Dónde comer (y qué ver) en Tokyo

Comer en Tokyo - Soba para desayunar

Comer en Tokyo – Soba para desayunar

La gastronomía japonesa, igual que la española, tiene un sinfín de recetarios, estilos de cocina y platos icónicos y la realidad es que Japón rezuma comida por todas partes. Hay para todos los gustos y también para todos los bolsillos y es que si una cosa es clara es que para ellos comer es algo clave y no lo dejan al azar. 

Ante todo, hay cuatro aspectos que destacaría que me han sorprendido durante el viaje: 

  1. La calidad de la comida preparada que puedes encontrar por todas – sí, todas – partes. Sándwiches, bandejas tipo Bento rellenas de cosas, onigiri, ensaladas, platos preparados… Nos dan mil vueltas. Es alucinante que en las plantas bajas de los centros comerciales suele agruparse esta comida para llevar y los pasillos se atestan de gente comprando. ¡Me quedé con las ganas de llevarme algo en más de una ocasión! 
  2. La vastísima oferta gastronómica tanto a pie de calle como a lo alto y a lo bajo. Hay miles de restaurantes en Tokio y lo mismo pasa con Osaka. 
  3. La especialización de los restaurantes: en un sitio comes sólo anguila, en otro sólo tempura, en otro sólo carne, en otro sólo ramen… eso sí, son una absoluta locura. Obviamente hay sitios con muchos platos en sus cartas pero generalmente siempre englobados en una categoría. 
  4. Las panaderías que hay por todas partes dan mil vueltas a las típicas cadenas que tenemos en España, y en Japón son cadenas también pero a otro nivel. Masas delicadísimas, infinitas variedades súper logradas, hojaldrados perfectos de buena mantequilla y rellenos de mucha calidad tanto en dulce como en salado. Las cadenas generalizadas son fiables: Andersen, Maison Kaiser, La Vie de France… por supuesto mejora aún más si buscáis direcciones concretas, que hay a millones como Levain Bakery, 365 Jours o The City Bakery. 

Dicho esto, muchos me han preguntado si comer en Japón es caro o barato y la respuesta no puede ser otra: depende.  Las bebidas son caras, la cerveza de tercio más barata no baja de los 4€, los refrescos rondan os 3€ y el vino está completamente disparado a favor del Sake, que es bastante asequible a no ser que se opte por probar uno especial. Lo maravilloso es que en todas partes sirven jarras de agua del grifo de forma estandarizada y en muchos de ellos té frío o caliente gratis. Personalmente durante el viaje hemos solido beber Sake, alguna cerveza y nos hemos abonado a dos refrescos: la soda de yuzu y el Ginger ale. 

¿Cómo hemos elegido los restaurantes? Sobre la marcha y en función de las zonas que queríamos conocer y recorrer salvo en algunas ocasiones que recomendaciones de gente que ha estado varias veces en Japón nos han hecho coger el metro o caminar explícitamente para ir a algún restaurante. Sí, no ha sido nada profesional pero es que estábamos de vacaciones, y queríamos hacerlo así porque normalmente paso la vida buscando sitios para comer/cenar/desayunar. Y se puede comer MUY bien en Japón de esta manera. Dicho esto, voy a dividir esta “guía” gastronómica en tres tomos para que sea más manejable. Uno para Tokyo, otro para Kyoto y otro para Osaka, Takayama y Kanazawa.

Tonkatsu en Tokyo

Tonkatsu Yamabe – Ueno (Tokyo)

 

Parte I.  TOKYO

KATSU – rebozados

Nada más dejar las maletas en el hotel de Tokio buscamos algún sitio donde comer cerca, guiándonos por Google con recomendaciones cercanas bien valoradas, mirando las fotos y contrastando en otras webs; una práctica que hemos realizado varias veces y la mayor parte de ellas con mucho éxito, todo hay que decirlo. La sensación tras esto es que también nos sacan ventaja en ello.

Lo que encontramos para comer en Tokyo por primera vez fue un sitio especializado en Tonkatsu, una preparación muy popular a lo largo de todo el país que consiste en crujientísimos rebozados de cortes de cerdo que en su interior quedan ultra jugosos. Y cuando digo ultra es que es algo verdaderamente sorprendente. 

