Los útiles más inútiles de una cocina

Estoy convencida de que en cada familia hay por lo menos una persona con el síndrome de Diógenes bastante desarrollado. ¿Quién no convive o ha convivido alguna vez con el clásico recopilador de entradas de cine? Pues, después de mucho indagar y observar distintas cocinas, me he dado cuenta de que éstas son el mejor caldo de cultivo para estas obsesiones comprodetodoyloatesoro. Seamos sinceros, ¿quién no se ha sentido alguna vez atraído por la donutera o la muffinera? ¿no atesoráis un cortador de manzana o algún molde para huevo frito en vuestras estanterías?

Tendemos a buscarle una utilidad a todo lo que llama nuestra atención y bajo el pretexto de “Con esto seguro que algún día puedo hacer…” convertimos nuestras cocinas en pequeñas grutas en las que, al entrar, parece que se te va a echar todo encima. Pero así es la vida, y con el boom gastronómico que estamos viviendo cada vez hay más personas que se entregan a las bondades de los utensilios como los súper robots de cocina, que nos venden como la varita mágica para conseguir platos como los de Arguiñano en un pispás. Lo que pasa es que luego ni tenemos esos platos, ni sus fantásticos chistes. Aunque siendo sinceros, el  cocinillas que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

Toda esta reflexión empezó cuando vi colgado de la pared de la cocina de mi tía un vaciador de aguacates que, por supuesto, tuve que preguntar qué era antes de seguir indagando. Desde ahí empecé a curiosear más por la web y en algunas tiendas y aquí os traigo una primera recopilación de trastos absurdos que os recomiendo que no compréis nunca a no ser que queráis limpiar más polvo en casa.

1. Vaciador de aguacates

Es aquel artilugio que usándolo se desaprovecha más carne del aguacate que si no lo utilizáramos. Cuando esta fruta está bien madura la piel sale prácticamente sola y, para los que quitarle el hueso sea una tarea titánica sólo tres pasos: coger una puntilla, clavarla en el hueso, tirar. Y, ¡plof! saldrá como arte de magia. Eso sí, a todos aquellos que no hayan descubierto los cuchillos, les recomiendo encarecidamente su compra.

 

 

2. Máquina para hacer croquetas

Si eres de esos a los que les gustan las croquetas de la densidad del cemento esta es tu máquina. Y es que sólo veo posible que esto fucione si tienes una bechamel que no se comería ni Alberto Chicote en Pesadilla en la Cocina. Ya hablamos en Mamá, ¿por qué mis croquetas son como balines? de cómo deberíais cocinar la masa y luego manejarla, que no se os van desgastar las manos, bonitos.

3. La racletera

De los mismos creadores de la famosa sandwichera (de escaso uso si tenemos una sartén en casa, cosa que os aconsejo por vuestro bien y el de la humanidad de los huevos fritos) llega a nuestras casas la súper útil racletera. Porque… ¿verdad que todos coméis raclette por lo menos una vez a la semana?

4. La brownietera

Como no teníamos suficiente con la sandwichera, la racletera, la muffinera y la donutera…¡también nos ha conquistado la brownietera! No me quiero imaginar la cara del pobre que, teniendo la colección completa, no haya podido hacerse con esta por falta de espacio vital en la cocina. Muy útil si queremos conseguir unos brownies de consistencia mazacoteril que no se coma ni el perro.

5. El kiwi-guard

Amantes del kiwi, hoy estáis de enhorabuena. Aquí os presento este fantástico y mega útil guardador de un kiwi, con su cuchara cortadora incorporada. Ya no tendréis que preocuparos de conseguir una bolsita de plástico o un tupper porque por más de 6 veces del valor de éstos tendréis el aparato perfecto. Ese que usaréis una vez en vuestra vida. Como mucho.

6. Envases para cebollas, tomates…etc

Intuyo que el que dio con estos plastiquitos tenía que ser ingeniero o, por lo menos, amigo del inventor del kiwi-guard. Y si eran amigos no se dejó asesorar muy bien porque el diseño de estos tiene pinta de ser de la china más recóndita posible. Ni son herméticos ni graciosos. Y, por supuesto, mucho más caros que un trozo de papel film.

