La Crosta del Parmiggiano

En el monográfico del año pasado os presenté el minestrone della zia Valeria,  un excelente plato detox, llena, purifica, es diurético y nos va muy bien para el frío, además del truco de mi tía abuela para elaborarlo bien sabroso.

MINESTRONE

Hoy os explicaré otra costumbre que suele llevarse a cabo en mi casa, la de cocer el caldo con la parte del parmesano que nos queda cuando terminamos de cortarlo o rallarlo, la crosta o grosta (como la llaman en dialecto mis familiares) y luego comerla junto con el minestrone.

A pesar de que a mi no me guste, en casa se peléan por este trocito del queso que de otra manera se deshecharía, lo que me parece una curiosidad interesante de la que nunca os había hablado.

Los ingredientes comunes en todo minestrone son cebollas, apio, zanahorias, calabacines, col, coliflor y tomate (aunque lo dicho, la creatividad de cada uno es el límite), del tamaño que más os guste, hay quien pica finamente los vegetales y quien los prefiere más enteros, con más cuerpo, hay quien le añade pasta, arroz o cereales, incluso pechuga de pollo, pero eso depende del gusto de cada uno.

Esta sopa es perfecta para mantener la línea, ya que llena y es muy sana.

 

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