Muremino y el arte del chocolate efímero

En una época en la que los productos de elaboración industrial, impersonal y en la que el gusto, la calidad y el saber hacer es un privilegio más que un derecho (cosa que es una gran pena), todavía quedan unos pocos que quieren y saben hacer bien las cosas.

BOMBONES ARTESANOS

BOMBONES ARTESANOS

En este caso os traigo como ejemplo los bombones de  Muremino que en el marco incomparable del Espai Antonio Miro, en pleno centro de la ciudad condal, nos han presentado una fantástica combinación de chocolate y cava, con una degustación de chocolates artesanos en el pasado Bijoux à Manger Valentine´s Day Edition, soy consciente de que escribo esta noticia con retraso, pero vale la pena mencionar a estos artistas del chocolate (además, al final os relataré la anécdota de San Valentín de este año).

Muremino es un proyecto experimental que rompe con el concepto tradicional (industrial) de bombón y sigue la máxima  “No aceptamos la industrialización del chocolate”, y para demostrar esta premisa pudimos dar fe de ello y disfrutar de bombones experimentales maridados con cava Vilarnau.

Según sus artesanos, estos bombones son piezas únicas e irrepetibles, obras de arte, joyas comestibles, ya que cada sabor es único gracias al equilibrio experimental de sus aromas: Agua pura, menta, especies, bosque, cedro, enebro… es un sabor difícil de definir, siempre único, como lo define (valgan las redundancias) el propio Miquel Coulibali, promotor de este ambicioso y selecto proyecto.

El proceso de elaboración de estos bombones es absoluta y exclusivamente artesanal, ya que, partir de una idea principal en bruto, se trabaja con un un proceso creativo que desemboca en un prototipo base. Tras doce horas, el bombón está listo para ser degustado por los gourmet que tienen la suerte de probarlo: es un bombón con una durabilidad muy corta, que se tiene que degustar inmediatamente, como un producto fresco, esto incrementa su exclusividad y su carácter casi efímero, que no permite ningún tipo de industrialización, ningún tipo de prisa o indicio de la frenética vida moderna, que se para durante el instante en el que degustamos estas obras de arte.

CORAZÓN DE CAVA

CORAZÓN DE CAVA

El espai Antonio Miro, fue un excelente escenario para descubrir a Muremino, un espacio equilibrado obra de un gran creador, un salón urbano donde mostrar las últimas tendencias en moda, arte y gastronomía.  Y para terminat la anécdota del día que no dejó a nadie indiferente, y de la que fui protagonista: una compañera de profesión me sirvió cava Vilarnau desbocando mi copa, y, al levantarla para brindar, la marca que quedó sobre la mesa representaba un romántico corazón, un especial regalo de San Valentín.

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