El sitio en cuestión se llama Tonkatsu Yamabe (とんかつ山家) , es diminuto pues consiste únicamente en una barra para 16 personas  rodeando la cocina y fue nuestro primer contacto con las colas. Ellos salían cada poco a ordenarnos incluso en la posición que teníamos que estar y al pasar dentro hacíamos otra cola pero ya sentados en un banco, donde nos tomaban comanda para agilizar el servicio. Sólo había posibilidad de elegir entre dos cortes de cerdo diferentes, un plato mixto con pescados y cerdo y también la posibilidad de añadir ostras dentro de unos menús que llegaban con col rallada, boles de arroz blanco y sopa de miso; que es como se suelen servir siempre estos rebozados que emplean panko (ese pan rallado japonés mucho más grueso). 

Qué ver: la zona de Ueno es agradable y merece la pena sobretodo por el paseo por su parque (el más grande de la ciudad) donde hay que ver el santuario de Toshogu sí o sí aunque hay muchísimas cosas dentro. Después será genial ir a la zona del mercado de Ameyoko. 

Gyukatsu Motomura - Ternera japonesa empanada

Gyukatsu Motomura – Ternera japonesa empanada

Muy recomendable es Gyukatsu Motomura (fuimos a su delegación de Harajuku) donde sirven en un minúsculo local al que se accede bajando unas angostas escaleras un plato únicamente. Se trata de un grueso filete de vaca japonesa empanado (no con panko, sino más parecido a nuestros empanados) absolutamente delicioso, con una alta infiltración grasa y mucho sabor, que recomiendan terminar sobre una plancha caliente porción a porción. El menú consiste en ensalada de col, una riquísima ensalada de patata, una especie de blandiblú que llaman “yam” y que podéis suprimir tranquilamente, una crema de huevas de bacalao, arroz, sopa y encurtidos por unos imbatibles 18€. Ojo porque las colas se hacen fácilmente, como en casi todas nuestras intenciones de comer en Tokyo, nosotros fuimos a “almorzar” a las 12 y no tuvimos que esperar pero cuando nos fuimos la fila era larguísima. 

Qué ver: llegar en metro a Harajuku es perfecto si tenéis activado el Japan Rail Pass porque está dentro de la Yamanote Line que está incluida en el abono. Por la zona hay mucho que ver y por supuesto lo primero es el Templo Meiji, dentro del parque de Yoyogi. Después el paseo por la calle Takeshita (de esas calles frikis que   para terminar caminando en un agradable paseo hasta Shibuya y alucinar con todas las tiendas que hay, tanto a pie de calle como hacia arriba, porque en Japón se estilan mucho los negocios en plantas superiores. 

Unagi en Irokawa

Unagi en Irokawa


UNAGI – Anguila

Mi amor por la anguila ha aumentado en Japón pues he descubierto que aquí la elevan a los altares de una forma delicadísima, sutil, cremosa y con ese punto de umami final que hace que quieras más. La sirven en locales especializados para ello, con su propia parrilla en la que Lacan las brochetas y donde es lo único que ofrecen. Para ello Irogawa (色川) es una gran elección. Vuelve a ser un sitio minúsculo pero podrás esperar turno en el tatami del fondo (recordad que hay que quitarse los zapatos antes de subirse a uno) hasta que quede algún hueco. Sirven sólo la anguila sobre una caja llena de arroz y al lado encurtidos y un bol de sopa. Como extra se puede añadir una brocheta de hígado de anguila con la que decidimos aventurarnos y descubrimos un sabor amargo y potente, no apto para todos los paladares. El plato de anguila cuesta aproximadamente 28€ con todo lo anterior incluido, y no tienen otras bebidas más que el té que te sirven nada más sentarte y agua. 

Qué ver: estamos en la zona de Asakusa, el “centro” más antiguo de Tokyo por el que pasear es una gozada. Las casas más antiguas de madera se entremezclan con los enormes edificios y se respira un poco de paz dentro de todos esos centenares de personas. El templo Sensoji es una parada obligatoria y llena de turistas  y desde esa zona es perfecto hacer el paseo hasta la calle Kappabashi, donde se encuentran todas las tiendas de cuchillos y otros utensilios de cocina. 