7. Pinza para albóndigas

Si no tenéis los cajones demasiado llenos, os recomiendo que vayáis a comprar ahora mismo unas pinzas como estas. Serán muy útiles para hacer los 500 kilos de albóndigas que soléis hacer al año, sobretodo si queréis haceros llagas en las manos. Aunque no me imagino a Paris Hilton sin ellas, este es el típico utensilio que en vez de facilitar la tarea la complica todavía más. Si es que donde estén las manos…

8. Quita grasa magnético

¿Cansados de la liposucción tradicional? Con este quita grasas se la harás directamente a tu comida, para que luego no tengas que ser tú el que pase por el quirófano. Yo pensé que después del cortador Nicer Dicer la Tienda en Casa ya había inventado todo, pero después de ver esto me he dado cuenta que no.

9. Guante pelapatatas

Esto está especialmente diseñado para todo aquel que no tenga un pelador de patatas de verdad o, en su defecto, cualquier cuchillo decentemente afilado. Pensándolo bien, es una buena práctica aprender a dar masajes a las patatas, luego que cada uno lo extrapole a lo que le apetezca.

10. Extendedor de mantequilla

Si sirviera para las tostadas me parecería el súmmum de los cacharros de cocina pero dado que sólo siver para superficies curvadas creo que se podría incluso catalogar en la lista de artilugios sexuales mucho antes que el la de los gadgets. Todo es buscarle la utilidad al tema…

Y vosotros, ¿tenéis algún trasto que la cocina que jamáis hayáis usado? 

 

 

11 comentarios sobre:
“Los útiles más inútiles de una cocina”
  • Pues yo la raclette la uso mucho, la verdad. Sí, tengo sartenes, pero de vez en cuando apetece hacer cenas un poquito más especiales, y la raclette ayuda. Puedes ponerla en la mesa e ir haciendo carne o el queso mientras compartes una botella de vino y charlas con el otro.

    • Reconozco que la Raclette la he comido alguna vez, pero por muy potente que sea, solo la veo utilidad para derretir el queso. Echamos tantas cosas encima de la plancha que nunca logra la temperatura correcta para dar el punto óptimo a la carne por ejemplo. O se queda cocida, o tienes que dejarla hasta que está dura. Dame trucos …

      • Yo tengo una de Lidl, baratita, y que deja la carne perfecta. Tiene varios niveles de temperatura y permite hacer la carne al punto que quieras. Sin ir más lejos, la semana pasada la usamos para unos solomillos estupendos. La pones en el punto 3, el intermedio, para que la carne no se haga ni muy rápido ni muy despacio. A mí me gusta al punto y a mi pareja más bien hecha, y puedo decirte que así queda perfectas para ambos.

        • Gracias por el apunte. La verdad, tendré que investigar más. A las que me han invitado, el pobre aparato no daba más de si y yo creo que ese es el problema. Nos liámos a echar cosas encima a lo bruto como si fuera a acabarse el mundo …

    • Todos estos trastos tienen un poder de atracción brutal ¿verdad?
      Yo me quedo muchas veces hasta las tantas embelesada con la Tienda en Casa. No compro nada, pero debo reconocer que las promos deben ser desarrolladas por los servicios de inteligencia de algún país … jajajaja

  • Jajajaja qué bueno el post!!! me he quedado muerta con el quitagrasas magnético!!! OMG!!!

    Yo sumo a la lista un plato como de cerámica como con pinchitos que nos trajo mi madre de Cuenca y que supuestamente sirve para rallar ajos… pero que en realidad los destroza y no se puede aprovechar nada!!! así que está en el fondo del cajón… porque como encima fue un regalo, nos da pena largarlo!!!

  • Hola! Yo a la racletera sí la uso. Al menos una vez cada dos semanas la utilizamos en casa y, desde mi punto de vista, con ningún otro “aparato” puedes preparar raclete, ya que la auténtica debe hacerse con la racletera.
    Al igual que la fondue….no puedes sustituirla por nada.
    Feliz lunes!

  • tengo varios de esos cacharros inutiles, entre ellos el robot que cocina al vapor que lo retire a los tres dias de comprarlo… tambien tengo la panificadora de lidl… y no he conseguido que mi gente se coma ni uno de los panes que he hecho, pero eso si, como amasadora es estupenda… porque la dejas amasando y cuando vuelves a casa despues de hacer cualquier cosa… tienes la masa a punto levada y todo… es maravillosa para hacer salsa de tomate o mermeladas…….

    • Madre mía, el Lidl, yo creo que esta gente tiene convenio de colaboracion con los de La Tienda en Casa. Además, igual te venden una panificadora que un Chandal para el cole de tus hijos. Que poder de diversificación. :)

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