Que gran país Argentina: fútbol, cerveza, cine, buena carne, buena gente,… en fin qué puedo decir, soy un enamorado de la cultura argentina. Así que intento estar en contacto con su cultura siempre que puedo. Uno de los sitios donde puedo disfrutar de este ambiente es en Clericó, un magnífico restaurante donde disfrutar de la carne Argentina.
Y como casi siempre pasa en esta tierra de la plata, de fuera vienen los que marcan la mayor tradición de este gran país. Y fue un belga-brasileño quien en 1888 fundó la fabrica de cerveza Quilmes, de la que vengo a hablaros hoy. Actualmente la marca cuenta con cuatro variantes:
Quilmes Cristal: la más antigua y favorita de los Argentinos. También es el sabor más internacional de la marca.
Quilmes Bock: mantiene la elaboración de una receta centenaria en donde se utilizan una serie de maltas diferentes para su elaboración. Una cerveza densa y con cuerpo, con un sabor muy tradicional.
Quilmes Stout: la cerveza negra de la compañía, fuerte y con cuerpo, destaca por su afrutado sabor, tal vez demasiado dulce para los paladares más rudos.
Quilmes Red Lager: de color rojizo y bastante amarga, es la ideal para los momentos más especiales. Es la más pequeña de la familia y tal vez la más fina y delicada. Una cerveza para saborear y disfrutar sin prisas.
Quilmes siempre ha contado con una publicidad muy destacada. Ya no sé si será porque en Argentina son muy buenos en esto de la publicidad o por pura fortuna, pero sus campañas han sido siempre de lo más original. Buscan un punto de humor muy atractivo, algo que se les ha dado muy bien, ironizando con todo y de todo. Como muestra, os dejo con este anuncio:
Una marca divertida y atrevida, con una cerveza de gran consumo que ha sabido ir adaptándose a los cambios de los tiempos e ir anticipándose a las nuevas costumbres. Un sabor para el gran público sin demasiadas complicaciones.
Así que a la espera del mayor de los clásicos del fútbol del país, un Boca Juniors contra River Plate, con una Quilmes muy fría en la mano, os dejo hasta la siguiente cerveza.
Seguir leyendoSí, a mí también se me quedó la cara un poco rara al escuchar que en México existían cervezas gays y lesbianas. Os pongo en situación. El otro día aprovechando que hizo algo de sol me fui a comer con mi amigo Álex, un compañero de clase mexicano que, por cierto, hace unos chiles rellenos que están deliciosos. Y estuvimos hablando, entre otras cosas, de curiosidades de allí. De por ejemplo esas chuches para niños que están cargadas de chile picante. Algo totalmente impensable en España. Lo más parecido que podemos tener aquí son los llamados “pica – pica”, pero no se acercan ni de lejos al concepto de picante.
Y cual es mi sorpresa cuando me comenta que hace poco han sacado unas cervezas gays. Incrédulo de mí, cómo puede una cerveza ser gay o lesbiana, todo se aclaró. La cerveza, obviamente, no es homosexual, ni puede serlo, pero está orientada a un público homosexual. Lo cual no deja de ser curioso. Y me puse a investigar.
En enero del 2011 Bodega 12 se arriesga a comercializar dos marcas exclusivas para el consumidor gay de México: Salamandra y Purpel Hand. Ambas se presentan como cervezas artesanales realizadas con 100% malta.
Salamandra se distingue por incluir en su fermentación un toque de miel, razón por la cual en la etiqueta podemos leer el curioso distintivo de ser una cerveza Honey Ale.
Mientras Purple Hand marca más el tono reivindicativo pues según se puede leer en la etiqueta de la marca, el nombre proviene de la represión que sufrió la marcha organizada contra los comentarios homófobos de un periódico de la zona contra la comunidad gay en 1969. Los empleados del periódico lanzaron tinta púrpura a los manifestantes y estos fueron dejando sus huellas por toda la ciudad en acto de protesta. Tal vez para darle nombre hubieran sido más relevantes lo que ocurrió también en los disturbios de Stonewall, pero desde luego no ofrecen una imagen con tanto juego. Y digo esto por que las etiquetas de ambas cervezas están preparadas para ser despegadas y usarlas como calcomanías.
Sin pasar dejando huella por el mundo de las cervezas por su sabor o elaboración, podemos ver como el marketing puede dar lugar a veces a ideas bastante originales con las que abrir un nuevo nicho de mercado.
Seguir leyendoEstoy seguro de que todos conocéis la gran variedad de vasos en los que se sirve la cerveza: desde el clásico vaso corto para la caña española, hasta la compleja jarra de cerámica con su tapita. Y luego, cada marca tiene su propio vaso para su propia cerveza que, aunque no lo parezca, siempre guarda relación.
