Colomba de Pascua

La verdad es que el Domingo de Resurrección, también conocido como Domingo de Pascua (día en el que terminan los actos principales que han tenido lugar durante la Semana Santa. Los cristianos celebran la resurrección de Jesucristo después de tres días de muerte. Las procesiones se repiten en todos los puntos de España) decidimos no hacer gran cosa y preparar un pica pica sencillo (patatas bravas caseras, algún día os revelaré el secreto de mi salsa, aceitunas variadas, berberechos y almejas aliñadas y mejillones a la marinera) y volver a hacer una rica paella, en casa somos muy de arroces.

 

COLOMBA

COLOMBA

 

De postre, escogimos la especialidad italiana por excelencia para estas fechas, la Colomba, paloma blanca símbolo de paz y armonía para estas festividades religiosas, postre que pertenece a la misma clase de postres que el Panettone o el Pandoro, típicos de las navidades en el país de la bota, del que, como os he dicho tantas veces, es originaria mi familia (por parte de madre).

Ya os comenté algo del tema el año pasado, aunque he querido profundizar un poco más sobre la colomba pasquale (en italiano, literalmente paloma de Pascua) tiene varios posibles orígenes asignados, al igual que tantos platos de nuestra tradición gastronómica. Aunque existen leyendas que remontan el origen de este dulce a la época lombarda, concretamente al rey lombardo Alboino, a quien durante el asedio de Pavía le fue ofrecido en señal de paz un pan con forma de paloma, o lo relacionan con la reina lombarda Teodolinda y al santo abad irlandés Columbano, de ahí podríamos pensar que puede venir su nombre según esta teoría, su nombre, aunque esta sea una especulación mía que nada tiene que ver sobre lo que he investigado sobre este postre, ya que los orígenes de este complemento indispensable en las mesas de Pascua son mucho más recientes.

Fue Dino Villani, director publicitario de la firma milanesa Motta, ya famosa por sus panettoni navideños, quien en los años 1930 ideó un dulce parecido, para aprovechar la misma maquinaria y materia prima, pero destinado a las fiestas de Semana Santa.

Desde entonces la colomba pasquale voló sobre las mesas de todos los italianos e incluso mucho más allá de sus fronteras. La masa original, hecha con harina, mantequilla, huevo, azúcar y la ralladura de naranja confitada, con un rico glaseado con almendra, tomó forma y variaciones de todo tipo, como por ejemplo el chocolate.

Debo confesar que al igual que sus primos hermanos panettone y pandoro no es de mis postres favoritos, pero reconozco que en todas las casas italianas es un postre indispensable que gusta a pequeños y mayores.

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