La importancia del “naming”

Todos los que hemos estudiado publicidad nos hemos topado antes o después con el concepto de “naming”, ya sea en alguna asignatura de la carrera o en el trabajo posterior, básicamente consiste en el proceso de crear el concepto de nombre de marca, que es tan importante, o más, que  enamorar a sus clientes con una imagen gráfica, impactante y que haga sentir y pensar, para la finalidad última de nuestra sociedad de consumo que es un verbo menos “bonito” como comprar.

Esta es una aproximación a un concepto mucho más amplio y complejo, aunque este blog es de gastronomía, no de estrategias creativas  publicitarias, así que vamos al grano con el tema del que os quiero hablar hoy.

La pregunta de hoy es ¿qué nombre le pondríais a vuestra panadería si fuerais panaderos? tenéis la opción de vuestro apellido, símbolo social para que se reconozca vuestro trabajo con solo mencionaros (véase Escribà, Foix…), podéis optar por palabras de campos semánticos relacionados con el pan (molino, horno, grano, maiz, harina, taller, obrador… os puedo poner ejemplos como el Molí Vell, o El Fornet… entre tantos otros que se me ocurren), hacer hincapié en alguna especialidad ( esto suele ocurrir cuando son sitios de elaboración biológica), ispirarse en palabras internacionales que evoquen al pan y su entorno (que en este caso suelen ser francesas como La Boulangerie) o recurrir a aspectos coyunturales como algún detalle de la decoración del local, su ubicación (La Llibreria, para poner un ejemplo de un local del que os he hablado), entre muchas otras opciones o composiciones para formar un nombre más o menos exitoso.

PETER PAN

O podéis escoger el salto creativo (o falto de creatividad, no sé donde ubicarlo) de una panadería por la que siempre paso por delante y siempre me ha llamado la atención, por su nombre gracioso, que remite a la más tierna infancia: PETER PAN. En este caso se mezcla el hecho de recurrir a un personaje de ficción que se apellida como el producto más vendido en dicho comercio. Sencillo pero interesante.

Eso sí, por desgracia este nombre cumple el cometido de llamar la atención, pero la imagen del local nunca me ha inspirado a entrar por la puerta y probar sus productos, por lo que no os los puedo aconsejar… hoy solo quería hacer una publicación diferente, una reflexión que tiene que ver con dos aspectos recurrentes en mi vida y profesión.

Nota: Me he centrado en panaderías barcelonesas ya que son las que conozco mejor, si conocéis algún ejemplo interesante de cualquier parte del mundo, no dudéis en compartirlo.

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