El Carpaccio

Otro plato fresco ideal para el verano (y en mi opinión para todo el año, ya que es de mis platos favoritos) que puede elaborarse a base de  carnes, embutidos, vegetales y  pescado aunque de momento todavía no os he elaborado ninguna receta de carpaccio marino.

 

CARPACCIO

CARPACCIO

Durante la historia de El Arte del Buen Anfitrión os he propuesto recetas de todo tipo de carpaccios, más o me nos creativos y a base de todo tipo de ingredientes ( entre las cuales contamos con el de pepino con encurtidos, de tomate como lecho de una hamburguesa de conejo, de manzana con brotes verdes y mayonesa ligera, de Bresaola con Tartar de tomate, de Cecina de león con corazón de palmito, o el clásico de ternera con un toque de apio encurtido y parmesano o su versión light con calabacín al vapor y espárragos blancos y prescindiendo de este exquisito queso) , pero siempre muy tentadores, también os he hablado de este plato en multitud de restaurantes (ya que es un plato que acostumbro a pedir debido a su facilidad de elaboración y la versatilidad de alimentos y combinaciones de complementos que permite, se pueden tomar carpaccios de ñu o bovino, avestruz, ciervo, toro, potro o hasta nutria).

También os he contado algunos de mis secretos para elaborar dichos carpaccios, como que siempre tengo un redondo de ternera congelado(muy práctico en casa) para cortar cuando me venga en gana o algunos envases de carpaccio precocinado y listo para aliñar que se venden en casi todos los supermercados.

De lo que creo que nunca os he hablado es de la historia de este plato, ya que cuentan que si bien el origen exacto del plato se ignora, se suele afirmar que data de mediados del siglo XX y que procede de la invención de Giuseppe Cipriani en el mitico Harry’s Bar de Venecia,donde habría sido preparado a pedido de una cliente, Amalia Nani Mocenigo, a quien su visionario médico le había prescrito comer carne cruda, sin saber lo que con su prescripción estaba dando pie a uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía habida y por haber. Por su similitud cromática con las obras del pintor Vittore Carpaccio, cuyas obras se caracterizaban por la profusión de rojo y amarillo, habría sido bautizado de ese modo.

Ahora que lo pienso tampoco os he propuesto nunca la opción de un carpaccio dulce o agridudulce… pero para ello tendréis que esperar muy poco… hasta la próxima publicación.

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