Es cierto que el tipo de vaso afecta y mucho a cómo quede la cerveza tras servirla. Por ejemplo, aunque no lo creáis, el vaso influye en la espuma (ya sabéis que una cerveza sin espuma no es cerveza) o en la fuerza de la cerveza. Pero os lo voy a explicar más concretamente con algunos casos:
Vaso de Pinta: es ideal para cervezas de tipo Ale Porter y negra o Stout. Se trata de un vaso con cierta conicidad en su boca para favorecer la creación de la espesa espuma que caracteriza a estas cervezas. La imagen más típica de este tipo de vasos es el de una buena cerveza Guinness.
Jarra: ideales para cervezas de tiro. Con un gran cuerpo ancho y caracterizadas por una asa grande cuya función es impedir que el calor de la mano caliente la cerveza. Las jarras están especialmente indicadas para cervezas ligeras que se han de tomar muy frías.
Flauta: es el típico vaso para copa de champán. Puede resultar demasiado estiloso para la cerveza pero, sin embargo, mantente muy bien la burbuja. Es el vaso perfecto para las cervezas muy gaseosas y afrutadas.
Tulipa o Whistle: de fondo esférico y pequeño y de boca ancha y recta, es ideal para las cervezas Ale, pues gracias al estrechamiento del vaso se retrasa el calentamiento y favorece la creación de burbujas. El tipo Whistle es la Tulipa modificada para asemejarlo a la flor nacional de Escocia.
Cáliz: tal vez este sea mi favorito. Son copas anchas especiales para servir cervezas espesas en los que podemos dejar que la espuma crezca por encima del borde. Os permitirá, así, un disfrute total de los aromas, el color y el cuerpo de la cerveza.
Vaso Stange: ideal para las lager. Se trata del clásico vaso de tubo. Os recomiendo utilizarlo con cervezas delicadas pero tened cuidado, pues la espuma crece muy rápido en este tipo de vasos.
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Es conocido el beneficio de tomar una copa de vino al día ¿Qué hay de la cerveza y por qué apenas se habla de los beneficios de tomarla? Pues aquí, como buen defensor de la cerveza que soy, os voy a decir los beneficios de tomar cerveza. Sé que en algún que otro post os he dado ya nociones de cuáles son, pero vamos a especificarlas.
Os voy a hablar en general de los beneficios que tiene, de su alto contenido de hierro y otras vitaminas. Pero voy a hacer referencia especial a una cerveza en particular, considerada como el orgullo irlandés y que a mí me encanta: la cerveza Guinness.
Cuáles son sus beneficios
Científicos de la Universidad de Wisconsin han demostrado que el consumo de una pinta de esta cerveza al día hace el mismo efecto que una aspirina, pues evita que se formen trombos en la circulación sanguínea. Se ha demostrado además que estos beneficios no eran iguales que si se consumía cerveza rubia. Por lo visto, esta cerveza tiene una serie de antioxidantes de los que otros tipos de cervezas carecen. También evita que se formen trombos en las arterias ya que hace disminuir el colesterol localizado en las mismas.
Eso sí, pese a la carga de anticoagulantes de esta cerveza, y de su aporte de otros minerales o antioxidantes, es necesario decir que hay que tener moderación con su consumo, dada su gran cantidad en alcohol.
Características de la cerveza
La cerveza Guinness es una cerveza con cuerpo, que hablando ya de otro tipo de propiedades diferentes a las conocidas y los beneficios que tiene tomarla, además cuenta con la ventaja de que al ser muy densa quita el apetito rápido, con lo que puedes tomar una cerveza negra y te quitará el hambre durante al menos unas horas. Con esto no quiero decir que os hinchéis a beber cerveza sin haber comido antes, pues tiene un alto grado de alcohol. Así que tened cuidado y como todo, hacedlo con moderación.
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¿Sabíais que está comprobado que el consumo de cerveza reduce el colesterol y retrasa el envejecimiento? Os preguntaréis: ¿Y cómo es posible que sepamos todo esto? Pues porque ahora resulta que se ha demostrado que el lúpulo de la cerveza reduce el colesterol y retrasa el envejecimiento, aunque, sintiéndolo mucho para los amantes de la cerveza, para que este efecto sea posible no puede consumirse en exceso y desde luego, tiene que ser cerveza sin alcohol, así que olvidaros de beber Guinness porque sí.
Los beneficios de la cerveza son muchos, pero la verdad es que los que más me han llamado la atención son de los que os hablaré en este post: el del control del envejecimiento y el colesterol.