Chicken white special ramen - Ginza Kagari

Chicken white special ramen – Ginza Kagari


RAMEN

¿Quién no se vuelve loco por un buen tazón de Ramen? Esa sopa profunda, untuosa, cuyo caldo casi conlleva un ritual es uno de los platos más consumidos en Tokyo, ciudad que se ha hecho famosa por toda la variedad y calidad de estas sopas. 

GINZA KAGARI

Un ramen de pollo que os cambiará la vida será el de Ginza Kagari Honten, otra vez un pequeñísimo local alrededor de una barra donde únicamente sirven ramen de pollo y una versión en frío de Tsukemen con carne de cerdo. El ramen de pollo especial es sin duda el ramen más especial que he comido nunca. El caldo es untuoso hasta más no poder, con un fondo que apetece más y más y se puede elegir entre el blanco o el que tiene soja añadida, un poco más potente, pero ambos con el añadido original de esos tomates cherry, calabaza asada, dumping de pollo y alguna que otra verdura más. Por cierto, el huevo es perfecto. Lo único que podréis añadir a la comanda será un bol de arroz con pollo sopleteado y mantequilla o un bol de arroz con una especie de roast pork hecho a baja temperatura muy rico. Aunque ambos son prescindibles. Beberéis agua o cerveza. Y os generará necesidad de volver como hicimos nosotros la noche antes de volvernos a España. Cada Ramen de tamaño grande cuesta 13€ aproximadamente. 

Qué ver: la zona de Ginza es la más glamurosa y cara. Coches únicos en las calles, las mejores tiendas y todo el elitismo nipón reunido en un mismo barrio. 

El Ramen de Ichiran y su plato extra de cerdo asado

El Ramen de Ichiran y su plato extra de cerdo asado

ICHIRAN RAMEN

Una cadena muy pero que muy interesante es Ichiran Ramen, extendidos por todo el país y siempre con cola en su puerta. También sirven únicamente una variedad de ramen de cerdo que se puede personalizar a gusto del cliente (más o menos picante, potente, salado, con ajo…) que se paga en la máquina de tickets de la entrada para posteriormente acceder a unos “comederos” separados individualmente. Algo muy raro, pero el ramen está muy rico. 

Ramen Especial con Cha Liu y Ramen normal

Ramen Especial con Cha Liu y Ramen normal

RAMEN NAGI

El más especial de los ramen que probamos fue sin duda el de Ramen Nagi en la zona de Golden Gai, muy cerca de Shinjuku. Aunque parezca que estás subiendo a una casa de alterne, las empinadísimas escaleras dan acceso a un angosto primer piso con sólo capacidad para 8 personas. La máquina de tickets te la encuentras nada más subir a la derecha y no será fácil descifrarla porque no está traducida en su totalidad. Lo que diferencia a este ramen de todos los demás es la potencia de un caldo al que añaden sardinas secas, la combinación de noodles (que hace él a mano y lo puedes ver sentado en la barra del sitio) con unos tallarines gruesos de aproximadamente 4cm y también el maravilloso cerdo asado que lo acompaña. Os recomiendo que añadáis una porción de cha-su (cerdo asado más grueso) porque es sideral tanto en textura como en sabor. Nosotros probamos el Special Golden (con muchos más toppings) y el Normal añadiendo cerdo asado, huevo y picante. Ambos realmente deliciosos y para enmarcar los noodles claseros. No esperéis un sitio moderno ni limpio ni queráis ir al baño pero pagaréis 12€ por persona. 

Qué ver: la zona de Golden Gai donde está situado Ramen Nagi es una pasada. Ahí alternan por las noches los personajes más grunge de la música japonesa y el ambiente es de lo más variopinto, son algunas callecitas enanas con bares minúsculos entre los enormes edificios tokiotas. Muy cerca está el callejón del Yakitori y también toda la zona de Shinjuku, muy divertida y animada.

