Falso risotto de gamba, mejillones y tuétano

En mi opinión, no hay plato más complicado que el arroz. No lo puedes servir ni poco hecho, porque es indigesto, ni pasado porque resulta una plasta incomible. Cada variedad, y hay casi infinitas, tiene un tiempo de cocción diferente, una absorción de líquido variable, una capacidad conductora del sabor distinta y sirve para una preparación técnica u otra. Por lo tanto, hoy vamos a preparar una trampa de arroz,

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