El lúpulo el gran causante de este proceso
El lúpulo es un ingrediente que, como muchos sabréis, da a la cerveza ese sabor y el aroma amargo tan característico que adoramos los cerveceros.
Es, junto con la malta de cebada, una de las plantas que funciona como ingrediente principal de cualquier cerveza. Según un estudio realizado por la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedca) y por la Universidad de Valencia, el lúpulo tiene beneficios como el de la disminución de los niveles de colesterol y triglicéridos, gracias a su acción sobre el metabolismo oxidativo.
La investigación demostró que llevando una dieta homogénea y equilibrada y consumiendo cerveza sin alcohol (haciéndolo de forma moderada), se reduce el colesterol (las personas que tenían el colesterol alto consiguieron reducirlo hasta en un 6%).
¿No os dan ganas de tomaros una cervecita?
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Un fin de semana más. El mejor momento para tomarse una cerveza con los amigos y descansar, ¿no os parece? Tanto si os apuntáis a ultimar las terracitas, como si preferís tomarlas en un local cerrado, aquí os dejo algunas recomendaciones.
Ya os he hablado de la gran cantidad de beneficios que tiene beber cerveza, además, claro está, de la cantidad de hidratación corporal que recibe vuestro cuerpo. Eso sí, hay que tener clara una cosa: si es beneficioso tomarse una caña al día, también es necesario que se haga con moderación si no queréis aumentar la ingesta de calorías.
Mucha gente piensa que beber cerveza en gorda y sí, no os voy a engañar, tiene calorías, pero en muchas ocasiones el aumento de calorías no solo viene por la propia cerveza, sino por aquello con lo que la tomamos: no es lo mismo tomar una cerveza con unas patatas que con unos crudités (una combinación de verduras absolutamente deliciosa). Tened en cuenta, sobre todo, que las tapas que suelen ofrecer en los bares son de alto contenido calórico, por lo que si podéis elegir, pedid siempre alguna verdura, o más fácil aún, contened las ansias de comer. Luego no me culpéis a mí, ¿eh?
¿Qué engorda?
Pero si nos centramos solo en lo que bebemos, es obvio que las cañas que pedimos combinadas con limón suele tener unas altas cantidades de calorías, ya que el limón suele ser una bebida fundamentalmente azucarada. Con lo que si pedís una caña sin el refresco, mejor. Además de estos azúcares, pensad también que añadís más burbujas que contribuyen a hinchar nuestro cuerpo, otro añadido que hace que os hinchéis más de lo debido. Así que, por ejemplo, si deseáis pedir una cerveza con limón, que al menos sea sin gas (tranquilos porque el sabor no empeora). Y si encima podéis conseguir que también sea light, mucho mejor.
Otra de las principales causas de que la cerveza engorde es, por supuesto, su componente en alcohol, que no es nada recomendable para el organismo. Así que sino sois excesivamente exigentes con la cerveza seleccionadlas sin alcohol o cervezas light, cuya graduación de alcohol no suele superar los 6º, podréis mantener a raya esos kilos de los que tanto os preocupáis.
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Para aquellos amantes de la cerveza que les da un poco de cosa consumirla con asiduidad por miedo a los michelines que puedan aparecer en la “barriguita”, la industria cervecera ha creado una cerveza que “evita”, o al menos lo intenta, que cojamos esos kilitos de más.
En mi humilde opinión creo que esta cerveza va dirigida especialmente al público que no quiere renunciar a una cerveza y conducir después, ya que además cuenta con menor graduación. Por lo que se ha convertido en un buen sustitutivo de las cervezas sin alcohol, consumidas mayoritariamente para aquellos que además quieran guardar la línea y quieran acompañar a su rodaballo con gambas, o cualquier otro plato light.
Sea exagerado o no, la verdad es que si se acaba consumiendo demasiada cerveza, es probable que se acaben teniendo unos kilitos de más. Así que si no queréis tener que pasar en el gimnasio más tiempo de la cuenta, esta es una alternativa (aunque su sabor, como pasa con todo lo light, no sea especialmente delicioso).
Nacimiento de la cerveza
Desde Estados Unidos ya se venía consumiendo este tipo de cerveza, llegando hasta el 50% de producción cervecera de todo el país. De ahí que Heineken, a través de la marca española, decidiera introducir este mismo concepto aquí en la península.
La Cruzcampo Light fue sacada al mercado hace aproximadamente dos años y medio por la casa Cruzcampo, una de las más famosas marcas en España, como ya sabréis. Esta casa fue la primera en sacar al mercado una cerveza caracterizada como producto light. De todas formas siempre es bueno que haya muchas alternativas en el mercado de la cerveza para diferentes tipos de persona (para los que les gustan los sabores amargos, fuertes, dulzones y también, como en este caso, para aquellos que quieren cuidarse).
