Combinado La La land

Si sois seguidores de este blog y de mis andanzas de trotamundos os sonará que en cada viaje hay un plato o bebida característica que nos trae grats recuerdos y que decido compartir con vosotros.

CHERRY NOIR

CHERRY NOIR

En el caso de mi última visita a New York City fue el cocktail de mi amigo pedro (a base de Absolut Raspberry Vodka, Pulco -o limón exprimido natural- y azúcar líquido), en el caso de Los Angeles el combinado estrella se debe a una unión entre el gentil obsequio de la casa Grey Goose y uno de mis refrescos favoritos, la Diet Cherry Coke (de la que también os he hablado y que se puede encontrar en España solo en algunos puntos de venta especializados).

No suele gustarme la mezcla de cola con vodka en los combinados, prefiero tomar este refresco con ron o whisky, y el vodka con tonica, refresco de naranja o limón, aunque el hecho de tener las dos botellas en la nevera y que compartieran un igrediente como la cereza, me llamó la atención, y tuve éxito en mi empresa como barman improvisado y casero.

Este vodka aromatizado con sabor a cereza negra, conocido internacionalmente como Noir Cherry, es bastante fuerte e intenso, de alta graduación, lo que mantiene muchas de esas notas de cereza en un segundo plano, aún así recomiendo tomarlo combinado y nunca con hielo o (incluso peor) en shot o chupito.

En el Cherry Noir  la cereza se nota como fruta  mucho más fuerte en la nariz que en la lengua. Es bastante más intensa que sus primas hermanas aromatizadas con naranja, pera, frambuesa o el más común limón, sus ásperos sabores a alcohol dominan el sabor de la cereza real y lo elevan a su máxima potencia, por otro lado como es común en vodkas con sabor a fruta, se vuelve amargo en el final.

La mezcla de este vodka con la Cherry Coke fue casual y resultó sorprendente, es una lástima que estos dos productos no sean tan comunes aquí como en Estados Unidos, aunque no son del todo imposibles de conseguir.

En todo caso, ya sea en un copeo como en la cocina de cada día, como siempre, os recomiendo que os inspiréis, que os arriesguéis, que investiguéis, que os equivoquéis y que mezcléis alimentos o bebidas de imposible combinación con tacto, con gusto y así descubráis que el arte puede surgir de cualquier parte, también de una nevera semi vacía.

 

 

 

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