Post por: Clara P. Villalón

DiverXO: fin de un ciclo, principio de una nueva ERA

Escribía hace no más de seis meses acerca de mi primera experiencia en uno de los restaurantes que más sonaban en el momento (y suenan ahora) en España y en el mundo. Lo cierto es que me cuesta encontrar las palabras correctas para expresar las sensaciones de una vivencia como la que ayer tuve la fortuna de repetir. ¡Fíjense! Yo quedándome sin palabras, si en mi casa me dicen que

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Mamá, ¿cómo consigo la paella perfecta?

Atención navegantes, antes de que nadie me eche a los leones, que quede claro-clarísimo que una ni es valenciana ni tiene raíces en esa tierra pero tras mucho estudiar el tema y consabida toda la polémica detrás de él me lanzo al vacío esperando que dichos felinos sólo sean tímidos gatitos, así que sed benevolentes conmigo. Después de hits blogueros como “Mamá, ¿por qué mis croquetas son como balines?“, “Mamá,

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Ajoblanco, breva, anchoa, tomate de árbol y kimchi

El verano ha llegado y, si no, lo vamos a instaurar. En mi casa lo averiguamos rápidamente cuando cambia el menú y dejamos de comer cocido casi todos los días de la semana para pasar al gazpacho; resulta que era así como funcionaba en casa de mis abuelos, allá por el Badajoz más profundo. Lo cierto es que las sopas frías entran de sopetón cuando el calor aprieta y, bien

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Casa Marcial (Asturias) – Perfección asturiana.

No sería forma de empezar a hablar de Casa Marcial sin mencionar el enclave donde se encuentra: a escasos kilómetros de Arriondas y a unos pocos más de Ribadesella, sinuosas curvas en una estrecha carretera hacen que te adentres en un paraje natural inédito y llegues a una antigua casa renovada, con su construcción moderna adyacente, cuyo parking alberga, sin duda alguna, una de las vistas más bonitas de todo

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Pain Brié

No hay mejor antidepresivo, desestresante y relajante que amasar pan. Además es que no lo digo por decir, ni porque sea la única a la que le pasa sino que la fiebre panarra se expande allá por donde se introduce. Es algo como adictivo, pero una adicción sana de no ser por los kilos que podemos coger, culpa siempre de la mantequilla con la que untemos el pan y no de

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