¿Y cómo se supone qué es?
La cerveza tiene 28 kilocalorías por cada 100 mililitros, lo que además conlleva que tenga una graduación alcohólica mucho menor (2,4º).
Esta cerveza, según datos de la propia marca, aporta un 30% menos de calorías que una Cruzcampo original o que cualquier otra cerveza, pero claro, como os decía antes, también conlleva que tenga menos sabor. Para los que no bebáis cerveza con asiduidad, es ideal si queréis cuidaros.
Seguir leyendoYa os comenté que era hora de cambiar el vino por la cerveza en las comidas pero obviamente no os dije cómo hacerlo. Así que no os preocupéis porque aquí he conseguido, por fin, una serie de claves para poder aconsejaros con qué comidas podéis combinar la cerveza.
Aunque no existen reglas exactas para tomar una cerveza con un plato o comida determinada, sí que es verdad que cuando vas probando, ves que combina mejor con algunos platos.
El objetivo principal que tienes que tener en cuenta es no combinar comidas con cervezas demasiado fuertes, ya que puedes hacer que su cuerpo e intensidad hagan perder las propiedades de la propia comida.
Por ejemplo, la
s rubias, como las cervezas alemanas Lager, suelen ser un complemento perfecto para comidas picantes y muy especiadas. Todo lo contrario le ocurre al vino en este caso, ya que queda reducido por el sabor del picante.
La cerveza también viene muy bien para acompañar ensaladas o boquerones, es decir, platos de alto contenido en vinagre. El dulzor de la malta complementa la acidez del vinagre y el amargor del lúpulo provoca una buena combinación entre lo dulce y lo agrio. Si se combina, el sabor de la cerveza normalmente sale reforzado.
¿Y los tipos de cerveza?
Una lager malteada o una ale más densa combinan a la perfección con alimentos ahumados, tanto de carne como de pescado, aunque no dejés de probarla con una ensalada de lentejas con salmón ahumado. Mientras, las cervezas de trigo y las pilsen son muy adecuadas para los platos de pescado y marisco.
Las cervezas negras son ideales para tomar toda clase de quesos fuertes. Es más, me atrevo a decir que son la combinación perfecta. ¡Probadlo!
Resumiendo. En este post os he dado algunos de los mejores ejemplos para tomar cervezas con determinados platos, pero la verdad es que os corresponde a vosotros ir descubriendo las mejores mezclas. Tened claro que no puede haber una cerveza que tenga el sabor del propio plato (lo mismo sucede con el vino), sino que sea un complemento que le mejore el sabor.
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Esta vez nos vamos a tierras rusas para probar la cerveza líder en el mercado ruso: la cerveza Baltika, marca fabricada por la casa de Baltika Breweries.
Esta variedad empezó a producirse por el año 1994 a base de agua pura, levaduras especiales y el conocido lúpulo inglés (variedad de esta planta que hace que la cerveza tenga un sabor muy intenso).
Cómo es la cerveza
La Baltika Porter Nº6 es una cerveza negra no tan buena como la Guiness irlandesa, pero que en poco tiempo ha logrado convertirse en todo un orgullo nacional. Está elaborada con diferentes tipos de malta muy tostada. De ahí que tenga un sabor de lo más peculiar.
El lúpulo con el que os comentaba antes que está hecha, es una planta que se obtiene de las flores que con unos ácidos favorecen la actividad de la levadura. Le da toques amargos, aromáticos o mixtos. Pero todo depende de la forma en que tuesten la cerveza.
Esto es lo que provoca su sabor intenso a malta, que le da un cierto toque también a regaliz negro (para que os hagáis una ligera idea del sabor que tiene) que la hace ser mucho más dulce en comparación con el resto de cervezas negras del mercado. Su estructura es consistente y la espuma abundante (al igual que la Guiness).
Su contenido en alcohol es alto, 7%, y cada botella contiene aproximadamente ½ litro, así que no os paséis con los botellines.
El orgullo nacional
Es sin duda la empresa cervecera de Rusia que más exporta en todo el mundo, llegando incluso a estar presente en nuestros días en cerca de más de 50 países.
La empresa elabora una gran variedad de cervezas. Así que si queréis probarlas, entrad en su página web Baltika Breweries y la siguiente vez que queráis probar una cerveza de la misma marca, podréis simplemente dar el nombre. Yo al menos os recomiendo de momento esta (sobre todo si sois de los que no os van las cervezas amargas), ya que es bastante baratilla.
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