Brocheta de pollo y de albóndiga de pollo y Tofu frito en dashi - Torijin (Tokyo)

Brocheta de pollo y de albóndiga de pollo y Tofu frito en dashi – Torijin (Tokyo)

                

IZAKAYA – La Taberna Japonesa

TORIJIN

Izakaya es como normalmente se conoce a las tabernas japonesas donde hay una variedad diferente de platillos, generalmente pequeños, para mezclarse con los autóctonos. A Torijin llegamos de casualidad y también gracias a Google Maps buscando un sitio donde cenar cerca del hotel y la sorpresa fue tal que tuvimos que repetir antes de volver a España, igual que el ramen de Kagari. Es una taberna de madera con mesas y una pequeña barra en la que parte de la carta está traducida, la dueña chapurrea inglés y su marido, con cara de ogro y sin ni idea de otro idioma que no sea japonés, despacha a todo el mundo en un santiamén fumando a ratos desde la zona de la caja en la entrada. Ofrecen un apartado especial de brochetas entre las que no os podéis perder de ninguna manera las de pollo y las de albóndigas de pollo por su sabor, su jugosidad interior y su crujiente exterior además de lo adictivo de su marinado/salsa. 

Además de las brochetas, es riquísimo el tofu frito en caldo dashi, está rica la tempura de pececillos, es muy notable la selección de sashimi, fantástico el okayodon (un plato con base de arroz, pollo y huevo) y tienen el mejor bacalao asado con miso que hemos probado hasta la fecha. De esos sitios “secretos” llenos de locales que bien merece la pena recomendar. 

Había leído y me habían recomendado mucho Kaikaya by the Sea así que en nuestra primera noche en Tokyo cenamos aquí, previa reserva realizada con la ayuda de la recepcionista del hotel. Se definen como una taberna (sí, bulliciosa a tope) marinera y tienen tanto carta como varios menús. La conclusión fue, con el menú más largo, de un sinsabor generalizado. Todo correcto pero sin más, con un pescado hecho al horno realmente pasadísimo y todo lo demás… ya no me acuerdo. 

Hiro Sato oficiando en Hakkoku

Hiro Sato oficiando en Hakkoku

SUSHI

HAKKOKU

Tokyo es sin duda el paraíso de los amantes del sushi de calidad con infinitas direcciones de maestros itamae a los que acudir. Caros eso sí, por lo que preparad la cartera, pero en mi experiencia merecen la pena de calle. 

Hakkoku es la dirección por la que nosotros optamos gracias a la recomendación de un contacto de Instagram (@izcariel) que maneja muchísimo en estos aspectos. ¡Qué gloriosa cena! 30 nigiri de una calidad suprema intercalados con algunos platillos para romper y refrescar y al comenzar un hosomaki para terminar después con una porción de tamago caramelizado soberbio. A Sato es gusto dedicarle un post particular que ya estoy preparando así que os hablaré con detalle de todo el menú. Cuidado porque estos sitios de sushi hay que llevarlos reservados con antelación. 

RESUMEN RESTAURANTES EN TOKYO

Tonkatsu Yamabe: muy rico tonkatsu y bien de precio, menú cerrado. 20€.  Zona Ueno.

Gyaukatsu Motomura: varias localizaciones. Ternera empanada tiernísima y sabrosa, menú cerrado, 20€. Zona Harajoku.

Irogawa: casa especializada en anguila a la parrilla que es lo único que sirven. 35€. Zona Asakusa.

Ginza Kagari Honten: el mejor ramen que he comido nunca. Sólo de pollo. Suele haber cola. 15€. Zona Ginza.

Ramen Nagi: un ramen muy especial con caldo de sardina, sitio súper cutre pero merece la pena. 13€. Zona Golden Bai.

Ichiran Ramen: cadena enorme de ramen de carne que está más que rico, muy bien. Sitio peculiar. 15€.

Torijin: taberna izakaya para disfrutar mucho, ambiente familiar, gloriosas brochetas de pollo y de albóndigas. 30€. Zona Okachimachi.

Hakkoku: en Tokyo hay que darse un homenaje a sushi y te cambiarán los parámetros de por vida. Hiro Sato, además de encantador, es un portento en ello. Merece la pena. 300€. Zona Ginza.

Para desayunar: Andersen, , Maison Kaiser, La Vie de France, Levain Bakery, 365 Jours,  The City Bakery, The Roastery y Switch coffee.

 

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