The Viper Room

The Viper Room es uno de los club nocturnos más famosos del mundo, aunque su fama se deba principalmente a un suceso nefasto, la muerte de una estrella de Hollywood, la muerte del joven actor River Phoenix por una sobredosis de drogas en la mañana de Halloween en 1993, al salir del local.

THE VIPER ROOM

THE VIPER ROOM

Ubicado en el Sunset Strip en West Hollywood , California, fue inaugurado en 1993, en esa época la propiedad era en parte del actor Johnny Depp y en parte de su socio Michael Ciccotelli hasta 2004, desde entonces, The Viper Room ha sufrido varios cambios en la titularidad cosa que no ha minado su popularidad, ya que todavía hoy sigue acogiendo música (incluso en directo) de varios géneros musicales que oscilan del  metal,  al punk rock o al rock alternativo, entre otros.

A pesar de la muerte de River Phoenix (que pasó de estrella a mito esa misma mañana), el club se convirtió y sigue siendo uno de los lugares de reunión para los más populares jóvenes actores de Hollywood: Jennifer Aniston, Lisa Marie Presley, Jared Leto, Christina Applegate, Angelina Jolie, Rosario Dawson, Tobey Maguire o Leonardo DiCaprio son clientes habituales. Una anécdota curiosa es que Adán Duritz , cantante del grupo Counting Crows, trabajó como camarero en el Viper Room desde finales de 1994  hasta 1995.

Los sucesos de carácter dudoso, pleitos legales y su oscura fama son parte del atractivo de este club para estrellas rebeldes, se cuenta que como parte de la resolución de un juicio que involucra la desaparición del co-propietario Anthony Fox en el año 2001, Depp renunció a su propiedad del Viper Room en 2004.  Hasta principios de 2008, el club era propiedad de Darin Feinstein, Bevan Cooney, y Blackhawk Capital Partners, Inc. El club es en parte propiedad de Harry Morton, presidente y CEO de Pink Tac0, e hijo del co-fundador de Hard Rock Cafe  Peter Morton (que siempre ha tenido la ambición de convertir este club en una franquicia a nivel mundial).

Este local es una visita obligada en Los Angeles, ya que, a pesar de todo su fama no se ha visto minada (más bien todo lo contrario, cada escándalo ha sido un catalizador de la celebridad de esta abitación de las víboras, nombre alusivo y simbólico de las habladurías de las malas lenguas, críticas y ambiciones de la meca del cine) a pesar de que han habido muchas razones para que el club echara el cerrojo y ese es un mérito irresistible.

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