Una pareja ideal en Andorra

Una opción excelente para celebrar un San Valentín ideal en pareja es hacer una mini vacaciones. Hace unos días vi la publicidad del Principado de Andorra en la que de una manera sencilla y creativa se aúnan en sagrado matrimonio dos de los atractivos de este pequeño estado, el deporte como ocio y la gastronomía.

ANDORRA: DEPORTE Y GASTRONOMÍA

La gastronomía de Andorra es básicamente tradicional y de montaña (debido a su clima y localización) que se basa en productos básicos del campo, carnes de caza como la de conejo, ciervo o ardilla, aunque también es muy utilizada la de cerdo. En cuanto al pescado, destacar la trucha de río, muy utilizada en los platos de esta zona, cocinada de diferentes maneras: asada, al horno, frita, o en sus variantes de trucha a la andorrana o trucha a la molinera .

Los productos más típicos del Principado de Andorra son los cereales, vegetales de maíz, frutas como la manzana, membrillos, bayas y almendras, entre muchos otros.

La gastronomía de Andorra es una mezcla de las cocinas española, catalana y francesa. La gastronomía española y catalana, aportan sabores, olores y texturas más fuertes, saladas y mediterraneas, mientras que la francesa, se basa especialmente en la  provenzal.

Los platos más típicos de este principado son: la escudella (de la que os he hablado largo y tendido con anterioridad), lentejas con arroz, caracoles a la llauna (exquisitez catalana de caracoles al horno con vinagreta), costillas de cordero fritas en manteca de cerdo, aderezada con ajo, chuletas de buey o ternera asada a la brasa y cabrito al horno perdiz a la vinagreta y pato o rostes al mel (lonchas de cerdo rehogadas en miel y vinagre)

En lo referente a los postres, hay que destacar la influencia francesa con las crepes y mousses, y la ibérica con sus torrijas, la coca catalana o la manzana asada.

Por lo que os aconsejo disfrutar de unas vacaciones en Andorra ya sea en invierno como en verano, es un lugar donde encontraréis excelentes restaurantes, podréis realizar deportes de invierno o dar largos paseos en otra épocas, y, si no os va la naturaleza… ir de compras o a uno de sus magníficos SPA.

 

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