también el jamón de York y la tortilla. Mezclad bien.
Uno de los platos más sencillos para cocinar y que podéis preparar de diferentes formas es el pollo. A mis hijos les encanta. Su carne es suave y buena, así que suelo hacerlo varias veces al mes, ya sea a la plancha, asado, al horno, frito, empanado… Además, es una de las carnes que más me gusta preparar ya que tiene poca grasa y es muy tierna.
En la receta que os traigo hoy preparo un pollo en pepitoria muy fácil de hacer y que no requiere demasiado tiempo. Lleva además huevo, cebolla y vino blanco, fundamental en la cocina si queréis que vuestros platos tengan un toque especial y riquísimo. Otro ingrediente que le añado son las almendras, que con todo el conjunto del plato, no podía quedar mejor.
Ingredientes
100 gr. de almendras tostadas
2 huevos
100 ml. de aceite de oliva
300 gr. de cebolla
3 dientes de ajo
1 pollo en trozos de 1 kg y 300 gr. aproximadamente
200 ml. de vino blanco
150 ml. de agua
Azafrán o colorante artificial
Un par de hojas de laurel
Un poco de pimienta
Preparación paso a paso
Poned las almendras en el vaso y programad 5 segundos a velocidad 5. Reservad.
Coged los huevos y separad las claras de las yemas.
Reservad las yemas y colocad las claras en el vaso. Programad 2 segundos a velocidad 4. Reservad también.
Ahora colocad en el vaso el aceite, la cebolla y el ajo. Trocead todo programando 3 segundos a velocidad 5. Bajad los restos que pudiera haber en la parte superior hacia las cuchillas.
Programad 7 minutos a temperatura Varoma y velocidad 2.
Echad el pollo una vez acabado el tiempo y programad 10 minutos a 100 º, velocidad cuchara y giro a la izquierda.
Ahora echad el vino, el agua, el azafrán, la sal, la pimienta, el laurel y las almendras reservadas. Programad 24 minutos a 100 º, velocidad cuchara y giro a la izquierda.
Colocad el cestillo para ayudar a evaporar.
Prestad atención para cuando queden 2 minutos de tiempo para añadir las yemas.
Una vez finalizado, echad el pollo en una fuente honda y poned por encima las claras que estaban reservadas.
Desde la ciudad parisina, hoy os presento este delicioso y sencillo bollo, el cruasán, que tan famoso hizo Audrey Hepburn en la película Desayuno con diamantes.
Es un bollo muy sencillo de elaborar (con la thermomix claro, que ya sabéis que de otra manera estoy más perdida que un pulpo en un garaje), que además podréis comer tanto solo, como con algo dulce (mermeladas, chocolates) o con algo salado (jamón york, lechuga y tomate…). Yo soy de las que opinan que si puedes hacer la bollería en casa mejor ¿no? (como los bollicaos caseros) para evitar la industrial. ¡Manos a la obra! o mejor dicho… ¡al cruasán!
¿Quién no ha dicho alguna vez que las mejores croquetas son las de su madre o las de su abuela? Una receta que jamás pasarán de moda, y es que no hay nada más rico en este mundo que las croquetas caseras. El problema es que su elaboración es farragosa y complicada, por lo que acaba por echarnos para atrás. Pero eso se acabó, ya no os tendréis que quedar con las ganas de prepararlas. Hoy os traigo una receta muy sencilla con la que jamás os tendréis que volver a preocupar de tardar mucho ya que en menos de una hora tendréis unas deliciosas croquetas a vuestro gusto.
El pisto es una de las recetas más clásicas desde la época de nuestras abuelas. Es el complemento perfecto para unoshuevos fritoso unas patatas fritas. Pero si os preocupa vuestro peso o tenéis problemas de colesterol, lo mejor es que los comáis con filetes de ternera, de pollo o de lomo adobado. Aún así, aquí os propongo un plato de pisto, filete, huevo y patatas fritas.
La Thermomix, esa compra/regalo/invento abandonado en el rincón de tu cocina mientras acumula polvo. ¿Te suena? ¡Pues nada de eso! Es hora de sacarle partido a este ayudante de cocina que se convertirá en tu mejor aliado. Hay muchas más recetas de las que puedas imaginar que, además de fáciles y rápidas, pueden prepararse con el mínimo esfuerzo. 3, 2, 1… ¡A la Thermomix!
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