Tamales de elote, y la realidad de una Guatemala gravemente afectada por la sequía

8. Clara comiendo tamales en El Jute  - Guatemala 2018

Nunca me hubiese imaginado que en Guatemala – y en algunos países colindantes de Centro América – existiese una zona denominada como “Corredor Seco”. El nombre en sí ya es una declaración de intenciones que pude constatar en mis días allí, donde viajé de la mano del Programa Mundial de Alimentos para conocer la situación de cientos de familias gravemente afectadas pero sobretodo la importancia del trabajo de las acciones pro-resiliencia que está llevando allí la organización con el compromiso de dar voz al hecho de que hay mucho por hacer todavía.

Tamales de Elote

Guatemala me cautivó por su gente, por su carisma, por su variedad orográfica y por su riqueza gastronómica pero también me asustó por lo devastadora que ha sido la sequía en los últimos años y por la voraz incultura y falta de conocimientos de muchos de sus pueblos, imposibilitados por las condiciones que les rodean casi a creer en un futuro mejor. En este vídeo podréis entender un poco más de mis días allí:

El PRO-ACT, busca rehabilitar los ecosistemas degradados para mejorar la productividad de la tierra y la seguridad alimentaria y que así las poblaciones sean menos vulnerables ante las crisis climáticas; y todo ello no sólo poniendo medios sino haciendo una cosa que yo considero infinitamente más importante, la capacitación. Tras conectar con varias aldeas el mensaje que recaló más profundamente en todas fue esa palabra pues que la gente de las aldeas de El Jicaral, El Jute, El Paraíso o Tecuiz haya aprendido a vacunar o a elaborar sus propios abonos o fertilizantes son medios que les permiten pensar en un futuro mejor.

11. Clara molcajete, El Jute - Guatemala 2018

Gastronómicamente, y a pesar de la escasez provocada por campos totalmente arrasados de maíz y frijol, he encontrado una Guatemala llena de tamales, emapanadas y sopas, de vegetales autóctonos maravillosos como el chipilín y de guisos a fuego lento con mucho sabor.

Proceso de molienda del maíz

Proceso de molienda del maíz

Conectar con estas realidades me hace ser consciente y tener los pies en la tierra: hay mucho que hacer y lo que nosotros consideramos como “normal” para muchas personas en el mundo es inimaginable. No me puede hacer más feliz compartir momentos alrededor de la cocina con los guatemaltecos, observando sus costumbres, y convirtiéndonos en iguales frente a la lumbre. Descubrir la miel recién retirada de los panales que el Programa Mundial de Alimentos ha instalado en El Paraíso para que su población pueda tener una nueva forma de vida ha sido casi revelador: si tenéis la ocasión de probar la miel directamente de ellos, 100% natural, alucinaréis.

Aldea El Jicaral

Aldea El Jicaral

Además, en mis días en Guatemala, conocí lo tremendo de vivir a dos horas caminando de la primera población capaz de surtir algo de comida o medicamentos – a través de caminos casi intransitables – como es el caso de El Jicaral, me dieron a probar unos deliciosos tamales de frijol y chipilín o de elote en El Jute que aquí os dejo la receta para que todos preparéis en casa y alucinéis un poco con sabores completamente diferentes, y me di cuenta de la importancia de que gente gravemente afectada por el cambio climático haya tenido la oportunidad de aprender cómo sobrevivir a pesar de él.  Hay mucha culturización necesaria todavía, mujeres que muy jóvenes son madres y que en muchas ocasiones, por considerarlo de menos, evitan dar el pecho a sus hijos creando desnutrición.

Con el grupo que está aprendiendo a utilizar las redes sociales para contar sus historias

Con el grupo que está aprendiendo a utilizar las redes sociales para contar sus historias

Hay mucho que me dejo en el tintero, por supuesto, pero la emoción y la gratitud de los guatemaltecos hacia un programa que les está salvando la vida y, sobretodo, les está haciendo creer en un futuro mejor es inconmensurable. Todavía hay mucho que hacer aunque ya es mucho lo que se ha hecho y, lo más importante, es que todos debemos ser más conscientes de ello.

Secando maíz

Secando maíz

Esta receta de Tamales de Elote os servirá para que os acerquéis un poco más a este precioso país. Estos pastelitos a partir de maíz son la versión dulce de los clásicos tamales y se suelen tomar tanto a la hora del desayuno como de la merienda con un poco de leche, por ejemplo. Son sedosos y tiernos y se cocinan dentro de la propia hoja de maíz que le regalará un sabor característico y muy especial. Los que a mi me prepararon en El Jute me parecieron simplemente maravillosos, ¡os animo!

Tamales de Elote
Serves: 10
 
Ingredients
  • 10 mazorcas de maíz blanco (elote), o en su caso amarillo que en España es más fácil de encontrar
  • 150ml de leche
  • 350gr de mantequilla
  • 30gr de azúcar
  • una pizca de sal
  • un poco de levadura química (de bizcochos)
Instructions
  1. Quitamos las hojas del maíz y las reservamos.
  2. Desgrana el maíz y tritúralo junto con la leche y la mantequilla derretida, muy muy muy bien. Agrega entonces el azúcar y el polvo de hornear y la pizca de sal.
  3. Cuece ligeramente las hojas de maíz para que sean maleables.
  4. Rellénalas con la mezcla de maíz que has hecho y cierra creando paquetitos.
  5. Cocina los paquetitos en una vaporera durante 60 minutos aproximadamente.

Miel en El Paraíso - Guatemala

 

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